A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, el mercado financiero argentino comenzó a incorporar el escenario electoral en el precio de los bonos. Un informe de GMA Capital estimó, a partir de los rendimientos de la deuda soberana, que los inversores asignan actualmente una probabilidad de 53,5% a una reelección de Javier Milei, frente a 46,5% para una eventual oposición.
El cálculo aparece en un contexto de mayor presión sobre los activos argentinos. Desde el 7 de julio, el riesgo país pasó de 403 a 505 puntos básicos. Para GMA, el movimiento “no se debió a un solo factor: fue una sucesión” de acontecimientos, entre ellos un contexto financiero internacional adverso, con tasas largas de Estados Unidos en ascenso; el agotamiento del efecto sorpresa generado por los superávits fiscal y comercial; y un deterioro de la economía cotidiana de los hogares que comenzó a trasladarse al humor político.
La consultora descartó que la caída reciente de los bonos responda simplemente a una toma de ganancias. “Entre los operadores hay consenso: se trata de un movimiento idiosincrático”, señaló GMA, que agregó que “el mercado está a un paso de empezar a moverse al ritmo del trade electoral, incluso con 14 meses todavía por delante”.
Para medir cuánto pesa 2027 en las cotizaciones, GMA analizó la denominada tasa forward entre el AO27 y el AO28, dos bonos en dólares cuyos vencimientos permiten aislar el período que atraviesa la elección presidencial.
La tasa forward se ubica actualmente en 15,9% anual. Al descontar el rendimiento comparable de los bonos del Tesoro estadounidense, ese nivel implica una sobretasa de aproximadamente 1.064 puntos básicos, más del doble del riesgo país de contado.

A partir de ese diferencial, GMA construyó dos escenarios extremos. Para una continuidad del Gobierno de Milei tomó un riesgo país de 250 puntos básicos, comparable al de Turquía. Para un eventual triunfo opositor considerado extremo utilizó un riesgo país de 2.000 puntos básicos.
Con un riesgo país de contado cercano a 500 puntos, el mercado asigna una probabilidad de 85,4% a que el actual proceso económico llegue al menos hasta diciembre de 2027. Pero cuando el análisis se concentra específicamente en el diferencial implícito entre los bonos que vencen en 2027 y 2028, la probabilidad de reelección cae al 53,5%, contra 46,5% para la oposición.
Sin embargo, el cálculo debe interpretarse con cautela. Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment, cuestionó la posibilidad de traducir directamente el precio de los bonos en una probabilidad electoral precisa.
“Es complejo ver y deducir, si bien se usan métodos estadísticos”, señaló el ejecutivo. Para el especialista, el resultado depende especialmente de cómo se construyan los escenarios extremos utilizados en la fórmula: “Depende del worst case si pierde”.
En ese sentido, planteó una pregunta central: “Default total y bonos a US$ 30 no debe ser lo que se pone en ese cálculo”. Su argumento apunta a que existen múltiples formas de definir el escenario adverso y, por lo tanto, diferentes resultados posibles para la probabilidad implícita.
“Hay muchas formas de hacer el cálculo para que te dé 53% o 70%”, sostuvo Chialva, poniendo el foco en la sensibilidad del resultado a los supuestos utilizados.
El analista también señaló que el verdadero problema para el mercado está en la incertidumbre sobre qué alternativa podría enfrentar al oficialismo. “El tema es el tren fantasma de enfrente”, afirmó.