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BitCow: nace la primera moneda virtual enfocada en la actividad ganadera

Cecilia Valleboni Forbes Staff

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BitCow surgió como la moneda digital del sector agropecuario, respaldada en el ganado vacuno como activo físico. Hay 2.500 emitidas y proyectos para desembarcar en los Estados Unidos.

29 Septiembre de 2020 10.43

Una moneda digital respaldada por un activo físico: las vacas. Con este enfoque particular ?que la diferencia del Bitcoin pero que toma el juego de palabras para su nombre? nació BitCow, la primera moneda virtual en el mundo enfocada en la actividad ganadera y que se regula a través de un fideicomiso privado. Se invierte por la web ?donde también se sigue su cotización en tiempo real?, todo online y bancarizado y, a diferencia de un fideicomiso tradicional, se puede vender en cualquier momento. 

Guillermo Villagra lidera la consultora OpenAgro, y junto a otros socios del sector decidieron subirse a la ola tecnológica. En su background se destaca un fuerte linaje familiar, con la trayectoria de varias generaciones dedicadas  a la ganadería. 

“Estuvimos mucho tiempo en agricultura con los famosos pools de siembra, y luego en el sector ganadero. La innovación en la agricultura vino muy de golpe, pero no tanto en la ganadería”, cuenta el empresario, que armó un board con expertos de empresas tecnológicas, del agro y del mundo financiero. Así, en un brainstorming surgió la posibilidad de mezclar el mundo de las criptomonedas con la economía real. La idea es que cualquier ahorrista pueda ser ganadero sin moverse de su casa. “Nuestra mayor apuesta es crear la primera criptomoneda del sector agropecuario, pero que esté respaldada por un activo real, que en este caso es la vaca”, resume el empresario. 

La nueva criptomoneda está respaldada en ganado vacuno.

Tras varios meses de trabajo y de darle vuelta a la idea, BitCow se lanzó oficialmente a fines de 2019 y es básicamente un token digital, debido a que todavía no está considerado criptomoneda. En el mundo de las monedas digitales, para ser considerado criptomoneda deben pasar una serie de sucesos que al BitCow todavía no le ocurrieron, como ser aceptado como medio de pago, que corra bajo una plataforma exchange tener trackeada la cantidad de BitCows existentes y que tenga un mercado secundario. “Es una cuestión de tiempo y estamos trabajando para que pase”, explica. 

Sin embargo, la recepción fue “muy buena” para el empresario, ya que la plataforma, que demandó una inversión de US$ 700.000, ya tiene 3.000 usuarios registrados y lleva emitidos unos  2.500 BitCows. 

Por su característica 100% online, la plataforma es un pilar fundamental. Allí, se puede chequear y seguir la evolución de la inversión: en noviembre cotizaba a $ 90.000 y hoy ya vale $ 120.000. “Hay un montón de gente que lo quiere tener y que validó ese precio”, cuenta Villagra, que promete el crecimiento del capital al ritmo de la capacidad reproductiva del rodeo.

“El precio de la vaca es un refugio de valor, que acompaña a la inflación y a los saltos del dólar. Y es de bajo riesgo”. 

El mínimo para ingresar es $ 10.000, que equivale a un 10% de una vaca. Un BitCow ronda los $100.000. Ese valor equivale a dos animales, porque está todo incluido: desde el arrendamiento del campo, los insumos, las vacunas y hasta   los gastos veterinarios. “Es la vaca y sus amenities”, dice. Es que la ganadería es un negocio tradicional, sólido, y es el sueño de muchos inversores, pero tiene una barrera de inicio muy alta. 

Históricamente, el precio de una vaca en la Argentina ronda entre US$ 900 y US$ 1.000. Hoy, con la coyuntura y la devaluación de por medio, el valor oscila los US$ 500 o US$ 600, y con perspectiva de incremento en los próximos meses. 

El hecho de que haya un respaldo físico es un diferencial y un doble trabajo. Por cada BitCow que se emite hay 1,2 vacas respaldando su inversión. “Esto quiere decir que como mínimo el BitCow va a valer lo que valen 1,2 vacas preñadas en el mercado. Pero además, como  esa  vaca  genera descendencia, su valor va siempre hacia arriba”, asegura el empresario, que destaca el sistema como una manera de garantizar la solvencia y el respaldo ante cualquier eventualidad. 

Willy Villagra creador de BitCow.

A través de su empresa, Villagra tiene dos campos con capacidad para un rodeo de 5.000 vacas. Aunque ese no será el techo de BitCow: la idea es abrir el juego a los productores que quieran sumarse al sistema, dando de alta su campo. “La visión a largo plazo es que un productor pueda comprar insumos agropecuarios,  una  tranquera o cargar gasoil, y poder pagar con BitCows”, cuenta Villagra. Así, todos los campos que emitan BitCows tendrán que tener un protocolo de producción, donde cuenten con el chip inteligente para conocer la trazabilidad de la vaca y todas las actas de vacunación del Senasa. “Queremos incorporar más tecnología para darle seguridad al inversor. La idea es que quien pone dinero pueda entrar y ver desde la plataforma en qué campo está su vaca, cuándo se compró, cuando se vacunó, y que sepan que la vaca existe”, enfatiza. 

Pero, más allá de esto, Villagra explica que es un win-win para inversores y productores. En los últimos años, los productores agropecuarios han tenido un gran obstáculo para hacer crecer su negocio, que es la falta de acceso a líneas de financiamiento. “Los bancos suelen prestar poco, con tasas altísimas e imposibles de afrontar para un productor pequeño, y para el corto plazo, cuando la ganadería es justamente una actividad que necesita tiempo”, destaca. Así, hoy, un productor que quiere crecer tiene que resignar ganancias para invertir. “Esto funciona como un crowdfunding”, grafica Villagra. 

Para este año particular por la coyuntura y por el mercado agitado por la pandemia, el empresario apuesta a consolidar la operación en el país, donde el  campo  está muy arraigado como alternativa de inversión. “Sabemos que hay muchos inversores extranjeros que quieren invertir, y lo que nos plantean es que con la situación actual no se pueden llevar las ganancias”, destaca. Así, los planes de la compañía van más allá de las fronteras. Villagra cuenta que está en negociaciones para replicar el modelo de negocio en Uruguay, Paraguay y los Estados Unidos. También está en las primeras charlas con Brasil. “Argentina tiene 50 millones de cabezas de ganado: la idea es ir captando la mayor cantidad    de vacas y que pasen por el sistema BitCow. Tenés que ser muy sólido y tenés que tener una estructura para poder controlar todo eso”, confirma. “La ganadería siempre fue considerada una caja de ahorro. Hoy tenés 30 vacas y en 20 años vas a tener 200 animales, que van a ser tu jubilación”, cuenta el empresario sobre la filosofía de los productores. 

También es una posibilidad  para  inversores. El cepo a la compra de  moneda extranjera fue un empujón. Además, con  la  cuarentena,  cuenta Villagra, “hubo como un boom, porque  la gente tiene más tiempo para analizar inversiones”. Para el empresario, la ganadería per sé es un sector “atractivo” para las inversiones, sobre todo para quienes buscan diversificarse. “Es un refugio de valor, que acompaña a la inflación y a los saltos del dólar. Y es de bajo riesgo”, asegura. La compañía apunta a un inversor al que  le guste la tecnología y que busque sofisticar su portfolio. Pero, en los hechos, los inversores desembolsan en promedio $ 120.000, y el universo es muy variado: “Tenemos mucha  gente  joven, de entre 20 y 30 años, que ponen $ 10.000 por 10 centavos de BitCow; y otros que compran 10 BitCows por $1millón”, detalla y enfatiza que todo está bancarizado y se hace online. “Queremos unir partes, acercar a la  ciudad  con el campo. Creemos que ambas partes pueden salir beneficiadas, con la idea de democratizar la posibilidades para que cualquier persona pueda ser parte del sector ganadero”, describe. 

Los planes van más allá de la vaca y se podría hacer con otro producto de respaldo, como las energías renovables o productos agropecuarios. “Tenemos en carpeta hacerlo con granos, como con soja, por ejemplo, que tantos productores están acostumbrados a guardar silo-bolsa. La idea es que no lo tengan en el campo, sino en una wallet digital”, cuenta. Y aclara: “Tenemos el nombre: BitSoy. Pero lamentablemente no pudimos avanzar mucho porque es un mercado donde hay que negociar con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la Comisión Nacional de Valores (CNV). El proyecto se paró un poco por eso”.

En números 

$120.000 
invierten en promedio los que compran BitCows. 

US$ 700.000 
desembolsaron los empresarios para desarrollar la plataforma de BitCow.