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Agrandar la torta: cómo fue el boom harinero en tiempos de pandemia

Cecilia Valleboni Forbes Staff

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Con el aislamiento se duplicaron las ventas de harina, acompañando la tendencia de la cocina en casa. Masa madre, pastas, panes y pastelería coparon las redes sociales, y los expertos aseguran que el crecimiento del segmento es “orgánico”.

31 Agosto de 2020 11.11

Cambio de hábito 

En un país con mucho trigo, la harina, el principal producto elaborado del cereal,  es  profeta en su tierra. En Argentina, el consumo ronda los 82 kilos per cápita al año. Sin  embargo, en los últimos meses, con más tiempo en casa, hubo más tiempo para cocinar y un boom harinero. Los consumidores lo notaron en las góndolas de los súper, donde hubo algunos faltantes  por la altísima demanda. Según datos de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), antes de la pandemia se vendían 40.000 toneladas mensuales de harina para hogares, fraccionada en paquetes de un kilo. Ahora llegó a 80.000.

Históricamente, el consumo de harina no tuvo grandes picos en el país. Incluso mantiene un crecimiento vegetativo. Con una producción que se  duplicó  en los últimos meses, los molineros creen que el consumo per cápita podría llegar a los 90 kilos. Superando aún el crecimiento por estacionalidad (en invierno es natural), el salto sería histórico: hace más de 50 años que no se registra ese número. 

De Argentina al mundo 

En el país hay unos 120 molinos de harina de trigo, según el Registro Único de la Cadena Agroalimentaria   (RUCA). De ellos, producen harina para vender en paquetes de un  kilo.  De su producción, el 70% se comercializa en panaderías, el 20% en fábricas de pastas, galletitas y fideos; y el restante 10% es para venta hogareña. 

Este crecimiento en la demanda genera una oportunidad  para  la industria molinera, que se encuentra ampliamente distribuida a lo largo de todo el territorio nacional. La provincia de Buenos Aires es la que cuenta con el mayor número de molinos. Este dato coincide con el elevado volumen de trigo que produce y con la proximidad a la zona portuaria. La Argentina también es un país exportador de harina. Según la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), en 2018 -último dato disponible- exportaron 614.165 toneladas de harina a mercados como Brasil, Bolivia, Uruguay, Paraguay, México, Estados Unidos, Colombia, Italia y Angola, entre otros. 

En números 

82 KILOS 
es el consumo per cápita de harina. 

614.165 TONELADAS 
de harina se exportan al año, según los últimos datos.