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Forbes Argentina
Luis Caputo, entre la economía y la mesa política
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Luis Caputo, entre la economía y la mesa política
Imagen: Ministerio de Economía

Se enfría el riesgo país, pero los nuevos bonos del Tesoro ya reflejan el riesgo político en sus precios

Gonzalo Andrés Castillo

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La estructura de la curva soberana continúa mostrando una diferencia cada vez más marcada entre los títulos que vencen antes y después de las elecciones.

19 Agosto de 2026 18.40

El riesgo país tuvo un respiro y bajó a 509 puntos, pero la curva de bonos todavía muestra una señal de cautela: los títulos que vencen después de las elecciones son castigados con mayor intensidad.

El mercado argentino volvió a encender una luz amarilla sobre el riesgo político. Aunque en la última jornada los bonos recuperaron terreno y el riesgo país recortó posiciones, la estructura de la curva soberana continúa mostrando una diferencia cada vez más marcada entre los títulos que vencen antes y después de las elecciones.

El indicador más evidente es el spread entre el AO27 y el AO28, dos bonos separados por el momento de su vencimiento. El AO27 vence antes de las elecciones, en 2027, mientras que el AO28 lo hace un año después, en 2028. Para los analistas de Mills Capital, esa diferencia funciona como el proxy más directo del riesgo político implícito en la curva argentina.

A mediados de julio, ese spread se había comprimido hasta 322 puntos básicos. En ese momento, el AO27 rendía 4,18%, mientras que el AO28 ofrecía 7,40%, en un contexto de riesgo país en mínimos históricos. Ese momento fue el de mayor confianza del mercado en la continuidad del programa económico.

Un mes después, el escenario cambió. A mediados de agosto, el spread llegó a 446 puntos básicos. El rendimiento del AO27 subió a 4,66%, apenas 48 puntos básicos, mientras que el AO28 saltó hasta 9,12%, un incremento de 172 puntos.

“Esa asimetría es la clave. El tramo que vence antes de la elección se movió poco; todo lo que está del otro lado de la elección sufrió mucho más”, expresaron desde Mills.

La misma dinámica aparece en otros títulos. El AL41 pasó de rendir 8,64% a 11,11%, una ampliación de casi 250 puntos básicos en un mes. El AE38, por su parte, pasó de 8,86% a 10,65%.

Tesoro Nacional, Ministerio de Economía
La estructura de la curva soberana continúa mostrando una diferencia cada vez más marcada entre los títulos que vencen antes y después de las elecciones.

Se trata del comportamiento clásico de una curva que se empina por riesgo político: los inversores asignan un costo adicional al financiamiento cuanto más lejos se ubica el vencimiento y mayor es la incertidumbre sobre quién estará a cargo de la política económica y de la deuda a partir de 2028.

El riesgo país bajó, pero sigue arriba de 500 puntos

La señal de cautela también aparece en el riesgo país, aunque la última rueda introdujo un alivio.

El indicador de JP Morgan llegó a tocar 512 puntos durante la jornada del miércoles, su nivel más alto en tres meses. Sin embargo, posteriormente recortó posiciones y cerró en 509 puntos, con una baja frente a los 511 puntos de la rueda anterior.

Fue la primera jornada de descenso después de 11 ruedas consecutivas de subas. El movimiento se debió a una mejora del clima financiero internacional, ya que el Tesoro de Estados Unidos anunció una ampliación de su programa de recompra de bonos, que ayudó a moderar las tasas largas norteamericanas.

Por eso, la baja del riesgo país no necesariamente invalida la señal que aparece en la curva argentina. De hecho, los 509 puntos siguen dejando al indicador por encima de la barrera psicológica de los 500 puntos.

Para Alan Versalli, estratega en Cocos Capital, hay un gran driver político detrás del comportamiento del indicador. “Las encuestas (Atlas Intel, índice de confianza de UTDT) muestran un deterioro en la imagen del Gobierno, con la actividad económica y el desempleo como las principales preocupaciones. A esto se suma la proximidad de las elecciones presidenciales de octubre de 2027 y las tensiones legislativas recientes (como las que dejó la Ley de Tierras), en un escenario de disputa directa entre el oficialismo y el kirchnerismo. Como los Bonares y Globales vencen a partir de 2029 —bajo una administración distinta a la actual—, cualquier ruido político de mediano plazo pesa sobre el precio de esos bonos”, indicó.

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