Un nuevo jugador irrumpió en la competencia por dominar el mercado de los robotaxis, y es uno inesperado: Waabi, una startup canadiense especializada en camiones autónomos, fundada por la científica en inteligencia artificial Raquel Urtasan. La compañía aseguró que recaudó hasta US$ 1.000 millones de firmas de capital de riesgo y de Uber, con el objetivo de escalar su negocio de camiones robóticos y financiar su entrada en el segmento de los robotaxis, donde hoy lidera Waymo, la empresa de Alphabet.
Con sede en Toronto, Waabi desarrolla software de conducción autónoma para Volvo, con el que planea desplegar una gran flota de semirremolques robot en Estados Unidos. Además, trabajará en exclusiva con Uber para sumar decenas de miles de robotaxis a su plataforma de viajes, todos impulsados por su tecnología, según contó Urtasan a Forbes. La ejecutiva no reveló cuándo comenzarán a circular los vehículos con el "Conductor Waabi" ni qué fabricante estará a cargo de producirlos.
"Uber es la red de viajes compartidos más grande del mundo, lo que nos abre un mercado increíble para entrar", afirmó la directora ejecutiva Urtasan, excientífica jefa de Uber ATG, la unidad interna de vehículos autónomos de la empresa. “Pero nos ayuda el hecho de que estemos desplegando un mínimo de 25.000 robots en la red de Uber”, agregó.

Poner en servicio al menos 25.000 robotaxis representaría un salto considerable para ese mercado. Hoy, Waymo —que opera en seis ciudades y zonas urbanas de Estados Unidos— registra cerca de 500.000 viajes pagos por semana con una flota de menos de 3.000 vehículos eléctricos. Aunque Urtasan ya había dicho que Waabi buscaba llevar su tecnología de conducción autónoma más allá del transporte comercial, esta es la primera vez que confirma un plan concreto para hacerlo.
El fabricante sueco de camiones Volvo, que invierte en Waabi desde 2023 y participó de la última ronda de financiación, ya prueba la tecnología de la startup y la pondrá en funcionamiento en breve. "Lo que han dicho públicamente es que está a punto de implementarse", afirmó. "Y será una primicia en la industria. Una plataforma verdaderamente escalable y con operaciones comerciales".
La nueva financiación incluye unos US$ 750 millones aportados por inversores como Khosla Ventures, G2 Venture Partners, Volvo Group y Porsche, además de una inversión futura de US$ 250 millones "basada en hitos" por parte de Uber, destinada al desarrollo de tecnología para robotaxis, según informó la compañía. Excluyendo los fondos de Uber, Waabi —nombre que proviene de una palabra ojibwa que significa "tiene visión"— recaudó más de US$ 1.000 millones desde su creación en 2021, cuando Urtasan la fundó. Esta nueva ronda es la más grande en la historia de Canadá para una startup tecnológica, según destacaron tanto la ejecutiva como la empresa, que optaron por no revelar la valuación actual de la compañía, que sigue siendo de capital cerrado.

Urtasan definió a Waabi como una desarrolladora de tecnología autónoma de inteligencia artificial pura de segunda generación, enfocada en crear software de conducción inspirado en el funcionamiento del cerebro humano. A diferencia de Elon Musk, dueño de Tesla, que utiliza cámaras digitales de bajo costo como principal sensor para el sistema por suscripción de "Conducción Autónoma Total", los camiones sin conductor de Waabi incorporan lidar láser, radar y múltiples cámaras.
"Invertimos en las empresas que lideran la era de la IA", afirmó Vinod Khosla, fundador de Khosla Ventures. “Waabi ha desarrollado una plataforma de IA física verdaderamente revolucionaria que representa un avance fundamental en el desarrollo de la tecnología de conducción autónoma de próxima generación”, precisó.
*Nota publicada en Forbes.com