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Forbes Argentina
política fiscal en guerra con irán
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Los inversores reducen exposición a activos percibidos como riesgosos y migran hacia activos considerados seguros, como bonos del Tesoro de Estados Unidos, crédito de alta calidad o metales preciosos.

5 Marzo de 2026 08.40

La escalada del conflicto en Medio Oriente, con foco en la tensión entre Israel e Irán y el riesgo de afectación del estrecho de Ormuz, volvió a activar un fenómeno clásico en los mercados financieros: el “flight to quality”. Sin embargo, esta vez el movimiento tiene matices que lo vuelven particularmente desafiante para economías frágiles como la argentina.

“El conflicto con Irán golpeó a los mercados globales. Lo que más afecta no es solo el hecho en sí, sino la incertidumbre sobre su alcance. Cuando los inversores perciben que el conflicto puede escalar, los mercados tienden a caer porque se vuelve muy difícil estimar las consecuencias económicas y geopolíticas”, relató el analista y asesor financiero Mariano Monferini.

En este marco, se activa la lógica defensiva. Concretamente, los inversores reducen exposición a activos percibidos como riesgosos y migran hacia activos considerados seguros, como bonos del Tesoro de Estados Unidos, crédito de alta calidad o metales preciosos, aunque estos últimos ya se encuentran en niveles elevados.

“En las últimas ruedas también se observó una apreciación del dólar frente a muchas monedas, reflejo de esa búsqueda de refugio”, agregó Monferini.

Para Argentina, este reacomodamiento global tiene efectos casi automáticos. Si el conflicto se profundiza, el impacto de corto plazo probablemente sea presión sobre el dólar y debilidad en los activos financieros, ya que el país suele comportarse como un mercado de alta volatilidad dentro del universo emergente.

No obstante, el escenario actual no replica exactamente otros episodios históricos de aversión extrema al riesgo.

Para Mariano Sardáns, director ejecutivo de FDI Gerenciadora de Patrimonios, el flight to quality vigente está condicionado por el shock petrolero. “No es el clásico ‘todo a Treasuries y caída de tasas de interés’ que vimos en 2008, marzo 2020 o incluso octubre 2023. Es un flight to quality ‘estanflacionario’: los inversores huyen del riesgo, pero al mismo tiempo temen inflación importada fuerte, por lo que el movimiento no es 100% puro hacia bonos largos”, mencionó.

 Guerra en Medio Oriente (Photo by Khames Alrefi/Anadolu via Getty Images)
 

“El mercado está sensible con todo lo que tenga riesgo de crédito o de duration larga en activos riesgosos, pero no está comprando bonos del Tesoro con la fuerza habitual porque el petróleo a US$ 91-93 ya está generando expectativas de inflación 2026 más alta (la Fed ahora descuenta solo 1 o 2 recortes en todo el año, o incluso pausa total)”, detalló Sardáns.

En ese contexto, Argentina enfrenta un impacto amplificado. “El flight to quality actual es más fuerte para Argentina que el promedio de emergentes porque el país ya venía con prima de riesgo elevada”, sostuvo Sardáns. Es decir, la economía local no parte de una situación de fortaleza relativa, sino de una base de vulnerabilidad. Cualquier shock externo potencia esa fragilidad.

Además, el componente geopolítico vinculado al petróleo agrega riesgos específicos. Cualquier noticia de “Ormuz cerrado por más de 10 días” o “ataque a instalaciones saudíes” va a golpear mucho más en Argentina que a Brasil o México. La razón es doble: menor profundidad de mercado y menor margen de maniobra macroeconómico.

Así, en el corto plazo, habría presión cambiaria, caída de bonos soberanos en dólares, ampliación del riesgo país y mayor volatilidad en acciones y ADR. El inversor global reduce exposición a activos de alta beta y Argentina encaja plenamente en esa categoría.

Sin embargo, el panorama no es exclusivamente negativo. En el largo plazo el escenario podría abrir oportunidades para Argentina y para Sudamérica en general, dado el rol de la región como productor relevante de materias primas, especialmente en un contexto en el que se encuentra relativamente al margen de los principales conflictos geopolíticos.

En un mundo más fragmentado y con tensiones persistentes en Medio Oriente, la valorización de recursos energéticos y agrícolas podría beneficiar a la región. La condición necesaria es que Argentina logre estabilizar su macroeconomía para capitalizar ese potencial.

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