Un ícono que se renueva: Rolex presenta el nuevo Oyster Perpetual Day-Date 40 realizado en platino 950
Se trata de una pieza de ultra lujo y un símbolo de prestigio e innovación.

En 1956, se lanzó por primera vez el emblemático Day-Date de Rolex. Fue una gran innovación al ser el primer reloj de pulsera con calendario que indica, como complemento de la fecha, el día de la semana con todas las letras en una ventana en forma de arco en la posición de las 12 h, una verdadera proeza técnica para la época. Recientemente, la marca lanzó el Oyster Perpetual Day-Date 40 en platino 950, reconocible por su esfera azul glaciar, por primera vez con bisel estriado. Pilar del patrimonio estilístico de Rolex, este elemento externo -propuesto únicamente en determinados modelos Clásicos de la colección Oyster Perpetual y hasta ahora fabricado únicamente en oro de 18 quilates- ahora existe en el metal más prestigioso.

En su nueva versión, el Day-Date 40 está equipado con el calibre 3255, un movimiento a la vanguardia de la tecnología relojera, que le permite mostrar las horas, los minutos, los segundos, el día de la semana y la fecha. Utilizado por numerosas personalidades en todo el mundo, el Day-Date cuenta con su emblemático brazalete President. Las personalidades que lo utilizaron a lo largo de la historia y esta característica le valió el apodo: “el reloj de los presidentes”.

 

El platino resulta difícil de trabajar, sobre todo en los acabados. Por eso, Rolex desarrolló un novedoso procedimiento de fabricación para la creación del bisel estriado en platino 950. La obtención de facetas de geometría perfecta cuyos flancos presentan una superficie brillante supuso un desafío técnico, superado gracias a la excelencia de su savoir-faire.

 

La caja Oyster de la nueva modalidad del Day-Date 40, de 40 mm de diámetro, garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad. Su carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de platino 950. Su fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial; tan solo los relojeros autorizados por Rolex pueden acceder de este modo al movimiento. La corona Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal, coronado por la lente Cyclops en la posición de las 3 h para una mejor lectura de la fecha, está realizado en zafiro y presenta un tratamiento antirreflejos.

 

En su interior, está equipado con el calibre 3255, un movimiento completamente desarrollado y manufacturado por Rolex, presentado en este modelo en su lanzamiento en 2015. Este movimiento mecánico de cuerda automática, concentrado de tecnología, fue objeto de varios depósitos de patente. Presenta un elevado rendimiento en materia de precisión, autonomía, resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, comodidad de uso y fiabilidad. Además, cuenta con el escape Chronergy patentado, que combina alto rendimiento energético y seguridad de funcionamiento. Está fabricado en níquel-fósforo y es insensible a los campos magnéticos. Este movimiento cuenta también con una versión optimizada de la espiral Parachrom azul, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética. La espiral Parachrom azul está provista, además, de una curva final Rolex que garantiza la regularidad de la marcha en todas las posiciones. 

El calibre 3255 lleva un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual. Gracias a su arquitectura de barrilete y al rendimiento superior de su escape, posee una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas.

 

Como todos los relojes Rolex, el Oyster Perpetual Day-Date 40 cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca superó con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios, que siguen a la certificación oficial del movimiento por parte del Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC).