La sorpresa electoral en Brasil revirtió las expectativas de los inversores y provocó fuertes ventas en los mercados de la región, incluyendo la bolsa argentina.
La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil provocó un fuerte impacto y generó que los ADR locales registraron caídas de hasta 10%, en una jornada marcada por la volatilidad regional y la incertidumbre sobre el rumbo económico de la principal economía de América Latina.
Tambíén los bonos soberandos anotaron claros retrocesos, aunque en una magnitud algo menor. De todos modos, el riesgo país se mantuvo en alza y llegó a los 750 puntos básicos. La tensión se percibió asimismo en el mercado cambiario, con un billete que se recalentó en todos sus segmentos. Mientras el dólar oficial cotizó a $1560, las variantes bursátiles llegaron a avanzar más de 2% durante la jornada.
"Esto tiene que ver con que el mercado no ve muy bien la reelección de Lula, sobre todo por su política fiscal, con un déficit enorme y con deuda en reales que sigue aumentando. Veía mejor un gobierno de Bolsonaro, con el antecedente de su padre y un ministro de Economía ortodoxo como Guedes, que equilibró el déficit fiscal sin intervenir en la política monetaria", comentó Mariano Sardáns, director ejecutivo de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
El ETF iShares MSCI Brazil (EWZ), que replica el desempeño de las principales acciones brasileñas, llegó a registrar pérdidas superiores al 20% en la apertura de Wall Street. Y en Argentina, entre los papeles argentinos que cotizan en Nueva York, Grupo Supervielle encabezó las bajas con un retroceso del 10,2%.
Detrás se ubicaron Banco Macro, con una caída del 8,6%; BBVA Argentina, que perdió 8,5%, y Telecom, con una contracción del 8%. Otro de los casos más significativos fue el de Mercado Libre, cuyos papeles se desplomaron un 9,4%.
Aunque la empresa fue fundada en Argentina, Brasil constituye uno de sus principales mercados y tiene un peso determinante en la evolución de sus negocios. Por ese motivo, el resultado electoral brasileño incidió directamente sobre las expectativas de los inversores respecto de su actividad y sus perspectivas de crecimiento.
La presión también alcanzó a la deuda soberana. Los bonos argentinos en dólares registraron bajas de hasta 0,93%, encabezadas por los Globales con vencimiento en 2046 y 2038. Los títulos GD35 y GD41 retrocedieron un 0,73%, mientras que los Bonares anotaron pérdidas de hasta 0,5%.

"La deuda soberana en dólares arranca la semana en baja tras la reelección de Lula en Brasil. El desenlace pone un freno al optimismo que había despertado entre los activos argentinos la posibilidad de un triunfo de Bolsonaro", indicaron desde PPI.
Brasil golpea al mercado cambiario
Brasil tiene un peso determinante en la competitividad cambiaria argentina, ya que es su principal socio comercial en manufacturas y representa el 27,7% del Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM). La depreciación del real, por lo tanto, suma presión sobre el peso.
El dólar en Brasil avanzó un 10,4%, desde R$4,98 hasta R$5,50. Sin embargo, si se toma como referencia el viernes 2 de octubre, antes de la primera vuelta electoral y de la apreciación posterior del real, la suba acumulada fue del 5,6%.
Si las monedas de los demás socios comerciales permanecieran estables, este movimiento implicaría una caída del 2,89% del ITCRM, que alcanzaría su nivel más bajo desde fines de mayo. El indicador quedaría apenas un 0,4% por encima del promedio de noviembre de 2023, previo a la asunción de Javier Milei, y un 1,5% por encima del nivel de abril de 2025, cuando se flexibilizaron parcialmente los controles cambiarios.
Según PPI, la respuesta del equipo económico será clave para determinar el impacto sobre el peso. El Gobierno deberá decidir si permite que las presiones cambiarias se trasladen a una suba del dólar o interviene para contenerlas. Durante octubre, hasta ese momento, no había recurrido a ventas de instrumentos dollar-linked ni a operaciones en el mercado de futuros, una señal favorable para la dinámica cambiaria.