Para muchas familias de alto patrimonio en la Argentina y de la región, la gestión de la riqueza puede transformarse en un laberinto de parches legales y decisiones reactivas. La falta de una visión integral no es solo una cuestión de activos, sino de formación. Bajo esta premisa, Martin Litwak, abogado especializado en planificación patrimonial y tributación internacional con más de 25 años de trayectoria, propone un cambio de paradigma: el Bootcamp de Planificación Patrimonial Internacional.
Este formato, que Litwak describe como "único en la región", no está diseñado para los asesores técnicos habituales, sino para los verdaderos dueños del capital. Es una experiencia de aprendizaje intensivo de 10 horas, divididas en dos jornadas, donde el foco se desplaza del producto financiero hacia la estrategia de vida y la gobernanza familiar.
La paradoja que observa Litwak es que mientras abundan los consejos para el ahorro doméstico, existe un desierto educativo para quienes ya lograron consolidar su capital. "Toda la educación financiera que hay a disposición es educación para el que no le alcanza. Si no vas a Starbucks vas a tener tantos dólares más. Eso es cierto, pero nadie te educa para la riqueza", explica el especialista en diálogo con Forbes.
Según el abogado, las familias latinas suelen confiar en exceso en que "todo va a estar bien", delegando decisiones críticas en proveedores que, en ocasiones, ofrecen soluciones enlatadas sin comprender la profundidad del ecosistema familiar. "A veces el abogado tiene un porcentaje limitado de este tema. Trae un proveedor offshore que viene y les vende la estructura, punto. Desconocen las demás herramientas que hay o ven la planificación como un hecho puntual de una vez", advierte.
El bootcamp aborda lo que comúnmente se ignora en las reuniones de directorio: la vulnerabilidad ante la incapacidad, la privacidad de los datos y la sucesión no solo de dinero, sino de valores. Litwak utiliza un término irónico para describir estos desafíos: "Son problemas de ricos o dramas burgueses, como dirían en X, pero en definitiva son problemas que existen y que hay que resolver de alguna manera".

Uno de los pilares del programa es la gobernanza familiar. No se trata únicamente de quién firma los cheques, sino de cómo se armonizan las expectativas entre generaciones. "Es muy diferente cuando uno empieza a hacerlo con la cabeza o con la primera generación, a cuando uno ya recibe una familia en tercera o cuarta generación. Hay familias que manejan su patrimonio todos juntos y la historia demuestra que los resultados financieros son mejores, pero los líderes tienen menos libertades", detalla el experto.
La propuesta de valor para el 2026 incluye ediciones en ciudades estratégicas como Santa Cruz de la Sierra, en marzo, Miami, en julio, y Buenos Aires, en octubre. El formato busca generar un ámbito y un clima en el que los asistentes puedan "desenchufarse", por lo que se realiza, por ejemplo, en hoteles alejados de los centros urbanos durante los fines de semana.
"Es un ambiente privado sin publicidad ni fotos, donde uno puede flashearse libremente y discutir temas que por ahí no puede hablar con sus amigos porque está en otra situación económica", señala Litwak. Esta confidencialidad permite que los participantes —que incluyen desde fundadores de un emporio económico hasta adolescentes y adultos jóvenes— integren estos conceptos en la conversación cotidiana del hogar.
Para un obervador externo sobre los movimientos de las grandes fortunas, la brecha más evidente no es técnica, sino emocional. Litwak identifica que el mayor enemigo de un patrimonio sólido es el hábito de "dejar para mañana" las conversaciones incómodas.
"Hay mucho de procrastinar. Uno no quiere hablar de su muerte, de su incapacidad, de su divorcio o de cosas malas que le pueden pasar. A veces es mejor no tener nada armado que tener algo armado que quedó viejo", asegura. El bootcamp, en este sentido, funciona como una auditoría de riesgos que van desde los cambios regulatorios globales hasta las mudanzas o separaciones personales.
El modelo de negocios de estos encuentros también abre la puerta a patrocinadores que buscan un acceso directo a una audiencia premium de difícil alcance. Con niveles que van desde el Silver hasta el Platinum, las empresas pueden vincularse con una propuesta que prioriza la rigurosidad académica por encima de lo transaccional.
"Contar como facilitador con un experto que domina tanto la teoría como la práctica representa una propuesta verdaderamente innovadora en el mercado", destaca el documento de presentación del evento. Los sponsors no solo obtienen visibilidad, sino que participan en cenas privadas con Litwak y acceden a una red de contactos donde la reputación es el activo más valioso.
El programa académico de estas jornadas no se queda en lo superficial, sino que logra una inmersión profunda sobre fiscalidad internacional comparada y el diseño de vehículos adecuados para perfiles HNWI, es decir High Net Worth Individuals o individuos de alto patrimonio neto. Según la hoja de ruta del bootcamp, el primer día se centra en las macrotendencias globales y las estructuras fiduciarias existentes, mientras que el segundo día aborda la resolución de casos prácticos y los desafíos de la transparencia e intercambio de información.
Esta rigurosidad técnica busca que el asistente no dependa ciegamente de terceros, sino que comprenda las implicancias tributarias de cada decisión estructural. "Lo que buscamos es que cada familia aporte su experiencia personal y se generen debates; es un ambiente donde uno puede discutir temas privados que por ahí no puede ventilar en otros círculos", sostiene Litwak sobre la dinámica de estas 10 horas de capacitación intensiva.
Por otro lado, la propuesta explora conceptos de vanguardia como la creación de una "banca infinita" familiar, una estrategia diseñada para que el capital no solo trascienda a la siguiente generación, sino que se convierta en un recurso inagotable bajo una misión y valores compartidos. Para lograr esto, Litwak enfatiza la importancia de los protocolos familiares y la elección correcta entre un Single o Multi Family Office, dependiendo de si la riqueza se encuentra en activos líquidos o en una empresa operativa.
"Hay un montón de sistemas diferentes; la idea es ir armando estructuras que nos permitan ir esquivando riesgos o minimizando los daños que estos generan", afirma el abogado. En este sentido, el bootcamp se posiciona como una inversión en reputación y valor de largo plazo, diferenciándose de los discursos meramente transaccionales que abundan en el mercado financiero tradicional.
En definitiva, lo que proponen estos bootcamps es transformar la gestión del patrimonio en una disciplina de estudio constante. Para Litwak, la conclusión es simple: "Si tenés algo de plata que no te vas a gastar en las próximas vacaciones, tenés que pensar qué hacés con eso".