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Del tractor al análisis de datos: la agtech VAF lanza un sistema de auditoría digital de siembra y fertilización

Carlos Boyadjian

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La tecnología desarrollada por la startup de Carmen de Areco permite mapear cada centímetro de campo, controlar la velocidad de la máquina, la dosificación de fertilizantes y emitir alertas sin requerir señal de internet en el campo.

12 Septiembre de 2026 07.05

El desarrollo de la agricultura de precisión ya es parte esencial en las labores a campo, lo que permite a los productores valerse de la tecnología para optimizar recursos y tiempos, mejorando resultados que, a la postre, se traducen en reducción de costos y en dinero contante y sonante.

Pero no siempre la información que se genera gracias a la tecnología electrónica o digital está disponible en el momento y de la manera que el productor lo requiere. Algo de eso está empezando a cambiar y a pasos agigantados.

VAF Electrónica es una statup que nació hace cinco años en la localidad bonaerense de Carmen de Areco, ubicada a 140 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires sobre la RN7, zona preferentemente maicera, aunque también se hacen otros cultivos extensivos en la región.

Hoy es una empresa especializada en diseño y desarrollo de soluciones electrónicas, enfocada en la creación de dispositivos y sistemas que impulsan la agricultura de precisión.

El mapa en la mano

Con un ADN empresarial basado en aportar soluciones concretas a los productores, Valentín Noto y Franco Morici, ambos ingenieros electrónicos y socios fundadores de VAF, notaron que en el mercado había mucha tecnología aplicada al monitoreo y a alertar de posibles fallas durante el avance del trabajo, pero faltaba información consolidada, por lo que se trabajó en alternativas tecnológicas para tener disponible el historial técnico del lote.

Agro, datos, campo (Imagen generada con Gemini)
Agro, datos, campo (Imagen generada con Gemini)

"El monitor en la cabina resuelve lo inmediato, pero el dato histórico acumulado solía quedarse en la máquina. Lo que hace este panel es poner esa información en la pantalla de una computadora para que el agrónomo o el productor evalúen la precisión de la labor con el mapa en la mano", explica Valentín Noto, presidente y socio fundador de VAF.

Hasta ahora, la función principal de la electrónica a bordo del equipo era generar alarmas al tractorista ante una falla puntual durante el avance de las labores. Pero el desarrollo de VAF da un paso más y se enfoca en extender ese uso hacia la gestión.

A través de la descarga de los datos por USB, un formato adecuado para zonas agrícolas donde no hay conectividad o la cobertura celular es deficiente, el productor carga luego esa información en la web y puede acceder a una representación cartográfica del terreno dividida en cuadrículas.

Del tractor a la notebook

El sistema da la opción de hacer clic sobre cualquier sector del campo y desplegar el registro histórico de esa superficie, ya sea la velocidad de avance de la máquina, densidad de semilla efectivamente aplicada, la calibración de los motores de dosificación, así como las alarmas emitidas durante el proceso.

Con la presentación de esta plataforma web VAF busca transformar esos registros que toman los monitores de cabina en un "mapa de auditoría del lote", lo que permite evaluar la calidad de la labor al final de la jornada de trabajo.

"Un operario puede calibrar el equipo y ver qué hace la máquina, pero también que hizo hacia atrás y, por otro lado, durante la siembra ver la dosificación, el estado de los sensores, todo georreferenciado, una recolección completa de datos", señala Noto, y aclara que por el momento el foco de la intervención de VAF está concentrado en siembra y fertilización, no trabajan en cosecha ni pulverización.

Los monitores de siembra van en la cabina del tractor, conectados a una antena GPS, mientras que en el implemento que actúa sobre el cuerpo de siembra van los sensores y los "actuadores" (motores, pistones, motores y turbinas hidráulicas, etc).

Los primeros pasos

Valentín Noto es ingeniero electrónico, oriundo de Carmen de Areco y acaba de cumplir 31 años. Cuenta que al concluir sus estudios y dado que venía de una familia dedicada a la actividad agropecuaria, sabía que iba a trabajar en el campo, así que intentó unir ambos mundos. "Decidí emprender y encontré este nicho de la tecnología agrícola", apunta.

Maquinaria agrícola
Maquinaria agrícola (Archivo Forbes)

Así nació VAF junto a Franco Morici, su socio de entonces y hoy director de Ingeniería de VAF Electrónica. "Empezamos hace cinco años con inversión cero, lo hicimos a partir de Aportes No Reembolsables del Ministerio de Industria de la Nación. El Estado nos dio un apoyo económico para empezar, necesitábamos mostrar un equipo para poder crecer", recuerda Noto.

Con el tiempo, llegaron los inversores. Hoy VAF forma parte del Grupo GR, que hace tres años compró el 50% de la firma. Se trata de un conglomerado empresarial, integrado por fabricantes de maquinaria agrícola, semilleras, ingenieros agrónomos, etc, lo que permite poner a prueba en campo los diversos desarrollos de VAF Electrónica.

Se trata de un desarrollo puramente local, si bien los equipos tienen insumos y piezas importadas de diversos países, como China, Alemania, España, Estados Unidos y Canadá. Aunque la firma ya tiene algunos equipos en Paraguay, el desarrollo de mercados de exportación a mayor escala es un proyecto a futuro. "Vamos a pasos cortitos pero firmes", confiesa Noto.

Hacia adelante, VAF tiene como objetivo trabajar mucho en el servicio de post venta y atención al cliente. "Si al momento de la siembra se te corta un cable, no sembrás más, y eso es costo", explica. Pese a ello VAF no desatiende la cuestión de los precios, un factor clave a la hora de convencer a los productores sobre el uso de la tecnología.

"Son equipos económicos, los precios varían muchos según la maquinaria, cuántos cuerpos de siembra tiene, que motor, etcétera, pueden ir de 3.000 a 40.000 dólares, es muy variable, pero nuestra política es siempre bajar costos para trasladarlo al precio de venta", destaca Valentín Noto.

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