Argentina cerraría 2026 y 2027 con un crecimiento económico del 4%, según las estimaciones actualizadas del Fondo Monetario Internacional (FMI). Esa proyección, que no se modificó respecto a la publicada en octubre pasado, ubica al país por encima del promedio mundial y de las principales economías latinoamericanas.
Las cifras aparecen en la nueva edición del informe “Panorama Económico Mundial” (WEO, por sus siglas en inglés), que el FMI dio a conocer este lunes en Bruselas. Si bien proyecta un escenario global de estabilidad, también advierte que las condiciones no son homogéneas y que existen tensiones que pueden alterar los ritmos de crecimiento de cada región.
Mientras América del Norte y Asia se benefician por el avance de la inversión tecnológica y el despliegue de proyectos vinculados a la inteligencia artificial (IA), otras zonas sienten el peso de las restricciones comerciales y los conflictos geopolíticos. Para el organismo, el actual equilibrio entre fuerzas positivas y negativas se explica por la combinación entre la capacidad de adaptación del sector privado y los efectos adversos de las políticas proteccionistas.

Argentina entre los países con mayor expansión
Dentro de un listado de 30 países, que incluye a las economías con mayor Producto Bruto Interno (PBI), la Argentina figura como la undécima que más crecería este año. Solo quedarían por encima países como India (6,4%), Filipinas (5,6%), Indonesia (5,1%), Egipto (4,7%), Arabia Saudita y China (4,5%), Nigeria y Kazajistán (4%), Malasia (4,3%) y Turquía (4,2%).
Las proyecciones para Brasil indican un crecimiento de 1,6% en 2026, tras un 2,5% en 2025, con un repunte a 2,3% en 2027. En el caso de México, el FMI calcula una mejora de 1,5% en 2026 y 2,1% al año siguiente, lo que deja a ambos países detrás de la Argentina.
En cuanto a la región, el informe anticipa que América Latina y el Caribe avanzarán 2,2% en 2026 y 2,7% en 2027, con diferencias importantes entre países según su situación cíclica.

El organismo no incluyó esta vez previsiones de inflación por país. Solo señaló que las economías emergentes y en desarrollo cerrarían este año con un 4,8% y el próximo con 4,3% de inflación promedio.
También informó que el precio internacional del petróleo —clave para la rentabilidad de Vaca Muerta— registrará una caída del 8,5% en 2026, luego de una baja de 14,2% en 2025, y que apenas subiría 0,1% en 2027.
En cuanto al escenario global, el FMI espera un leve descenso de las tasas de interés en EE.UU., estabilidad en la eurozona y un aumento moderado en Japón. Además, anticipa que la política fiscal seguirá siendo expansiva en Alemania, Japón y EE.UU., lo que sumaría impulso a la actividad económica.
Una mala noticia para Vaca Muerta: el crudo caería un 8,5%, según el Fondo Monetario Internacional
Por otro lado, la actualización del FMI proyecta una baja del 8,5% en el precio del petróleo, con un promedio de US$62,13 por barril, para 2026. Esa caída representa una revisión a la baja de 4 puntos porcentuales respecto a lo estimado en octubre de 2025.
El informe atribuye la baja a una combinación entre una demanda global débil y un fuerte crecimiento de la oferta. Aun así, el FMI señala que existe un “suelo suave” que evitaría un colapso total de los precios. Ese piso lo sostienen tres factores: la existencia de productores con costos más altos, el almacenamiento estratégico que impulsa China, y la acción de la OPEP+, que busca evitar una nueva sobreoferta global.
La proyección forma parte de una caída más generalizada en el mercado energético: el FMI estima que los precios de los productos básicos energéticos bajarán cerca de 7% este año, un ajuste más severo que el previsto en octubre. Esa tendencia contribuye a que la inflación global siga desacelerándose y se ubique en 3,8% en 2026, según el organismo.