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Unas manos de mujer sosteniendo un pequeño corazón rojo, que representa la solid
Liderazgo
Unas manos de mujer sosteniendo un pequeño corazón rojo, que representa la solid
(Getty Images)

La era de la "filantropía con propósito": el movimiento que lideran las mujeres más ricas del planeta

Anshu Bansal

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Donaciones dirigidas a causas relegadas, confianza en organizaciones pequeñas y menor interés por el reconocimiento público marcan una manera distinta de distribuir grandes fortunas. Referentes globales ya impulsan ese cambio.

18 Abril de 2026 15.00

Casi todos los hospitales, edificios universitarios y salas de conciertos llevan el nombre de algún filántropo importante. Si bien el público reconoce al donante por los millones que aportó, también recibió mucho a cambio: su nombre quedó grabado en la memoria de quienes pasan, o aspiran a pasar, por esas puertas. Por eso, gran parte del dinero filantrópico termina en instituciones prestigiosas que muchas veces son las que menos lo necesitan.

Sin embargo, algo empezó a cambiar y las mujeres lideraron ese giro. Podés llamarlo filantropía con propósito: una forma de donar que se apoya en convicciones, se construye a partir de vínculos y pone la necesidad por encima del prestigio.

MacKenzie Scott
MacKenzie Scott distribuyó decenas de miles de millones de dólares entre cientos de organizaciones que casi nunca aparecen en el radar de la filantropía institucional.

Las mujeres que reescribieron su propia historia

La señal más clara de esta forma de filantropía aparece en algunas de las mujeres más ricas del planeta: MacKenzie Scott, Melinda French Gates y Laurene Powell Jobs. Ellas acumularon una enorme riqueza, en parte gracias a sus parejas, pero eligieron repartirla bajo sus propias reglas.

Tras su divorcio de Jeff Bezos, fundador de Amazon, MacKenzie Scott distribuyó decenas de miles de millones de dólares entre cientos de organizaciones que casi nunca aparecen en el radar de la filantropía institucional: bancos de alimentos, colegios comunitarios, albergues para víctimas de violencia doméstica, grupos que promueven la equidad racial y entidades sin fines de lucro dedicadas a la vivienda. No pidió formularios, derechos para poner su nombre ni galas en su honor. Scott detectó la necesidad, construyó confianza y movió el dinero con una velocidad y una naturalidad que dejaron atónito al universo de las organizaciones sin fines de lucro.

Por su parte, Melinda French Gates, desde que dejó la Fundación Bill y Melinda Gates, centró su tarea filantrópica en los temas que más le importan: los derechos reproductivos de las mujeres y la equidad de género. En una entrevista con The New York Times, fue directa: "Tenemos cien años de historia en filantropía, pero eran principalmente hombres quienes controlaban los recursos". También declaró de manera abierta que su donación no pasa por ver su nombre en un edificio. En cambio, se hace una pregunta de fondo: "¿Cómo puedo impulsar la sociedad para el bien de todos, para que los nietos de mis nietos puedan vivir en un mundo aún mejor que el mío?".

Fundación Bill y Melinda Gates
Por su parte, Melinda French Gates, desde que dejó la Fundación Bill y Melinda Gates, centró su tarea filantrópica en los temas que más le importan: los derechos reproductivos de las mujeres y la equidad de género.

Tras la muerte de su esposo Steve Jobs, Laurene Powell Jobs fundó Emerson Collective, una organización que une la filantropía con un objetivo claro y el capital de riesgo. Sus aportes filantrópicos toman forma en subvenciones operativas de varios años, muchas veces anónimas, destinadas a causas con escaso financiamiento que resultan clave, son complejas y exigen más de una generación para encontrar una respuesta. A la vez, el colectivo invierte en empresas que generan un valor concreto para la sociedad, en áreas como nuevos medicamentos, salud femenina y alfabetización infantil.

Seguir la necesidad, no el prestigio

Es fácil poner la mirada en las mujeres ricas que cambiaron las reglas de la filantropía, pero el movimiento real tiene menos visibilidad. Mujeres de distintos niveles de ingresos se inclinan por necesidades que siguen sin respuesta y por cambios estructurales difíciles de empujar.

El informe de TD Wealth de 2023 sobre las mujeres canadienses y la filantropía mostró que las mujeres donantes prefieren, por amplia diferencia, a las organizaciones con recursos modestos antes que a las instituciones grandes y ya afianzadas, como hospitales y universidades, que suelen captar las donaciones más altas. Además, las mujeres tienen más predisposición que los hombres a apoyar causas vinculadas con la salud mental: 41,5% frente a 33,1%. También respaldan con más frecuencia a organizaciones de mujeres y niñas, comunidades indígenas, causas ambientales y entidades comunitarias de servicios sociales, aun cuando las causas de mujeres y niñas todavía reciben menos del 2 % del total de las donaciones filantrópicas.

La tendencia se repite más allá de las fronteras. Investigaciones hechas en Estados Unidos, el Reino Unido y los Países Bajos cuentan una historia parecida: las mujeres priorizan los servicios humanos, la salud y la comunidad por encima del prestigio institucional.

Dar confianza

La confianza ocupa un lugar central en la filantropía femenina. Las mujeres suelen apoyarse en sus redes de vínculos para definir dónde donar y, muchas veces, destinan el dinero a personas y organizaciones que conocen de cerca, como un amigo que integra una comisión directiva o un voluntario de confianza.

Al igual que Scott y Powell Jobs, les importa menos la exigencia de informes exhaustivos que la certeza de que el dinero se usa correctamente. Una vez que esa confianza se afianza, las organizaciones pueden concentrarse en su tarea en lugar de lidiar con las exigencias de los donantes. Así, la donación queda más liberada de condiciones y la relación de poder deja de girar en torno al control del donante para dar paso a una colaboración real.

Más que un cheque

Las mujeres también quieren aportar mucho más que dinero. Quieren involucrarse: hacer trabajo voluntario, defender causas y impulsar a otros a sumarse. Una de cada cinco mujeres donantes no solo aporta dinero, sino que además recauda fondos para las organizaciones que apoya, y transforma un compromiso personal en uno colectivo.

Mackenzie Scott, Melinda French Gates y  Alice Walton.
Mackenzie Scott, Melinda French Gates y  Alice Walton.

Los círculos de donación, en los que las mujeres reúnen recursos, se reúnen periódicamente y toman decisiones colectivas sobre el destino de los fondos, ganaron cada vez más espacio y han fortalecido tanto la influencia filantrópica como una comunidad real. En Estados Unidos, la cantidad de estos círculos se triplicó entre 2011 y 2021, y las mujeres fueron mayoría en el 70% de ellos. Modelos parecidos avanzan en el Reino Unido, Australia, Canadá y otros países. Estos espacios resultan especialmente eficaces para ampliar el acceso: mujeres que, de manera individual, no podrían hacer grandes aportes sí pueden, de forma colectiva, concretar donaciones transformadoras.

El futuro de las donaciones

Las mujeres avanzan hacia un mayor control sobre una porción cada vez más grande de la riqueza global. La gran transferencia intergeneracional de riqueza, que ya está en marcha, sumada a la mayor presencia femenina en puestos altos del ámbito profesional y empresario, implica que sus decisiones filantrópicas van a definir cada vez más qué se financia, qué problemas encuentran respuesta y qué tipo de mundo construimos entre todos.

A medida que esa participación crezca, una porción mayor de esos recursos irá hacia una filantropía con propósito: dinero que responde a la necesidad, circula a partir de la confianza y llega con menos condiciones.

La filantropía del futuro no llevará nombres inmóviles en una pared. Va a dejar su marca en las comunidades.

En este Día Internacional de la Mujer, celebramos no solo lo que las mujeres dan, sino también la manera en que lo hacen y por qué esa diferencia hoy importa más que nunca.

*Este artículo fue publicado originalmente en Forbes.com

*Imagen de portada: Getty Images.

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