"Soy amenazantemente feliz": la nueva vida de Antonio Banderas como empresario teatral
El actor español defendió el modelo del Teatro del Soho CaixaBank, el proyecto que impulsó en Málaga con capital propio, sin subsidios públicos y con una apuesta artística que prioriza la calidad por encima de la rentabilidad inmediata.

Antonio Banderas se metió de lleno en una apuesta exigente con el Teatro del Soho CaixaBank, en Málaga, y terminó en un lugar conocido para quienes ponen plata, nombre y tiempo en una iniciativa cultural: tuvo que salir a responder versiones sobre su situación económica y defender el modelo con el que mantiene vivo un proyecto, que hoy, forma parte de su vida.

En un comunicado que publicó para cortar de raíz las versiones sobre su situación económica, el actor negó estar en la ruina (como afirmaban las noticias españolas) y defendió el modelo con el que sostiene el Teatro: el proyecto que impulsó como una apuesta personal. 

El actor explicó que asume los costos de las grandes producciones porque eligió priorizar la calidad artística por encima de la rentabilidad inmediata, aún cuando eso implique cargar con déficits que otros proyectos privados evitarían.

Banderas se defendió y habló desde un rol que excede al actor. En el Soho decide, financia y produce. Pone capital propio para sostener obras de gran escala, genera empleo en el sector y defiende la subsistencia de una sala que pertenence a su ciudad natal. 

Un teatro propio en Málaga

El Teatro del Soho CaixaBank abrió oficialmente sus puertas en noviembre de 2019, en el antiguo Teatro Alameda. El actor y actual empresario compró ese espacio emblemático de Málaga y lo reconvirtió en una sala con identidad propia, pensada como centro de creación artística y como plataforma para grandes producciones.

El proyecto nació como una inversión personal. De hecho, en su último comunicado, el actor español subrayó esa relación íntima con el proyecto que le permite unificar supasión por el teatro, por su ciudad, y con él mismo.

Desde esa fecha de lanzamiento hasta acá, su rol como productor tomó fuerza por el tipo de obras que eligió llevar adelante. El Soho apostó por una alta exigencia artística. Decisión que lo ubicó en un lugar poco frecuente para una figura de su calibre (más conocido por su rol de actor) ya que decidió asumir costos que incluso muchas compañías privadas evitan por presión financiera.

El propio actor fue claro al respecto. “La noticia es que voy a seguir haciéndolo”, escribió, luego de defender su decisión de impulsar producciones grandes.

También explicó por qué eligió ese camino. “Si hubiese querido ganar dinero habría sido muy fácil. Pero he preferido hacer producciones grandes, donde he dado trabajo a cientos de personas, y he disfrutado como no lo habia hecho en toda mi carrera”, señaló.

Capital privado y patrocinadores

Banderas pone capital propio para sostener obras de gran escala en el Teatro del Soho CaixaBank. (Foto: Teatro del Soho CaixaBank)

Uno de los puntos centrales del comunicado fue el financiamiento. Banderas remarcó que el Teatro del Soho CaixaBank es una empresa privada sin ánimo de lucro que más bien opera como un teatro público: “El proyecto no recibe subvenciones de dinero público y no lo hará mientras yo esté vivo”, afirmó Banderas.

También destacó el papel de los patrocinadores privados que acompañan la iniciativa. En esa estructura, el actor asume el riesgo principal y se hace cargo de los costos de producciones difíciles de sostener en una cuenta de resultados tradicional. 

“Me hago cargo de los gastos derivados de acometer proyectos carísimos que difícilmente verán en empresas que presentan una cuenta de resultados”, señaló.

El salto después de la pandemia

El camino del Soho recibió un golpe temprano. A pocos meses de su apertura, la pandemia de COVID-19 obligó a cerrar temporalmente la sala. Banderas respondió con Teatro del Soho Televisión, una iniciativa cultural que le permitió mantener la actividad durante un período crítico para las artes escénicas.

Ese escenario también acogió la Gala de los Premios Goya 2021, que el actor organizó y presentó. Con el regreso de la actividad teatral, el espacio sumó producciones como Godspell y Gypsy, esta última con funciones también en el Teatro Apolo de Madrid.

Antonio Banderas negó estar en la ruina y defendió el modelo con el que sostiene el Teatro del Soho CaixaBank. (Foto: Instagram @AntonioBanderas)

La programación se amplió con ciclos de flamenco y música, entre otras propuestas de artes escénicas. Así, el Soho empezó a construir una marca cultural que excede la presencia de Banderas en cartel y que lo muestra como gestor.

Casi 200.000 espectadores

En el comunicado, Banderas puso sobre la mesa una cifra clave. El actor afirmó que el año pasado el Soho reunió casi 200.000 espectadores, incluida la producción que pasó por Madrid. El número sirve para medir la escala alcanzada por el proyecto y explicar por qué su continuidad tiene un impacto más allá de la taquilla.

El cierre del mensaje tuvo un tono personal y buscó cortar de raíz las especulaciones. “No, amigos míos, no estoy arruinado, estoy a tope! Y soy amenazantemente feliz!”, escribió.

La frase final del comunicado tuvo un tono de desmentida, pero también de aviso. Banderas no piensa bajar el ritmo. Su proyecto teatral seguirá con la misma fórmula que lo sostuvo hasta ahora, obras grandes, riesgo económico y una apuesta personal que no depende del dinero público.

El comunicado completo de Antonio Banderas

"Hola amigos. Me resulta desolador tener que dar de nuevo explicaciones que he repetido, una y otra vez, sobre mis objetivos en mis proyectos teatrales.

"La ruina de la que se me hace víctima en determinados medios no existe. Lo siento por aquellos que pudiesen encontrar un cierto placer en que esto fuese así.

"El proyecto del Teatro del Soho CaixaBank es un proyecto donde solo me planteo un objetivo: hacer las cosas como creo que se deben hacer y tratar de buscar la excelencia en nuestras producciones, más allá del déficit económico que estos acarreen, y que, gracias a Dios, puedo asumir sin ningún problema. Ese es el pacto con mi pasión por el teatro, por mi ciudad, y conmigo mismo.

"Si hubiese querido ganar dinero habría sido muy fácil. Pero he preferido hacer producciones grandes, donde he dado trabajo a cientos de personas, y he disfrutado como no lo habia hecho en toda mi carrera.

"La noticia es que voy a seguir haciéndolo. Lo he dicho en ruedas de prensa y en diferentes entrevistas en incontables ocasiones.

"El Teatro del Soho CaixaBank es una empresa privada sin ánimo de lucro que más bien opera como un teatro público. Eso quiere decir que el proyecto no recibe subvenciones de dinero público y no lo hará mientras yo esté vivo. Me hago cargo de los gastos derivados de acometer proyectos carísimos que difícilmente veréis en empresas que han de presentar una cuenta de resultados. Y aquí me gustaría agradecer la destacada participación de los magníficos patrocinadores que me acompañan en esta aventura.

"El año pasado metimos en el Soho, contando con la producción que recaló en Madrid, casi 200.000 espectadores. Hemos logrado romper moldes en estos años y lo vamos a seguir haciendo. No, amigos míos, no estoy arruinado, estoy a tope! Y soy amenazantemente feliz!
Hasta la vista babies".