Dónde cenar en San Valentín: cinco restaurantes porteños para salir del plan clásico (uno elegido por Bad Bunny)
Desde un menú de alta cocina de 18 pasos, hasta tragos en una de las mejores barras del mundo: cinco opciones porteñas donde el lujo y la cocina marcan el ritmo de la salida.

Hay noches en que salir a comer es simplemente salir a comer. Y hay otras, como San Valentín, en las que la experiencia importa tanto como el plato. Buenos Aires atraviesa un momento en el que la gastronomía se vive cada vez más como espectáculo, ritual social y plan completo: hoy, restaurantes y bares combinan ambientación, técnica y producto para construir experiencias pensadas para quedarse. 

En ese escenario, el Día de los Enamorados funciona como excusa perfecta para recorrer algunos de los espacios que mejor representan esta transformación. Desde la sofisticación hotelera hasta el sushi boutique o los rooftops escenográficos que dominan la noche porteña, estos cinco espacios resumen distintas formas de celebrar, compartir y sorprender.

El Mercado en Faena Hotel Buenos Aires: una noche a puro fuego y lujo

Para el Día de los Enamorados, en El Mercado del Faena proponen un menú por pasos con un valor de $180.000 por persona que recorre parte de su cocina de fuegos

Si la idea es que la cena tenga puesta en escena y no solo romanticismo, el Faena juega en otra liga. La noche puede empezar con unos tragos en el Pool Bar al atardecer, junto a una de las piscinas de hotel más pintorescas de la Ciudad. Luego, pasar al restaurante El Mercado, que en 2025 ingresó entre las novedades de Latin America's 50 Best Restaurants. Comandado por Emiliano Yulita, reinterpreta la tradición argentina con impronta contemporánea y protagonismo absoluto del fuego: parrilla a leña, horno de barro y asador.

Para el Día de los Enamorados, proponen un menú por pasos ($180.000 por persona) que recorre parte de esta cocina clásica y precisa, con aperitivo de bienvenida, entradas y principales que alternan carnes, pescados y opciones vegetarianas. Más allá del menú especial, vale mirar los imperdibles que definen su identidad: cortes a las brasas —como la ceja de ojo de bife— y una carta de vinos de todo el país pensada para recorrer Argentina copa a copa.

Martha Salotti 445, Puerto Madero / IG: @faenabuenosaires

Aramburu: fine dining de clase mundial para una cita inolvidable

Aramburu es uno de los restaurantes que eligió Bad Bunny durante su estadía en Buenos Aires. Además, se llevó un menú autografiado por el chef.

El restaurante de Gonzalo Aramburu es el único de Argentina con dos estrellas Michelin y ocupa el puesto 35 del ranking Latin America's 50 Best Restaurants 2025. Plan ideal si la idea es celebrar con una experiencia gastronómica de esas que se recuerdan por años.

Desde 2007, el chef desarrolla un menú degustación que cambia con la temporada y se apoya en investigación, producto local y una mirada muy personal sobre la cocina argentina. La experiencia, de 18 pasos, se vive casi como un recorrido creativo, con vista directa a la cocina y platos que combinan técnica, estética y sorpresa en partes iguales.

Parte de todo esto fue lo que hizo que Bad Bunny lo incluyera como parada obligatoria en su recorrido gastronómico antes de los shows en el Estadio River Plate. Primero pasó por NESS y, en la noche previa a los conciertos, eligió Aramburu. El paso que más lo impactó fue el laminado de brioche con tartar de wagyu argentino, vinagre de yuzu, wasabi y caviar: le gustó tanto que lo repitió, aplaudió al equipo y hasta le pidió un autógrafo al chef, que además le dedicó el menú con un dibujo del plato.

Vicente López 1661, Recoleta / IG: @arambururesto

CoChinChina: brindis de autor en una de las mejores barras del mundo

Negroni Ti Amo: versión propia de un clásico que no puede faltar en una noche como San Valentín.

CoChinChina, el proyecto de la reconocida bartender Inés De Los Santos, combina cocina y coctelería en una propuesta inspirada en el cruce cultural entre Francia y Vietnam. Hoy está reconocido como uno de los mejores bares del mundo: en 2025 se ubicó en el puesto 26 del ranking The World's 50 Best Bars, uno de los reconocimientos más influyentes de la industria.

Para San Valentín, la recomendación es instalarse en la barra y hacer un repaso por los tragos de la casa. Las opciones van desde el Floreado, delicado y perfumado con té de rosas, hasta el Se-Sa-Hattan, con notas de sésamo tostado, o el Negroni Ti Amo: versión propia de un clásico que no puede faltar en una noche como esta.

Armenia 1540, Palermo / IG: @cochinchina.bar

Asato Sushi: un refugio boutique en zona norte para los que saben de sushi

Roy Asato construyó un menú que combina técnica japonesa tradicional con influencias contemporáneas y una mirada muy personal.

Si la idea es una salida íntima y tranquila, Asato Sushi es uno de esos lugares que siempre funcionan. Desde 2008, cuando Roy Asato abrió su local frente a la estación de Olivos, se convirtió en un clásico de la zona gracias a una propuesta de pocas mesas, muy cuidada y con una premisa clara: trabajar con la mejor materia prima disponible y dejar que el producto hable por sí solo. 

Para vivir la experiencia completa, lo mejor es confiar en los omakase de sashimi o nigiri, que cambian según la pesca del día —con opciones como chernia, corvina, mora o lenguado—. Entre los rolls más pedidos aparecen el Manhattan con atún rojo fresco, el Honey Chipotle con contraste dulce y ahumado, el Tako Roll con pulpo gratinado y el Crunch caliente, uno de los favoritos históricos.

Corrientes 584, Olivos / IG: @asatosushi

Bestial Fly Bar: San Valentín en uno de los rooftops del momento

Jack, a base de ron dorado, es uno de los tragos de autor que resume el espíritu lúdico de la barra, con presentaciones en vasos tan poco convencionales como llamativos.

Si la idea es que la cita tenga impacto visual además de buena comida, este rooftop en un piso 11 propone una experiencia que va mucho más allá de la mesa: se suma su estética exuberante, performances en vivo y vistas abiertas a la ciudad.Detrás del concepto está Gastón "Tonga" Rodríguez, referente de la coctelería local, quien creó cócteles de autor como el Jack, a base de ron dorado, néctar de piña, limón y caramelo; o el Homero, con gin, licor de saúco, pomelo y syrup de chipotle.

Para San Valentín, ofrecen un menú especial por pasos ($140.000 por pareja). Incluye entradas a elección —como tartar de salmón o carpaccio vegetariano—, principales que van desde lomo en reducción de Malbec hasta un omakase de 15 piezas, y cierre dulce con bombones artesanales o semifreddo de chocolate.

Humboldt 2495, piso 11, Palermo / IG: @bestial.flybar