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Innovacion

Los planes del CEO global Luca de Meo para lograr la "resurrección" de Renault

Rocío Bravo

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El milanés visitó la Argentina por primera vez desde que asumió como líder de la empresa. “Han sido 15 meses muy intensos desde que ingresé a la empresa. Había que salvarla y desarrollar ideas y proyectos para asegurarnos el futuro", afirmó.

13 Noviembre de 2021 11.46

Luego de pasar por la planta de Curitiba, Brasil, Luca de Meo arribó Santa Isabel, la planta que la marca francesa tiene en Córdoba. El paso fugaz por nuestro país se enmarca en el interés del ejecutivo de revalidar a la región como un mercado estratégico y delinear los planes a futuro 
de la compañía. 


En un encuentro reducido para medios de economía y negocios, del cual Forbes participó, de Meo expresó: “Han sido 15 meses muy intensos desde que ingresé a la empresa. Había que salvarla y desarrollar ideas y proyectos para asegurarnos el futuro. Nuestra prioridad ha sido reducir costos, ser más eficientes, más ágiles y más competitivos”. 


Si bien no hubo anuncios de resultados en la reunión, de la que también participaron Luiz Fernando Pedrucci, Chairman del Cluster Latam; Pablo Sibilla, Presidente y Director General de Argentina; y Hernán Bardi, Director de Asuntos Publicos, Comunicaciones y Sustentabilidad, sí dijo que “creen que van a lograr mantener la performance de la primera parte de este año que no fue tan mala. Se acabaron las pérdidas y la crisis financiera”. 

Luca de Meo, de Renault


En este sentido, destacó que ha sido importante la recepción que ha tenido de parte de los distintos equipos que la empresa tiene en el mundo. “Todos los clusters, las plantas y la marcas han entendido el mensaje, la urgencia que había. Y hoy he podido ver el trabajo que el equipo de Latam hace y el compromiso que tienen con este plan. Los equipos tanto de Brasil como de la Argentina están muy enfocados en lo que le hemos pedido”. 


Al ingresar a la compañía, el ejecutivo que cuenta con treinta años de carrera en el rubro automotriz, (inició su carrera en Renault en 1992, luego pasó por Toyota, Fiat y Volkswagen, y en 2015 fue CEO de Seat) desplegó lo que se conoció como “Plan Renaulution” que cuenta de tres etapas bien marcadas: La primera, denominada como “Resurrección”, va hasta fines de 2022 y se centrará en la recuperación de la generación de efectivo y margen de ganancias.  Luego, de cara a 2025, se trabajará en la “Renovación”, fase en la cual se aumentará la rentabilidad de la marca con el lanzamiento de nuevos vehículos. 

Por último, lo que llamaron “Revolución” etapa que se consolidará a partir de 2025, cuando el negocio se centrará en la tecnología, la energía y la movilidad con la electrificación como foco. “Probablemente en 2022 podamos terminar la primera parte de nuestro plan que era la de 'resurrección', y empezar a pensar qué hacer en la fase dos. Este ha sido el motivo de mi visita a Latinoamérica, validar que estamos en el camino correcto”, comentó el vocero sobre los pasos a seguir de ahora en más. Y destacaba: “La comprensión de los temas futuros en Renault hoy es muy moderna, algo que me gusta mucho. Teníamos otro tipo de conversaciones cuando ingresé en la compañía”. 

Luca de Meo, de Renault


En este sentido, enumeró tres de las certezas que hoy la empresa tiene para poder llevar este plan de manera exitosa: en primer lugar, “la gama de productos que Renault va a tener entre 2023 y 2025 nunca la ha tenido desde que soy parte de la industria automotriz. Hemos tomado decisiones a nivel de gama de productos que nos llevará a una situación en la que nunca hemos estados”; segundo, “hemos construido una organización muchos más ágil y con más enfoque en el negocio”; por último, “nada puede ser peor de lo que ya hemos vivido en estos dos últimos años”. 


Latinoamérica como mercado estratégico 


A pesar de las dificultades coyunturales de la región, Latinoamérica es un mercado prioritario para la empresa. “El equipo local ha hecho un trabajo impresionante en los últimos 15 meses y estamos aquí para quedarnos, no hay dudas de eso. Sí sabemos que es una región muy volátil, con altibajos, pero para Renault es una prioridad en nuestra estrategia”, remarcó. 


Consultado por los planes para potenciar la exportación local de la compañía (hoy solo exporta el 10% de su flota) de Meo decía que es una de las claves para “estabilizar nuestro negocio aquí. Tenemos que exportar para poder generar crédito para importar. Y agregó: “Si tomamos buenas decisiones, la Argentina debería seguir siendo un país estratégico de cara a los próximos años”. Para la marca, el país es una plataforma exportadora con “potencial”. Según decía, “lo más fácil es exportar a países de la región, principalmente Brasil, o países donde las regulaciones no son tas estrictas como en Europa”. 
 

Luca de Meo, de Renault

Responder a un sector en constante transformación 

Hay una frase que dice que de toda crisis surgen oportunidades. Según de Meo, lo que ha sucedido en 2020 “nos ha permitido poner las cosas en perspectiva y hacernos buenas preguntas en una industria que se está transformando muchísimo, en términos ecológicos y de 
digitalización”. 


Para el ejecutivo global de Grupo Ranault eso implica grandes oportunidades. “Nos da la oportunidad de incursionar en otros negocios, de posicionarnos mucho mejor”. En línea con eso, mencionaba que la empresa ha sido pionera en movilidad eléctrica. De hecho, la marca es la que más modelos eléctricos comercializa en Europa contando en su portfolio con uno de los modelos de autos eléctricos más vendidos en el mundo. Además, ofrece híbridos eléctricos e híbridos enchufables. 


Sobre cómo ve el desarrollo de estas tendencias a nivel local, decía: “Tenemos la tecnología para hacerlo y estamos dispuestos a ver cuáles son las condiciones y también cómo reacciona nuestro cliente. Si hay negocio, estaremos dispuestos a desarrollarlo”. Remarcó también la necesidad de que las autoridades de cualquier país “respete la neutralidad tecnológica. “Las autoridades tienen que decirnos dónde quieren que vayamos, pero no cómo. Hay que dejar a los ingenieros y los técnicos la libertad de poder encontrar una solución de manera creativa para el cliente”, sentenció. 

Luca de Meo, de Renault


 

La demora en llegar a los países latinoamericanos es un tema de “timing”, que podría llevar de 10 a 15 años: “La transición a los vehículos eléctricos la tienen que pagar los ricos”, empiezan en países desarrollados donde hay mucho poder adquisitivo y luego van llegando al resto de los territorios. Algo que también se da, explicaba de Meo, incluso en los países europeos. “En Europa es más fácil hacer la transición eléctrica. En Noruega, por ejemplo, y luego en Francia, Alemania, Italia. Porque es así, es una cuestión de tiempo. Y va a generar oportunidades”. 
 

Consultado por Forbes sobre la adaptación de la industria automotriz a las nuevas tecnologías, planteó: “Yo tengo mucha confianza en la capacidad de nuestra industria de adaptarse. El sector automotriz es uno que suele no llegar primero a la tecnología, pero cuando lo hace produce dos efectos: baja los costos de esa tecnología y la convierte en muy fiable. En 50 años siempre fue así”, concluyó.

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