El dólar cuesta abajo: pese al mal dato de inflación, se sostiene la racha bajista ¿cuál es el piso?
La tendencia se mantiene incluso a pesar de las compras de divisas del Banco Central que ya absorbió más de US$ 1.600 millones del mercado.

Durante la jornada de este miércoles, el dólar mayorista en Argentina cerró en $1.405 por unidad, el nivel más bajo desde octubre del año pasado. De esta forma, la divisa acumula una baja del 5% desde el máximo de corto plazo alcanzado en enero.

Lo curioso del comportamiento es que se da pese a que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) viene comprando dólares de manera consistente y ya absorbió más de US$ 1.600 millones del mercado.

De acuerdo a los especialistas, uno de los motivos de lo que está sucediendo es la fuerte oferta privada de divisas. Desde finales de 2025, tras las elecciones legislativas, se observó un aumento notable en la oferta de dólares por parte del sector privado.

La emisión de obligaciones negociables y bonos provinciales contribuyó a inyectar dólares en el mercado. Además, la liquidación récord de exportaciones agrícolas, especialmente de trigo y cebada, generó un flujo adicional de dólares que presionó a la baja el tipo de cambio, permitiendo que el BCRA compre sin que el precio suba.

En tanto, el mercado está viendo un renacer del carry trade. Inversores venden dólares para comprar activos en pesos que ofrecen tasas reales positivas y el Tesoro, por su parte, licita deuda en pesos de corto plazo para esterilizar pesos y absorber posibles excesos de liquidez.

Esto hace que la demanda de dólares de parte de privados disminuya, y en paralelo, se incentive la liquidación de posiciones en moneda extranjera para aprovechar la renta en pesos.

“Hoy no hay en Argentina instrumentos en dólares que ofrezcan rendimientos tan atractivos como antes. Entonces muchas personas físicas, que tienen dólares en cartera, se encuentran sin buenas alternativas para invertirlos y optan por venderlos para pasarse a pesos y buscar mayor rendimiento”, relató Ian Colombo, asesor financiero en Cocos Gold.

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Además, en los próximos meses se espera la liquidación de soja, maíz y sus derivados, que históricamente genera una abundante oferta de dólares. El superávit comercial estacional de divisas anticipa que más llegarán al mercado antes de mitad de año, reforzando la presión a la baja sobre el tipo de cambio.

“El dólar sigue cediendo de forma sostenida ante expectativas de la llegada de mayor oferta de divisas en el mercado interno. En primer lugar, por parte de las liquidaciones que el agro vino haciendo en el primer mes del año, superando los montos de otras temporadas en ese mismo período y grandes caudales de dólares provenientes de las colocaciones corporativas en los mercados bursátiles”, comentó el economista Adrián Moreno.

“En segundo lugar, la nueva ley de inocencia fiscal operaría como un nuevo blanqueo y favorecería el nuevo escenario de oferta de divisas, evitando presión al alza para el dólar”, añadió.

Por último, cabe señalar que el dólar estadounidense también se depreció frente a las principales monedas globales. Después de retroceder 10% durante 2025, en el inicio de 2026 acumula una baja adicional de 1,6%. Esta tendencia global, que también se refleja en la evolución de las commodities, abre una ventana para la política cambiaria argentina.

Un dólar más débil a nivel internacional le permite al Banco Central tolerar una mayor inflación en dólares en la economía local. En términos prácticos, implica que el tipo de cambio oficial puede subir por debajo de la inflación doméstica sin que eso deteriore de inmediato la competitividad externa.

En este marco, el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) que elabora el BCRA se ubica alrededor de los 92 puntos. Si bien está por debajo del nivel teórico de equilibrio de 100, se mantiene relativamente cerca de esa referencia, lo que sugiere que no existe, por ahora, un atraso cambiario pronunciado, aun cuando el dólar haya perdido terreno en el mercado local.