En el cambiante panorama del streaming, resulta difícil seguirle el paso a las tendencias. Sin embargo, si hay un evento esperado del que van a surgir las pistas para la nueva temporada, esos son los Upfronts. En criollo, la presentación de la programación de verano (boreal) de los principales canales de TV y streaming. Es una cita ineludible para los amantes de la TV en el que se adelantan los shows de cada canal, las renovaciones de las series más exitosas —y las cancelaciones— y sirve para dar una idea de la dirección artística y comercial que las distintas señales van a tener.
Algunas de las claves que ya se anticipan este año son que la TV abierta no se rinde, los deportes y la nostalgia prevalecen —una tendencia que ya se viene desde el año pasado— y las series guionadas vienen en alza en algunos ámbitos. ¿Qué va a pasar con los big players (Apple, Amazon, Netflix, Disney, Warner-Paramount, etc) y cuáles serán las apuestas creativas de cara a un 2026 complejo?
Un dato que llama la atención es que, tras haberse completado la mayoría de las renovaciones, cancelaciones y encargos de nuevas series, el número total de producciones originales con guión en las cuatro principales cadenas de televisión abierta (ABC, CBS, Fox y NBC) asciende a 57 este año, un aumento respecto del 2025. Si bien no se recuperan los valores pre-pandemia, cuando se producían muchas más comedias y dramas guionados, esto representa un avance del cual la industria toma nota. Habrá que ver si el público acusa recibo.

A su vez, una de las cosas que más le está costando a la TV tradicional es la comedia con nuevos estrenos, mientras que en oposición el género florece en las plataformas de streaming. La segunda temporada de Running Point fue un éxito para Netflix, por ejemplo, y The Rooster de HBO Max tuvo excelentes números, ubicándose entre los más vistos. Apple TV convirtió a Shrinking en un éxito rotundo y está a punto de recuperar Ted Lasso, además de renovar la divertida Margo's Got Money Troubles (la vuelta de David E. Kelley a la pantalla chica) a la que le fue muy bien. HBO Max está generando interés con Stuart Fails to Save the Universe, un spinoff del universo de The Big Bang Theory, y en Netflix vuelve The Four Seasons con Tina Fey y elenco.
Una competencia a por todo
Como si el crecimiento de plataformas de streaming como Netflix y Amazon en el espacio publicitario, el auge de los creadores de YouTube en la televisión tradicional y una sensación de inquietud ante la inminente fusión de Warner no fuera suficiente para alimentar la pelea por espacios publicitarios, este año lo que se disputa además es la atención, el fandom y los datos.
Hoy más que nunca tanto la atención como las inversiones pueden flaquear, mientras que las apuestas están en cómo los canales van a incorporar de forma orgánica y lucrativa la IA. En este sentido, tecnologías como la IA, que impulsan la era de los resultados y el rendimiento en la televisión, suelen ser eje para los canales de streaming, mientras que los llamado media legacy se centran más en los eventos en vivo (premiaciones, aniversarios, deportes y formatos tradicionales que aún se sostienen como los shows diarios y especiales de comedia).
Uno de los más vocales con respecto al tema de la IA fue Fox, que con el lema “Convierte la pasión en rendimiento”, propuso usar la IA y otras tecnologías para impulsar el fandom con su Fox Fan OS, un sistema operativo nativo de IA con capacidad de interacción, basado en información de los fans y herramientas publicitarias. También sumó la experiencia multivista Fox One para la Copa del Mundo y el feature Shorts de la aplicación móvil con clips desplazables, sumándose al mundo de vídeos verticales junto con Netflix y Disney+. Por su parte, NBC (NBC+Universal) delineó una estrategia de IA basada en agentes, que incluye agentes de IA que podrían automatizar transacciones, optimizar colocaciones y revelar información sobre el rendimiento.

Los aficionados al deporte son una mina de oro, y todavía más desarrollándose el Mundial. Fox espera más de 15 millones de espectadores en cada partido de la Copa Mundial de la FIFA y un total de 150 millones de espectadores en todo el torneo. Disney prevé ofrecer el Super Bowl más vista de la historia en 2027 a través de ESPN, ABC y sus plataformas de streaming. NBCUniversal, tras el éxito de la Super Bowl y los JJ.OO. de Invierno de este año, domina las noches de los domingos con partidos de las ligas de fútbol, básquetbol y baseball (NFL, la NBA y la MLB).
“La transmisión en vivo sigue siendo uno de los pocos medios que captan la atención a gran escala e impulsan la cultura en el momento”, declaró John Campbell, VP de Soluciones de Marca de Entretenimiento y Alianzas con Clientes de Disney. En suma, es una inversión segura para los anunciantes que buscan relevancia y participación, aunque plataformas de streaming como Netflix, Prime Video y YouTube compiten cada vez más por los derechos deportivos y la inversión publicitaria.
Que viva la ficción
Pero no se trata solo de métricas. Lo que determinará si los canales jugarán un papel significativo en la conversación cultural es también la estrategia creativa y cómo se perfila cada uno. Otra arista clave para determinar el éxito de una señal con las audiencias es la programación de series y los artistas que presentarán.
Con más de 250 millones de espectadores en todo el mundo (ahora expandiéndose a 15 mercados nuevos), Netflix le dio protagonismo a las series de ficción, no sin antes declarar que sus espectadores también son bastante particulares en sus hábitos en lo que refiere a publicidad: el 44% de las personas que ven un anuncio en Netflix nunca lo ven en la TV tradicional ni en otras plataformas de streaming. En cuanto a programación, de las 40 series guionadas, vuelven 27, incluyendo los hits Emily in Paris, Nobody Wants This, Bridgerton, Love is blind, otras nuevas como My Life With the Walter Boys y Hunting Wives, pero también habrá adaptaciones de cómics como Barbaric, series de época como la serie East of Eden con Florence Pugh, la esperadísima nueva versión de Orgullo y prejuicio y el revival del clásico La familia Ingalls, que apelará a la nostalgia y lo retro como Scooby-Doo: Origins.

En su presentación de novedades, Disney, que estrena CEO con Josh D’Amaro, ofreció una sólida y atractiva programación de series de televisión con guión, incluyendo la nueva temporada de American Horror Story en FX protagonizada por Paul Anthony Kelly de Love Story, el drama psicológico de Hulu The Spot con Claire Danes y Ewan McGregor, así como una nueva serie de Dan Fogelman (el creador de This Is Us) que promete y la adaptación de Ryan Murphy (un regular de la señal) de la novela de Bret Easton Ellis, The Shards. Televisión con un alto valor de producción (directores consagrados, actores A-list, guiones prometedores), pero con filo marketinero para satisfacer a las audiencias, al estilo Disney.
Warner llega con una mochila pesada y con poco aire en plena gestión por su venta a Paramount, y aunque ofreció algunas novedades de la mano de la superviviente HBO Max con franquicias siempre rendidoras como Harry Potter (ahora en formato serie), los films Minecraft 2 y Superman, lo nuevo de M. Night Shyamalan, y los éxitos que la mantuvieron a flote (The Pitt y Heated Rivalry), cobertura deportiva y noticias (CNN), la conversación estuvo signada por las dudas y polémicas que aun levanta la fusión.
Por su lado, Amazon mostró una estrategia clara que promete atraer mucho público si prospera, bajo la dirección del nuevo director Peter Friedlander. Por un lado, una selección de series basadas en franquicias conocidas y desarrolladas durante la etapa anterior de la plataforma (The Boys, Fallout, Cross); segundo, la adaptación de probados éxitos juveniles del género YA (young adult fiction) como las exitosísimas The Summer I Turned Pretty (vuelve como película) y Off Campus (que renovó temporada tras el arrollador suceso) entre otras; y tercero, el regreso de algunos clásicos de Prime, como la vuelta de la serie The Terminal list con Chris Pratt más de cuatro años luego del estreno, un poco como pasara con The Night Manager. Sin embargo, su talón de Aquiles podrían ser las costosas series de fantasía o adaptaciones de videojuegos como las que encaran hoy con la adaptación de la exitosa novela romántica Fourth Wing y de los videojuegos Tomb Raider y God of War .
Finalmente, Apple, quizás el canal más enigmático por lo difícil de descifrar de su estrategia —la vara de producción y calidad suele estar más alta y también es el player más nuevo y con menos trayectoria— parece estar clarificando qué tipo de contenido va a financiar. Una programación que algunos ya comparan con las mejores épocas del prestige TV de HBO, premium pero popular. Así está invirtiendo fuerte en actores de cine clase A, estrellas de TV reconocibles, grandes directores/guionistas y, sobre todo, ideas arriesgadas (Severance, Pluribus, The Studio) que los críticos aman, para públicos adultos —a diferencia de Amazon o Netflix que van por las audiencias jóvenes. Más foco en thrillers con suspenso o dramas (Slow horses, The Morning Show, Cape Fear, Widow's Bay), y un estilo muy particular de comedia, el dramedy que han sabido perfeccionar con series como Shrinking o Ted Lasso, versus el romantasy, los dramas adolescentes o la fantasía/ciencia ficción de las franquicias o miniseries a las que apuestan otros.