Hay archivos musicales que valen por las canciones que contienen y otros, también, por todo aquello que nunca llegó al público. Oasis acaba de quedar en el centro de una disputa que mezcla ambas cosas: cientos de grabaciones realizadas durante algunos de los años más importantes de la banda británica saldrán a subasta pese a las objeciones de Liam y Noel Gallagher.
La colección tiene una estimación de entre £1,2 millones y £1,6 millones, alrededor de US$1,6 millones y US$2,2 millones. Littleton Auctions, una casa de remates de Worcestershire, Inglaterra, ofrecerá el archivo el próximo 3 de octubre.
Más de 200 cintas y 63 conciertos completos

El material perteneció a Huw Richards, ingeniero de sonido que trabajó con Oasis desde los tiempos de Definitely Maybe, el álbum debut que lanzó al grupo a la fama en 1994. Su hijo, Owain Richards, también ingeniero de sonido, decidió ahora poner la colección en venta.
El archivo incluye 209 cintas DAT, 73 casetes analógicos y tres MiniDisc, además de decenas de horas de material que nunca tuvo una edición oficial. Según el catálogo de la subasta, hay 63 conciertos completos, más de 100 horas de ensayos y pruebas de sonido, improvisaciones y conversaciones entre los integrantes de Oasis y su equipo.
No se trata únicamente de grabaciones realizadas desde el público. Buena parte del material proviene directamente de la consola de sonido, lo que eleva tanto su calidad como su valor documental y lo diferencia de los bootlegs que circularon durante décadas entre los seguidores de la banda.
Entre las piezas más llamativas aparece la que los organizadores presentan como la única grabación conocida de uno de los conciertos de Oasis en Loch Lomond, Escocia, en 1996. Aquellas presentaciones marcaron uno de los momentos culminantes de la primera etapa del grupo, cuando el éxito de (What's the Story) Morning Glory? ya lo había convertido en uno de los mayores fenómenos del rock británico.
Oasis quiere recuperar las grabaciones
La banda, sin embargo, no está de acuerdo con la venta. Oasis manifestó su intención de recuperar las cintas y su entorno expresó objeciones a la subasta, aunque hasta ahora no trascendió una acción judicial destinada a detenerla.
Littleton Auctions sostiene que el material pertenece legítimamente a la familia Richards y asegura haber verificado su procedencia antes de ponerlo en venta. Owain Richards también reveló que había mantenido conversaciones anteriores con representantes de Oasis para devolver parte del archivo, pero esas negociaciones finalmente no llegaron a un acuerdo.
La discusión abre una paradoja que explica buena parte del atractivo del remate. Comprar las cintas no significa comprar las canciones: los derechos de propiedad intelectual siguen en manos de Oasis y de sus respectivos titulares.
Quien desembolse hasta US$2,2 millones podrá ser propietario físico del archivo, conservarlo y escucharlo, pero no tendrá automáticamente autorización para editar un disco, publicar el contenido en plataformas digitales o utilizarlo en un documental. La propia casa de subastas aclara que la operación no transfiere los derechos de reproducción, distribución o explotación comercial.
Cuánto vale poseer algo que no se puede publicar

La subasta llega además en un momento especialmente favorable para cualquier objeto relacionado con Oasis. El regreso de Liam y Noel Gallagher a los escenarios en 2025, después de 15 años separados, reactivó el interés mundial por la banda y volvió a convertir su historia en un fenómeno cultural y comercial.
Ese contexto ayuda a entender cómo unas cintas grabadas hace tres décadas pueden superar los US$2 millones sin siquiera otorgarle a su comprador el derecho a comercializar su contenido. Lo que está en venta no es sólo música inédita, sino una porción física y privada de la historia de una de las bandas británicas más importantes de los últimos 30 años.

La subasta también plantea una pregunta cada vez más frecuente en el mercado de memorabilia: cuánto vale tener acceso exclusivo a un archivo que el propio artista preferiría conservar fuera del mercado.