La inteligencia artificial dejó de ser solamente una carrera tecnológica entre empresas. Para Morgan Stanley, se convirtió también en una cuestión estratégica para los gobiernos, que buscan desarrollar capacidades propias y reducir su dependencia de proveedores extranjeros. Bajo este escenario, el banco identificó cinco acciones de Estados Unidos con al menos 20% de potencial de suba.
El concepto de “soberanía de la IA" engloba a las compañías que pueden beneficiarse de la construcción de ecosistemas locales de inteligencia artificial: desde centros de datos y semiconductores hasta infraestructura de telecomunicaciones y servicios tecnológicos. La tesis supone que los países incrementarán sus inversiones para garantizar acceso a capacidad de cómputo, energía, chips y redes.
“La IA se está convirtiendo en infraestructura estratégica, lo que impulsa a los gobiernos a priorizar la capacidad nacional, los socios de confianza y un control tecnológico más estricto”, escribió un equipo de analistas del banco, liderado por Ariana Salvatore.
“Esto significa que es probable que el gobierno estadounidense priorice el control sobre la computación, los datos, la energía, el talento, los modelos y las cadenas de suministro a medida que la tecnología se transforma en una fuente de poder económico y geopolítico nacional”, añadió.
Entre las compañías seleccionadas aparece SpaceX (SPCX), que Morgan Stanley considera la principal apuesta dentro de esta temática. El banco le asigna un potencial de avance de 105%. Su posición estratégica está vinculada tanto con las comunicaciones satelitales como con el desarrollo de infraestructura necesaria para sostener el crecimiento de la IA.
La segunda compañía es Amkor Technology (AMKR), dedicada al ensamblaje y testeo de semiconductores. Morgan Stanley estima para sus acciones un potencial de aproximadamente 26%. La empresa podría beneficiarse del proceso de relocalización de las cadenas de suministro de chips y de la necesidad de contar con capacidades de fabricación y empaquetado más cercanas a los mercados donde se desarrolla la tecnología.

También aparece ACM Research (ACMR), fabricante de equipos utilizados en la producción de semiconductores. La firma, vinculada al mercado chino, presenta según Morgan Stanley un potencial de suba cercano al 60%. Su inclusión refleja precisamente uno de los pilares de la tesis: la expansión de capacidades domésticas de producción de chips requiere no solamente fabricantes de semiconductores, sino también proveedores de maquinaria y tecnología especializada.
El cuarto nombre es Alibaba (BABA), uno de los gigantes tecnológicos de China. Morgan Stanley calcula un potencial de aproximadamente 44%. La compañía tiene exposición al desarrollo de infraestructura de nube e inteligencia artificial en el mercado chino, donde la construcción de un ecosistema tecnológico propio adquirió una importancia estratégica creciente.
Finalmente, Morgan Stanley incluyó a KLA Corporation (KLAC), uno de los principales proveedores mundiales de sistemas de inspección y metrología para la industria de semiconductores. El banco le asigna un potencial de crecimiento de alrededor del 21%. Su negocio resulta clave porque la fabricación de chips cada vez más avanzados requiere detectar defectos a escalas extremadamente pequeñas.
La selección muestra que la tesis de Morgan Stanley va más allá de las grandes compañías de IA que dominaron el mercado en los últimos años. La oportunidad también estaría en los “picos y palas” de la inteligencia artificial, es decir, las empresas que suministran infraestructura, equipamiento y componentes necesarios para construir la próxima generación de capacidad de cómputo.
El escenario llega mientras las inversiones en infraestructura de IA continúan acelerándose. Morgan Stanley estima que el gasto de las grandes plataformas tecnológicas podría alcanzar US$ 805.000 millones en 2026 y US$ 1,2 billones en 2027, una escala que puede favorecer a toda la cadena de proveedores.