¿La IA lo va a hacer todo y va a volver redundantes a todos los trabajos? Ese es, claro, el escenario catastrófico para el empleo y las carreras profesionales, aunque resulta extremadamente improbable. De todos modos, no hay dudas de que programadores informáticos, representantes de atención al cliente, analistas financieros e incluso periodistas de bajo perfil siguen día a día cómo la IA mejora de manera inexorable.
Entonces, ¿cuáles son los trabajos más seguros y con menor riesgo frente a la IA? Un informe reciente de Anthropic, una de las empresas líderes en herramientas de IA, da una pista muy clara: los trabajos manuales.
Los seis ejemplos específicos de trabajos menos expuestos a la IA son:
- Cocineros
- Mecánicos de motocicletas
- Socorristas
- Camareros
- Lavavajillas
- Asistentes de vestuario

Por supuesto, estos son solo algunos ejemplos. En la actualidad, según el informe de Anthropic, el 30 % de los empleos tiene un riesgo casi nulo de desaparición por la IA. Los rasgos en común son bastante claros: trabajo físico, atención presencial y tareas de manipulación en el mundo real. A partir de esa base, se puede armar una lista más amplia:
- Trabajos en servicios de alimentación (cocineros de todo tipo y más)
- Trabajos en hostelería (camareras, auxiliares)
- Trabajos de mantenimiento y reparación (técnicos, mecánicos)
- Oficios físicos y trabajo manual (carpinteros, techadores, fontaneros)
- Agricultura y trabajo al aire libre (trabajadores agrícolas, peones de rancho, arboristas)
- Trabajos de seguridad y supervisión (guardias, control de multitudes, patrulla de esquí)
- Trabajos de servicios personales (estilistas, masajistas, tatuadores)

La buena noticia para los trabajadores es que algunos de estos empleos, sobre todo los oficios, tienen un alto valor y pagan buenos salarios. La mala noticia es que muchos puestos en la agricultura, la restauración y la hostelería tienen sueldos bajos. Además, hay otro problema: muchos trabajos que exigen esfuerzo físico implican un riesgo alto de lesiones.
Los empleos con mayor exposición, claro, son aquellos que dependen de computadoras y del manejo de datos. Entre los más vulnerables aparecen los programadores, los representantes de atención al cliente, los ingresadores de datos y los analistas financieros.
Dicho esto, muchos programadores descubrieron que la IA mejora su productividad, y el informe de Anthropic no detectó, hasta ahora, una tendencia masiva de desempleo, ni siquiera en las ocupaciones con mayor riesgo. La buena noticia, por el momento, es que todo indica que usamos cada vez más estas nuevas herramientas inteligentes en lugar de borrar por completo categorías enteras de empleos.

De hecho, como programador de vibraciones, creo que es probable que los desarrolladores capacitados tengan ventajas significativas frente a quienes no lo son cuando usan herramientas de IA para escribir código y crear apps, siempre que puedan adaptarse mentalmente a las nuevas realidades del desarrollo de software.
Sin embargo, el informe de Anthropic también incluye varios puntos que generan preocupación:
- Las personas en ocupaciones más expuestas a la IA suelen ser mayores, con mayor nivel educativo, tienen más probabilidades de ser mujeres y perciben salarios más altos.
- La IA mejora cada vez más y además lo hace a un ritmo cada vez más rápido.
- La contratación de trabajadores jóvenes en las ocupaciones más expuestas parece desacelerarse, con una caída del 16% en el empleo entre las personas de 22 a 25 años.
- Existe el riesgo de una “gran recesión” para los trabajadores de cuello blanco.
La buena noticia es que existen empleos con una exposición muy baja a la IA. También resulta alentador que esta tecnología amplíe nuestro potencial y nuestra capacidad, lo que les debería permitir a los trabajadores actuales hacer más. La expectativa, claro, es que esa mayor capacidad se pueda combinar con más tareas por delante y así evitar un desempleo ligado a la IA.
Porque, claro, los robots humanoides también van a llegar para el resto de los trabajos.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com