Del Cervantes a la avenida Corrientes: tres obras que demuestran por qué Buenos Aires es capital del teatro
Pancho BarreiroEditor
Pancho BarreiroEditor
Buenos Aires tiene una de las carteleras teatrales más grandes y diversas de la región, pero este fin de semana suma un ingrediente extra. Desde el miércoles 9 y hasta el domingo 20 de septiembre, el Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) despliega teatro, danza, performance y música en 42 salas y 33 sedes de distintos barrios porteños, con 17 proyectos internacionales y 28 nacionales.
En ese contexto, la agenda permite moverse entre registros completamente diferentes: desde un gran musical basado en uno de los clásicos de la literatura infantil hasta un espectáculo que convirtió escobas, tachos y objetos cotidianos en instrumentos musicales. También hay lugar para Bertolt Brecht y Kurt Weill, en una producción conjunta del Teatro Colón y el Complejo Teatral de Buenos Aires que este fin de semana se suma al FIBA.
Tres propuestas, además, que permiten recorrer algunos de los grandes escenarios de la ciudad y aprovechar producciones que tienen algo en común: ninguna estará durante demasiado tiempo más en cartel.

Dorothy, el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León Cobarde llegaron este invierno a la sala María Guerrero del Teatro Nacional Cervantes. El Mago de Oz, adaptación de Marisé Monteiro basada en el libro de L. Frank Baum, cuenta con música de Ángel Mahler y Martín Bianchedi, dirección musical de Damián Mahler y dirección general de Sebastián Irigo.
El espectáculo atraviesa su recta final: permanecerá en cartel hasta el 27 de septiembre, con funciones los sábados y domingos a las 14.30. A la puesta se suma un atractivo difícil de separar de la experiencia: verla dentro del Cervantes, inaugurado en 1921 y convertido por su arquitectura y su historia en uno de los grandes teatros de Buenos Aires.

No hay instrumentos tradicionales y tampoco diálogos. STOMP construyó durante más de tres décadas un lenguaje propio a partir de percusión, movimiento, teatro físico y humor, utilizando desde tachos y escobas hasta bidones, encendedores y carritos de supermercado para producir ritmo sobre el escenario.
Creado por Luke Cresswell y Steve McNicholas, el espectáculo regresó a la Argentina después de 16 años y este domingo 13 se despide del Teatro Ópera. Este fin de semana tiene funciones el viernes a las 21, el sábado a las 18.30 y 22, y el domingo a las 18.30; una última oportunidad para ver en Buenos Aires un show que pasó durante décadas por Broadway, el West End londinense y recorrió más de 50 países.

Entre el teatro y la música, La ópera de tres centavos vuelve sobre uno de los títulos fundamentales de Bertolt Brecht y Kurt Weill. La nueva versión es una coproducción del Teatro Colón y el Complejo Teatral de Buenos Aires, con dirección general del uruguayo Gabriel Calderón, dirección musical de Annunziata Tomaro y un elenco integrado, entre otros, por Roberto Peloni, Alejandro Paker, Laura Silva y Evelyn Basile.
La obra mantiene la crítica de Brecht a una sociedad en la que delincuentes, empresarios y autoridades conviven dentro de un mismo engranaje y pone en discusión las fronteras entre lo legal y lo ilegal y entre lo moral y lo amoral. Este fin de semana forma parte de la programación especial del FIBA, con funciones el viernes 11 y sábado 12 a las 20 en el Teatro Presidente Alvear.