Cannabis medicinal: por primera vez, dos empresas privadas nacionales desarrollarán productos farmacéuticos
Pampa Hemp y la farmaceútica Natufarma firmaron un acuerdo para la producción de medicamentos a base de cannabis. Sebastián Tedesco, Director Técnico de Pampa Hemp, explica cómo funciona la asociación y cuáles son los objetivos.

La industria del cannabis medicinal en la Argentina cierra un año de mucho crecimiento. Si bien la Ley que busca la regulación de la industria no terminó de votarse (NdR: falta media sanción de la Cámara de Diputados), los avances continúan y, de a poco, se gesta un mercado que tiene a la planta como protagonista. 

En ese contexto, se anunció el primer acuerdo en la Argentina entre dos empresas privadas para el desarrollo de productos farmacéuticos a base de cannabis. Las empresas que intervienen son Pampa Hemp, que aportará la materia prima, y la farmacéutica Natufarma, que cuenta con más de 13 mil farmacias en todo el país. 

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Forbes Argentina dialogó con Sebastián Tedesco, Director Técnico de Pampa Hemp, para obtener más detalles sobre el proceso y el futuro del acuerdo. “Estamos iniciando con las tareas concretas que tienen que ver con la posibilidad de desarrollar en conjunto fitopreparados en base a cannabis”, explicó a este medio. 

-¿En qué estado están?

-Junto al INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) desarrollamos la Estación Experimental de Pergamino, Provincia de Buenos Aires, donde se llevan a cabo los cultivos. La semana pasada empezamos a cosechar y no es que lo hacemos todo junto sino cada diez días tenemos pequeñas nuevas cosechas. Con eso empezamos a tener materia prima para hacer pruebas. Recién estamos en el inicio y hay muchas cosas a desarrollar en conjunto en relación al estado en que la materia prima les llega a ellos. En la industria del cannabis, en general se comercializa flores secas pero hay otro tipo de extracciones que brindan más opciones y que hacen que sea mejor el resultado según el proceso. Estamos ensayando, midiendo niveles de cannabinoides y variaciones según el lugar pero ya son cuestiones concretas y no ideas. 

-¿Por qué hacen eso?

-El objetivo es diversificar y agregar el máximo valor que se pueda. El mercado en Argentina es poco sofisticado porque la oferta es limitada. Recién ahora están apareciendo aceites como los de Cannava y Elea. Estos son muy genéricos, en base a CBD aislado, con una presentación en aceite y en determinada concentración. Desde nuestro lado buscamos desarrollar opciones que puedan ser aún más superadas. 

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-¿Cuándo podrían tener medicamentos propios?

-La cuestión de los tiempo es incierta porque parte del proceso tiene cuestiones regulatorias que pueden afectar los tiempos. Para hacer aceite con cbd, algo que resulta bastante posible de hacer, al término de este año ya estaríamos en condiciones de producir y desarrollar. 

-Otras empresas importan la materia prima mientras que ustedes la producen. ¿Es un valor para la empresa?

-Sí, por supuesto. La apuesta y estrategia de Pampa Hemp es la de construir y ser actor de esta cadena de valor junto con otras empresas locales. Algo que hacemos en relación al cultivo es desarrollar técnicas propias trabajando con proveedores locales. Desde prototipos  de sensores de inteligencia artificial hasta sistemas de riego. Porque en Argentina no existe, o existe pero está destinado a baja escala, y necesitamos otro tipo de instalaciones para cultivar cannabis a gran escala. En Canadá, Israel o Uruguay todo eso está conformado por proveedores extranjeros y si no mejoramos nosotros, es difícil ser competitivo o marcar la diferencia. Hay una apuesta fuerte por innovar y ese es el espíritu. 

Sebastián Tedesco y Pablo Fazio

-¿Cómo es su producción?

-Hoy tenemos capacidad para unas 720 plantas más o menos y podemos tener entre cuatro o cinco cosechas al año. Dentro de la Ley, nosotros estamos en la parte de investigación y por eso nos asociamos con el INTA. Estamos trabajando en un primer escalón, que es un invernadero con 300 m2 y ese es nuestro primer hito. Todavía no estamos al 100% en ese espacio pero pronto llegaremos a esa escala. Estamos recorriendo el camino de esta investigación con lotes pequeños, probando cuestiones relacionadas a los sustratos y monitoreando de cerca los cultivos. La idea es seguir creciendo dentro del espacio del INTA y hay otro invernadero con similares características. También estamos haciendo pruebas a cielo abierto. 

-¿Cuánta gente trabaja?

-Tenemos personal en Pergamino que es del INTA y después nuestro propio equipo. Somos 4 personas, por lo que aún es pequeño y del INTA hay dos personas a cargo del manejo diario. Además de una coordinadora y co-coordinadora y un genetista también. La Estación es la más importante del INTA en la actualidad. 

Cannabis

-¿Son todos especialistas? 

-Hay gente que no necesariamente sabe y después nosotros que sí tenemos gente con experiencia en autocultivo y cultivos de granjas. Yo soy autocultivador hace 25 años y trabajamos con personas que estudiaron en centros de formación de Estados Unidos. Creo que va a haber muchas oportunidades para quienes tienen experiencia en relación al cannabis. La cadena de valor es gigante. 

-¿Con qué semillas trabajan?

-Empezamos con genéticas importadas de Estados Unidos porque en Argentina no hay registradas por ahora. Así que para empezar fuimos por ahí y en paralelo tenemos proyectos para desarrollar genéticas propias. Son trabajos que hacíamos de antes y el objetivo es llevarlos a estándares elevados. Esto es importante porque si bien hay mucho desarrollo en estabilización, genéticas y nuevas variedades, estamos en la prehistoria en comparación con otras especies vegetales. En cannabis hoy plantas 300 semillas y no todas germinan al mismo tiempo como pasa con el maíz por ejemplo. Ahí tomás dimensión y pasa hasta con el banco de más alto estándar. 

Los invernaderos de Pampa Hemp y el INTA

-¿Qué tan importante es que salga la Ley?

-Eso es fundamental porque hay mucha inversión frenada esperando que salga. Esta charla es frecuente porque somos parte de ArgenCann, la Cámara Argentina del Cannabis, y estamos en contacto con empresarios de todos los niveles. Cuando salga, vamos a ver realizada toda esta promesa de una industria fuerte. Es una ventana histórica y más en Argentina, un país agroexportador, con un sistema científico desarrollado. Abre las puertas y es algo que va a explotar. 

-¿Cómo fue la inversión para este proyecto?

-Prefiero no revelarlo. Hasta hoy han sido importantes las inversiones pero no en términos de otros números que se escuchan en empresas internacionales. Estamos en etapa de investigación y desarrollo. Hay inversión en infraestructura y recursos humanos pero no son grandes cifras en relación al momento de pasar a la escala real para que sea negocio rentable.

-¿Cómo ves el futuro?

-Soy muy optimista a pesar del contexto, que lo lleva a uno a pensar que al final esto no va a pasar por lo que pasa en el mundo. Es difícil ser optimista pero lo vivo así. Con todas las empresas con las que hablamos y dialogamos hay mucho entusiasmo grande, ganas de arriesgar e invertir que no vi en otras industrias y territorios. En el país no es solo una actividad sino que tiene otro trasfondo. Hay una cuestión cultural y una causa muy fuerte detrás. Yo mismo me encuentro en ese grupo que nunca pensamos que íbamos a poder hacer del cannabis una actividad profesional. Por eso para mi es muy emocionante todo lo que está pasando.