Del piso al máximo en dos meses, el riesgo país vuelve a los 450 puntos
El movimiento se produjo por mayor aversión al riesgo en los mercados internacionales y "reacomodamiento" de carteras.
El movimiento se produjo por mayor aversión al riesgo en los mercados internacionales y "reacomodamiento" de carteras.
La reducción del riesgo soberano tiene efectos inmediatos sobre el sector privado ya que disminuye el costo de financiamiento de las empresas,
El Merval medido en dólares contado con liquidación acumula una suba de apenas 6,6% en lo que va del año, una recuperación moderada si se compara con el máximo alcanzado en enero de 2025, cuando llegó a 2.343 puntos.
El riesgo país sigue en baja y subieron las acciones argentinas. El ministro aseguró que el programa presentado "es conservador".
El último dato inflacionario, la mejora de la calificación soberana y el alivio externo tras el acuerdo entre Washington y Teherán reforzaron el apetito por activos argentinos. Para los grandes bancos de inversión, la compresión de spreads puede abrir una etapa de financiamiento más barato para el Tesoro, las provincias y las empresas.
El indicador de JP Morgan quedó cerca del menor nivel de la gestión Milei, en una rueda marcada por el avance de los bonos en dólares, la acumulación de reservas y nuevas señales de financiamiento externo.
Para el mercado, el umbral verdaderamente relevante se ubica por debajo de los 400 puntos básicos. En ese escenario, el Tesoro podría recuperar un acceso más fluido al financiamiento voluntario internacional y refinanciar vencimientos a tasas mucho más sostenibles.
La calificadora valoró el ajuste fiscal, la recuperación de reservas y el fortalecimiento del frente externo, aunque advirtió que la inflación, los vencimientos de deuda y la sensibilidad política siguen marcando un escenario de alta fragilidad.
El descenso marca un avance relevante respecto de semanas previas y lo acerca a niveles que no se observaban desde comienzos de año.
Caputo enfatizó en que esta estrategia busca refinanciar pasivos de forma eficiente sin incrementar el stock de deuda total del país.
Si la compresión proyectada se concretara, el Gobierno podría volver gradualmente al mercado voluntario de deuda para refinanciar capital e intereses sin depender exclusivamente del ajuste fiscal o de recursos extraordinarios.
Al operar en niveles de rendimiento similares a los de otros países emergentes, la deuda argentina pierde el atractivo "compensatorio"
La mejora en el acceso al mercado de deuda permite swapear pasivos de corto plazo por deuda de mayor plazo, reduciendo la presión financiera inmediata. De esta manera, la presión sobre el BCRA de tener que comprar dólares para pagar vencimientos irá reduciéndose.
Para que Argentina pueda volver a financiarse en el exterior a tasas razonables, el riesgo país debería perforar zonas de alrededor de los 400 o incluso los 500 puntos básicos.
La prima de riesgo tocó su nivel más bajo desde enero, cuando se anticipaba la posiblidad de refinanciar la deuda.
Para muchos analistas, la acumulación de reservas internacionales es la condición imprescindible para consolidar la baja en el riesgo país.
La compresión en los spreads refleja un cambio significativo en las expectativas de los inversores, impulsado tanto por factores políticos como por el renovado optimismo en torno al futuro financiero del país.
Según declaraciones previas del ministro de Economía Luis Caputo, con un nivel de 500 puntos básicos de riesgo país más tres recortes de la tasa de la Reserva Federal de Estados Unidos, ya sería factible colocar deuda hacia fin de año.
La contundente victoria legislativa del oficialismo refuerza el programa de ajuste y entusiasma a los mercados, que anticipan un escenario de mayor previsibilidad política y alivio financiero en el corto plazo.