Argentina acaba de cerrar dos tratados de libre comercio con las principales áreas económicas del mundo que traerían muchas oportunidades a los nuevos motores del país como son la energía y la minería.
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea acaba de ser ratificado por la Cámara de Diputados de la Nación, mientras el Congreso va camino al tratamiento del convenio cerrado en Washington con los Estados Unidos.
Y a pesar de que todavía faltan varios pasos para que los mismos terminen de aprobarse y se pongan en vigencia, muchos empresarios ya se ilusionan con los beneficios que podrían conseguir.
De acuerdo a la consultora Economía & Energía, el sector petrolero se vería favorecido por la reducción gradual de aranceles en bienes de capital, lo que abarataría la importación de maquinaria, equipos y tecnología.
Por otro lado, ponen el caso de los biocombustibles como uno de los nichos de mayor potencial de crecimiento y resaltan la oportunidad de consolidar al país como un proveedor clave en materia de recursos estratégicos como el GNL tras la fragilidad sufrida en el marco de la guerra entre Rusia y Ucrania.
“El acuerdo supone una oportunidad para que el Mercosur pueda consolidarse como un proveedor de energía y materias primas para la Unión Europea, que busca reducir su dependencia de otras regiones geopolíticamente más inestables”.
En tanto, desde AmCham, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, hacen hincapié en la “facilitación del ingreso de inversión estadounidense en minerales críticos y recursos energéticos incluyendo actividades de exploración, extracción, procesamiento, refinación, transporte, distribución y exportación”.
En ese sentido, destacan otras herramientas de inversión como las instituciones estadounidenses EXIM Bank y U.S. International Development Finance Corporation (DFC), para aportar a proyectos elegibles bajo el RIGI, junto con el desarrollo de infraestructura asociada.
Ya con el foco exclusivamente en la minería, donde en paralelo se firmaron acuerdos en el marco de una cumbre de minerales críticos en la capital estadounidense, marcan que la priorización de Estados Unidos como socio comercial y de inversión frente a economías consideradas market-manipulating, “inserta a la Argentina en cadenas globales de suministro y posicionamiento como proveedor confiable”.
“El entendimiento abre oportunidades concretas para el aumento del comercio bilateral y constituye una señal clara de previsibilidad, reglas claras y seguridad jurídica, condiciones indispensables para atraer inversiones. Impulsa una profunda modernización del clima de negocios, contribuye a disminuir costos operativos y pone el énfasis en sectores estratégicos como energía, infraestructura, minería, minerales críticos, la inversión productiva, la creación de empleo de calidad y la transferencia de tecnologías”, agregan.
En concreto, en el sector esperan que esta rúbrica se traduzca en la llegada de nuevas compañías petroleras como Continental Resources, del magnate Harold Hamm, que está dejando de perforar en Dakota del Norte para concentrarse en Vaca Muerta.
A su vez, podrían llegar otras firmas como Devon Energy y Diamondback Energy, que ayudarían con su know how y con un aporte de capital clave para el sector en un momento en que las firmas locales están llevando al límite su capacidad de financiamiento.
“Por la reducción arancelaria, los acuerdos benefician el comercio de ambos rubros. Pero a la vez va a alentar inversiones. Europa ha perdido el abastecimiento ruso y necesita proveedores alternativos. No solo por las energías de hoy, sino por las energías limpias como hidrógeno que a los europeos les interesa. Con Estados Unidos especialmente hay un interés en minerales críticos, va a haber aliento a la inversión y al comercio”, dijo el consultor Marcelo Elizondo.