El efectivo perdió protagonismo, las transferencias ganaron terreno y el código QR se convirtió en una herramienta cotidiana para pagar. En la Argentina, la transformación de los medios de pago ya modificó los hábitos de los consumidores y la manera en que los comercios cobran. Pero la industria financiera se prepara para una nueva etapa: los pagos agénticos, en los que la inteligencia artificial (IA) podrá buscar productos, comparar precios y beneficios y ejecutar una compra dentro de una misma conversación.
Ese fue uno de los ejes del panel El presente y el futuro de los pagos digitales en Argentina, moderado por la periodista Florencia Radici en el Summit Fintech de Forbes, en el que participaron Augusto Ardiles, subsecretario de Inversiones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Lucas Gracia Nogués, Head of Product & UX de Payway, María Victoria Sarquís, directora de Producto de MODO, y Sebastián Scuzzarello, gerente de Desarrollo de Negocio de Directo.
Aunque la tecnología ya permite avanzar en experiencias de compra asistidas por inteligencia artificial, los especialistas coincidieron en que todavía quedan desafíos para que los pagos agénticos se consoliden. La seguridad, la autenticación de las transacciones, la infraestructura tecnológica y la preparación de los comercios serán determinantes para que esta modalidad pueda escalar.
De las transferencias al pago agéntico: cómo cambia la experiencia del usuario
Para dimensionar la transformación, Ardiles recurrió a una imagen del pasado. En diciembre de 2015, recordó, uno de los problemas operativos que enfrentaba el sistema financiero era contar con suficientes billetes para afrontar el pago de los aguinaldos. Diez años después, la pregunta que planteó al auditorio fue cuántas personas llevaban efectivo en la billetera: pocas levantaron la mano.
"Lo que en diciembre de 2015 era un problema, en junio y julio de 2016 estaba empezando a ser suplantado por una nueva tecnología", señaló, en referencia al desarrollo de la infraestructura que permitió la expansión de los pagos digitales. Para el funcionario porteño, los pagos agénticos siguen una lógica similar. "El gran problema no es si va a suceder o no, sino cómo vamos a hacer para que tenga la infraestructura adecuada, para que tenga la seguridad adecuada y, en definitiva, para que la experiencia de usuario sea positiva", sostuvo.
La tecnología ya permite que los usuarios recurran a agentes de inteligencia artificial para buscar productos, comparar alternativas y encontrar promociones. El siguiente paso es completar la transacción sin salir de ese entorno, con mecanismos que permitan verificar quién está pagando, qué agente ejecuta la operación y bajo qué condiciones.

En esa dirección trabaja MODO. Sarquís explicó que la compañía avanzó en el desarrollo del comercio agéntico abierto: una experiencia que permite comparar opciones, consultar beneficios y concretar una compra dentro de una misma conversación en ChatGPT.
"Lo que cambia justamente es que puedas ver todas las opciones comparadas, ver las reseñas de otros usuarios, los beneficios que te aplican y ejecutar la compra en esa misma conversación", explicó. La ejecución del pago se realiza dentro del entorno de MODO, con los medios de pago del usuario, que luego vuelve a la conversación. El objetivo es ampliar la oferta disponible para que los consumidores puedan comparar productos y beneficios antes de decidir.
Sin embargo, el avance tecnológico no elimina automáticamente las dudas de los usuarios. La confianza sigue siendo una condición central para la adopción de estos nuevos medios de pago, especialmente cuando la compra deja de ser ejecutada directamente por una persona y pasa a involucrar a un agente de IA.

Infraestructura, seguridad e interoperabilidad: los desafíos pendientes
El desarrollo de los pagos digitales en la Argentina permitió construir una infraestructura que ahora sirve de base para nuevas modalidades. Pero, para García Nogués, todavía hay cuestiones por resolver, tanto desde el punto de vista tecnológico como regulatorio. "Hay mucho terreno ganado en términos de infraestructura y seguridad alrededor de los medios de pago", afirmó el ejecutivo de Payway. No obstante, advirtió que todavía existen aspectos que deben ajustarse para potenciar lo construido.
Uno de ellos es la interoperabilidad en el comercio electrónico. Mientras los pagos digitales avanzaron en los puntos de venta físicos, todavía existen limitaciones para utilizar dinero en cuenta de distintas billeteras en las compras online. También señaló que persisten restricciones para realizar extracciones de dinero según la billetera y el código QR involucrados.
El desafío se vuelve más relevante ante el crecimiento del comercio agéntico. Según García Nogués, muchos comercios todavía no tienen sus sitios preparados para que un agente de inteligencia artificial pueda navegar sus páginas, identificar productos y procesar la información necesaria para concretar una compra. "Todavía hay un camino por recorrer", afirmó. Desde Payway trabajan para facilitar la adaptación de las tiendas digitales y permitir que los agentes puedan interactuar con sus catálogos.

El ejecutivo anticipó que esta tecnología podría generar más tráfico para los comercios, pero también advirtió que quienes no estén preparados podrían perder oportunidades de venta. La adaptación no consiste solamente en incorporar un nuevo dispositivo de cobro: implica revisar la información de los productos, los beneficios, la infraestructura y los mecanismos de seguridad.
En paralelo, Scuzzarello destacó la expansión de las transferencias como uno de los cambios más relevantes en los hábitos de pago. "Las transacciones que más están creciendo son las transferencias, ya son casi el reemplazo del efectivo", sostuvo. El ejecutivo también señaló que el QR ganó terreno entre los usuarios y que todavía hay oportunidades para mejorar la experiencia y la seguridad de estas operaciones. En ese sentido, mencionó el caso de Brasil y su sistema Pix como referencia para avanzar hacia mecanismos que ofrezcan mayor protección al usuario.
Para Scuzzarello, el desafío de la industria no termina en facilitar el cobro: también consiste en ayudar a los comercios a vender más. En un contexto en el que el acceso al crédito sigue siendo una limitación para parte de los consumidores, planteó la posibilidad de ampliar las alternativas de financiación mediante tarjetas de débito. Según detalló, más del 45% de las transacciones que procesa Directo ya se financian en cuotas sobre una tarjeta de débito. El ejecutivo destacó que esta modalidad permite ofrecer financiación al comprador y que el comercio reciba el dinero de la operación.

El comercio también debe adaptarse
La transformación de los medios de pago no depende únicamente de la tecnología que utilizan los consumidores. Los comercios también deben encontrar la manera de incorporar nuevas herramientas sin sumar fricciones ni perder el control de sus operaciones.
"Lo que quiere el comercio siempre es vender más, que sean pagos seguros, que sean pagos sin fricciones, que puedan controlar ellos el volumen", resumió Sarquís. La ejecutiva explicó que la adaptación al comercio agéntico requiere preparar los catálogos para que los nuevos agentes puedan mostrar los productos, comunicar los beneficios disponibles y facilitar la comparación entre distintas alternativas. Es un trabajo que involucra tanto a las grandes cadenas como a los comercios más pequeños.
Desde la perspectiva de Ardiles, el rol del Estado consiste en acompañar el crecimiento de estas tecnologías y revisar las regulaciones que puedan generar obstáculos innecesarios. Como ejemplo, mencionó la apertura de los medios de pago en el transporte público porteño: según señaló, cerca del 45% de los pagos diarios en el subte ya se realizan con herramientas distintas de la tarjeta SUBE.
El funcionario también destacó el lanzamiento de Buenos Aires Crypto, la iniciativa que permite pagar impuestos de la Ciudad con criptomonedas a través de un código QR interoperable. El objetivo, explicó, es facilitar el uso de estas herramientas y adecuar el marco regulatorio a una industria en expansión.
De cara al futuro, los entrevistados coincidieron en que la evolución de los pagos digitales estará vinculada con una mayor integración entre los servicios financieros, la tecnología y el comercio. Los pagos agénticos todavía necesitan completar etapas de desarrollo, pero la industria ya trabaja sobre esa posibilidad.
Para Ardiles, uno de los próximos pasos será avanzar hacia una lógica de Open Finance, en la que los usuarios tengan mayor control sobre sus datos y sobre cómo se utilizan para acceder a servicios financieros. Esa apertura podría facilitar nuevas experiencias de pago y ampliar las posibilidades de ofrecer productos adaptados a las necesidades de cada persona.