De Harry’s Bar a Punta del Este: cómo Cipriani construye un nuevo ícono del lujo global en Uruguay
Florencia Radici Forbes Staff
Florencia Radici Forbes Staff
El día soleado en Punta del Este fue el marco perfecto para una charla única entre Giuseppe Cipriani, Chairman del Grupo Cipriani, y Edgardo Defortuna, fundador y chairman de Fortune International Group, moderados por Alex Milberg, publisher de Forbes Uruguay, Argentina y Paraguay. El foco de la conversación -que recorrió la historia de ambos entrepreneurs, sus enseñanzas y consejos, y qué aprendieron de sus errores- fue el Cipriani Resort, Residences & Casino Punta del Este, un desarrollo inmobiliario y hotelero de ultra lujo ubicado en el histórico sitio del antiguo Hotel San Rafael, uno de los íconos más emblemáticos de Punta del Este. El proyecto representa la llegada de la marca Cipriani a Uruguay, trasladando a Sudamérica más de un siglo de legado en hospitalidad, servicio, gastronomía y lifestyle de alto nivel.
Giuseppe Cipriani, empresario y visionario de la hospitalidad, es el continuador de una de las marcas más icónicas del lujo europeo, con 94 años de historia y cuatro generaciones dedicadas al arte del servicio. Hoy, junto a sus hijos Ignazio y Maggio, Cipriani evolucionó hacia un grupo internacional de hospitality y lifestyle de lujo, sin perder su esencia original. “Este es el proyecto más importante, para nosotros y para Uruguay. Tenemos muchísima responsabilidad con el país y con quienes están trabajando en el proyecto, por eso le estoy dedicando muchísimo de mi tiempo”, aseguró Cipriani.

El origen de la marca se remonta a 1931, cuando el abuelo de Giuseppe fundó Harry’s Bar en Venecia. Con apenas 50 m², el espacio redefinió la hospitalidad a través de la atención al detalle, la proporción perfecta y una atmósfera relajada y sofisticada. Hoy Monumento Nacional de Italia, Harry’s Bar permanece intacto desde su apertura. Hoy, Cipriani es una marca global con restaurantes icónicos, hoteles de lujo, residencias de marca, clubes privados, espacios históricos para eventos y líneas de productos gourmet y bebidas. Con presencia en algunas de las ciudades más emblemáticas del mundo, los valores de Cipriani se mantienen vigentes: amor por el servicio, hospitalidad sin imposición, excelencia absoluta del producto y una visión del lujo basada en la simplicidad, la elegancia y la autenticidad.
Defortuna, por su parte, es fundador, presidente & CEO de Fortune International Group, compañía que fundó hace más de 40 años y que hoy es una de las plataformas de desarrollo, comercialización y asesoramiento inmobiliario de lujo más influyentes de Estados Unidos, con más de US$ 3.000 millones en volumen anual de ventas. Fortune International Group es referente en el mercado, participando en la conceptualización, desarrollo y ventas de algunos de los proyectos residenciales más icónicos de Miami. De hecho, Fortune fue pionera en introducir y consolidar el modelo de branded residences en Miami, posicionando este formato como uno de los productos más sólidos y demandados del real estate de lujo. En Cipriani Resort, Residences & Casino Punta del Este, Defortuna aporta la experiencia acumulada de Fortune en desarrollo y estructuración de proyectos internacionales complejos, comercialización global de activos de lujo e integración exitosa de marcas de hospitalidad de prestigio en proyectos residenciales.

Cipriani y Defortuna, que se conocen desde hace más de 15 años, charlaron sobre el Cipriani Resort, Residences & Casino Punta del Este. Concebido como un resort integral de clase mundial, el desarrollo combina residencias de marca con hospitalidad de lujo y servicios exclusivos, bajo los más altos estándares internacionales. Con más de 150.000 metros cuadrados de desarrollo, Cipriani cuenta que cuando se enteró que el terreno estaba a la venta, no lo dudó. Y tres días después de conocer a la dueña, consiguió lo que parecía imposible. “Es el mejor terreno que tiene Punta del Este”, aseguró. Defortuna coincidió y agregó: “Hace más de 40 años que vendemos los metros más exclusivos y esto es un antes y un después. La atención a los detalles es increíble. Todo el proyecto es admirable”.
Cipriani Resort, Residences & Casino Punta del Este incluirá residencias de la marca Cipriani (las unidades comienzan en US$ $1,901 millones y ya captaron el interés de numerosos compradores, incluidos europeos), un hotel cinco estrellas, un casino, un spa y centro de bienestar, un club de playa, un centro comercial de lujo, restaurantes y espacios sociales icónicos de la marca, y servicios de concierge y hospitalidad. “Este es nuestro proyecto más grande del mundo, no solo en metros, sino en calidad. Porque nos dieron los metros, primero, y la altura después, lo cual cambia totalmente. Es el mejor desarrollo en calidad del mundo”, destacó Cipriani. Una obra de esta magnitud trae consigo numerosos desafíos. Pero Cipriani y Defortuna confían en el potencial del proyecto. Según Cipriani, el proyecto avanza acorde a las expectativas: “Para mitad de año, el edificio San Rafael estará finalizado en su interior. Y la torre se construye a un ritmo de un piso por semana. Así que para fines de año vamos a tener 50 pisos”.

Con este desarrollo, Punta del Este se consolida como un mercado estratégico para la inversión inmobiliaria, con estabilidad política, seguridad jurídica, beneficios fiscales y una demanda sostenida de compradores internacionales provenientes de Argentina, Brasil, Paraguay, Estados Unidos y Europa. “El momento de Punta del Este de ahora me hace acordar a cuando llegué a Miami, que al principio era una ciudad de temporada. Después, la gente se empezó a quedar y hoy es una de las capitales más grandes del mundo”, dijo Defortuna.
La charla también tuvo un espacio en el que ambos resaltaron sus aprendizajes y errores. “Nunca se paran de aprender cosas. Si uno aprende y trabaja fuerte, las cosas suceden. Cuando a los 19 años me mudé de Italia a Nueva York, aprendí que es simple: el cliente quiere estar bien. Si uno sigue en esa línea, va bien”, resaltó Cipriani. Para Defortuna, la principal lección de su trayectoria es escuchar al cliente: “Soy un convencido de que no desarrollamos para nosotros, sino para la gente que quiere comprar. Las personas no adquieren bienes inmuebles: compran momentos, estilo de vida, relaciones entre personas, aire libre, buena comida”.

Del otro lado de la moneda, Cipriani exclamó: “Hay que aprender de lo que se hizo mal”. Defortuna coincidió: “Los fracasos son el camino hacia el éxito. El que diga que no fracasó en algo, está mintiendo. Para poder fracasar en algo, tenés que hacerlo, tomar la iniciativa. Y no es un fracaso, sino un paso hacia el éxito. Hay que mejorarlo para que funcione”.
A la hora de destacar sus reglas de oro para quienes empiezan su carrera, ambos aportaron su visión y experiencia. Para Cipriani, lo importante es la pasión. “Hay que ponerle el 1000% de uno. Trabajar sin pasión es triste. Hagan siempre las cosas que le gustan y bien, poniéndole más esfuerzo que dudas”. Para Defortuna, es clave rodearse de las mejores personas. “Me jacto de tener no solo el mejor team de desarrollo en Miami, sino también el mejor grupo humano y familiar. Hay que arriesgarse para llegar a hacer las cosas que querés lograr. También, no tenerle miedo al fracaso. Siempre les digo a mis hijos que antes de irse, hagan una última cosa. Es una enseñanza que me dejó mi papá y que después la trato de aplicar en todos lados. Es lo que te da el éxito a largo plazo: hay que dedicarse”.
Cipriani y Defortuna están dejando un legado. “Lo que más orgullo me da es ver a mis tres hijos interesados en lo que hacemos, caminando el proyecto de Cipriani. No tiene precio que quieran participar y contribuir”, destacó Defortuna. Y Cipriani concluyó: “De lo que estoy más orgulloso es de los colaboradores que tengo. Me da alegría y felicidad que ellos estén orgullosos de trabajar en esta marca, porque significa que les estamos dando algo que no es común”.