El tipo de cambio mayorista logró superar la barrera de los $1.500 y, aunque el movimiento no presenta características de un salto desordenado, el mercado comenzó a mirar con mayor atención cuáles son los próximos niveles que podría alcanzar la divisa.
Este jueves, el dólar mayorista se ubicó en torno de $1.514, mientras que el dólar CCL operó cerca de $1.602. La brecha entre ambas cotizaciones se mantiene acotada, pero el comportamiento del contado con liquidación muestra una dinámica diferente: acumula una estructura alcista y se acerca a una zona técnica que podría funcionar como techo en el corto plazo.
Para Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones en Mills Capital, el avance del tipo de cambio oficial responde a factores que se fueron acumulando durante los últimos meses. “El tipo de cambio oficial superó la barrera de los $1.500, un movimiento que refleja tanto la presión acumulada por la inflación como la necesidad de ajustar el atraso cambiario”, detalló.
El especialista considera que el movimiento representa un punto de inflexión, aunque todavía lejos de configurar un escenario de crisis cambiaria: “Aunque el salto no fue abrupto, el peso se deprecia en términos nominales y el mercado empieza a recalibrar expectativas hacia fin de año”.
La clave está en determinar si esta suba constituye el comienzo de una aceleración o si se trata de una recomposición gradual del tipo de cambio. La lectura de Botto se inclina por el segundo escenario. “La dinámica sugiere una corrección ordenada más que un shock”, sostuvo, al destacar que los futuros y los bonos dollar linked todavía muestran señales de relativa calma.
Por otro lado, mientras el dólar oficial avanza por encima de los $1.500, el CCL aparece como la cotización que requiere mayor atención desde el punto de vista técnico.

El contado con liquidación llegó a $1.601,64 este jueves, después de haber alcanzado $1.610,41 el 11 de agosto. Desde entonces tuvo una corrección, pero volvió a recuperar terreno y se instaló nuevamente por encima de los $1.600.
Para Nahuel Lozano, asesor financiero y analista técnico, esta recuperación todavía no implica agotamiento de la tendencia alcista. “Desde el punto de vista técnico, el dólar CCL mantiene una estructura alcista y todavía no muestra señales claras de agotamiento”, relató.
Sin embargo, el especialista identifica una zona particularmente importante: $1.620-1.640. Ese rango aparece como la primera resistencia relevante para el corto plazo. Se encuentra apenas por encima de los valores actuales y, además, coincide con una zona donde anteriormente aparecieron rechazos.
La proximidad del CCL a esa resistencia puede provocar un cambio en la dinámica durante las próximas ruedas. “Por la cercanía con esa resistencia, el movimiento podría empezar a perder fuerza en las próximas ruedas, especialmente si el dólar vuelve a acercarse a $1.620-$1.640 y no logra superar esa zona con claridad”, explicó Lozano.
El análisis también permite identificar los niveles que deberían observarse si aparece una corrección. Una caída por debajo de $1.580-1.560 mostraría una intención correctiva más clara, pero el nivel decisivo se encuentra algo más abajo, en los $1.550. “Mientras eso no ocurra, la estructura principal continúa siendo alcista”, resumió Lozano.
La lectura conjunta de ambos especialistas deja un escenario con dos velocidades. Por un lado, el dólar oficial podría continuar con una corrección gradual, impulsado por la inflación acumulada y la necesidad de recomponer el tipo de cambio real. Por otro, el CCL enfrenta una resistencia concreta en $1.620-1.640 que puede determinar si la tendencia alcista gana fuerza o entra en una pausa.