El conflicto en el estrecho de Ormuz desató una estafa crypto que puso en alerta al comercio global
Falsos funcionarios iraníes cobraron peajes marítimos con Bitcoin y Tether a navieras atrapadas por la crisis bélica.
Falsos funcionarios iraníes cobraron peajes marítimos con Bitcoin y Tether a navieras atrapadas por la crisis bélica.
El presidente norteamericano sostuvo que el régimen iraní está "colapsando financieramente" y ratificó que mantendrá la presión sobre los puertos del Golfo Pérsico.
El auge de los centros de datos de inteligencia artificial llevó proyectos financiados y con base en Estados Unidos a instalarse en Medio Oriente. Ahora, el negocio por su seguridad alimenta una nueva carrera armamentística.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió que el cierre del estrecho de Ormuz y la suba del precio del crudo provocarán una fuerte disminución de la demanda, con retrocesos en el consumo global y una caída de la producción prevista para 2026.
La guerra con Irán y las amenazas sobre el estrecho de Ormuz dispararon los precios del crudo y del gas, activaron medidas de emergencia en países importadores y aceleraron un cambio de estrategia en todo el sector.
El riesgo país retrocedió con fuerza hasta la zona de los 550 puntos básicos y los bonos soberanos mostraron subas que comprimieron las tasas hasta un promedio del 9%.
El ruido global sacude a los activos, aunque los indicadores que suelen anticipar el fin de ciclo aún no aparecen. Con caja disponible, balances firmes y prudencia inversora, la tendencia conserva su respaldo.
A pesar del anuncio de Trump, los principales CEOs petroleros se mostraron muy preocupados por la guerra en Medio Oriente y el futuro del sector.
El ultimátum de 48 horas de Donald Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz eleva al máximo la tensión en Medio Oriente, pone bajo amenaza infraestructura civil clave y consolida al petróleo como arma central del nuevo tablero geopolítico.
La interrupción del paso marítimo recorta el suministro global y expone a economías asiáticas con alta dependencia y escasas reservas. Mientras algunos diversifican fuentes o activan planes de contingencia, otros enfrentan semanas críticas.
Detrás de una compra masiva de superpetroleros y compañías cruzadas, asoma la mano de quien aprovecha la suba inédita de las tarifas navieras, impulsada por la tensión en Medio Oriente.
El Brent vuelve a máximos debido a la crisis con Irán, mientras Washington reclama el respaldo naval de aliados y socios asiáticos para resguardar una ruta clave del comercio energético.
Episodios previos muestran que los shocks energéticos suelen traducirse en una mayor volatilidad en Wall Street.
Fuera de energéticas, la suba reciente de los commodities también favorece a otras acciones argentinas. En particular, el aumento del precio de la soja, que alcanzó niveles no vistos desde Junio 2024, mejora las perspectivas del sector agroindustrial.
Tensiones en Medio Oriente amenazan las fechas del calendario, mientras innovaciones técnicas y fallas mecánicas plantean interrogantes sobre quién tomará ventaja en el campeonato.
Los inversores reducen exposición a activos percibidos como riesgosos y migran hacia activos considerados seguros, como bonos del Tesoro de Estados Unidos, crédito de alta calidad o metales preciosos.
La ofensiva de los Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán dispara los precios globales del crudo y del GNL, y pone a la Argentina frente a una doble lectura por el beneficio en los valores de sus exportaciones, pero a la vez frente al riesgo de una escalada inflacionaria en combustibles y tarifas.
Goldman Sachs calcula que un salto del 10% del crudo profundiza la grieta entre exportadores e importadores: algunos ganan aire fiscal, otros pierden actividad. El traslado a precios llega rápido y obliga a frenar recortes de tasas en plena desinflación.
La situación en Oriente Medio se deterioró significativamente durante el fin de semana y los primeros días de marzo, con intensos ataques entre Israel, Estados Unidos e Irán.