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Innovación

Foto: TechCrunch, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons

Anthropic va por todo: la ronda de US$ 900.000 millones que puede destronar a OpenAI

Jon Markman

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La startup fundada por ex OpenAI busca cerrar la mayor financiación privada de la historia antes de salir a bolsa, en una operación que pondrá bajo examen la fiebre inversora por la inteligencia artificial.

5 Mayo de 2026 11.40

Anthropic no solo puso a prueba el interés de los inversores con una ronda de financiación de US$ 50.000 millones, que la ubicó en una valoración superior a los US$ 900.000 millones. También midió si la forma en que los mercados privados valoraron la inteligencia artificial durante los últimos tres años puede resistir su primera prueba real en el mercado público. Si la operación se concreta, Anthropic pasará a ser la empresa de IA más valiosa del mundo y la primera en exponer al escrutinio público los cálculos de valoración de todo el sector.

Según informes de Bloomberg, TechCrunch y otros medios, el 30 de abril Anthropic dio a los inversores 48 horas para presentar sus propuestas para la ronda, que ubicaría a la compañía por encima de los US$ 900.000 millones. El directorio tomará una decisión en una reunión en mayo, mientras que esta captación de fondos aparece como la última instancia privada antes de la salida a bolsa.

Si la operación se concreta en esas condiciones, Anthropic superará la valoración posterior a la inversión de OpenAI, que llegó a los US$ 852.000 millones según se informó en marzo, y quedará como una de las empresas privadas más valiosas de cualquier sector.

OpenAI (SE PUEDE USAR) Crédito: Wikimedia Commons
Anthropic superará la valoración posterior a la inversión de OpenAI, que llegó a los US$ 852.000 millones (Foto: Wikimedia Commons)

Las cifras que rodean este salto exigen un análisis minucioso, ya que no tienen antecedentes en la historia de la tecnología moderna.

En marzo de 2025, Anthropic recaudó fondos con una valoración de US$ 61.500 millones. En septiembre de ese año, la cifra trepó a US$ 183.000 millones. Luego, en febrero de 2026, la compañía levantó US$ 30.000 millones y alcanzó los US$ 380.000 millones. Apenas 11 semanas más tarde, volvió a poner a prueba la demanda de los inversores con una valoración superior a los US$ 900.000 millones.

Ese salto equivale a multiplicar por 15 la inversión en apenas 14 meses, dentro del mismo negocio, con los mismos productos y en el mismo mercado. Lo único que cambió fue la valoración que los inversores le asignaron a la empresa.

Los titulares lo presentan como que Anthropic alcanza a OpenAI. Esa es la lectura más simple. Sin embargo, la pregunta más interesante apunta a otra cuestión: si la curva que sostiene esa valoración justifica el resultado o si la forma en que se valora la industria de la IA se despegó, en silencio, de las referencias históricas.

Los ingresos detrás de la cifra

La justificación de una valoración de US$ 900.000 millones se apoya en un factor que no tuvo antecedentes en el sector de la tecnología empresarial.

Los ingresos anuales de Anthropic pasaron de US$ 1.000 millones en diciembre de 2024 a US$ 30.000 millones a fines de marzo de 2026. Ese salto implicó un crecimiento sostenido de más de diez veces durante tres años consecutivos. Ninguna empresa de software empresarial alcanzó un ritmo de expansión compuesto de esa magnitud a esta escala. Salesforce no lo logró. Snowflake no lo logró. ServiceNow tampoco.

Salesforce (SE PUEDE USAR) Crédito: Wikimedia Commons
Salesforce es una de las empresas que no logró alcanzar un ritimo de expansión similar (Foto: Wikimedia Commons)

Incluso OpenAI, la comparación más directa, llegó a unos US$ 25.000 millones en ingresos recurrentes anuales en un período similar. Ese dato deja a Anthropic por delante de la compañía que muchos analistas daban como ganadora indiscutida en la carrera por la IA.

Los ingresos se concentran en sectores que muestran solidez. Ocho de las empresas Fortune 10 ya son clientes de Anthropic. Más de 1.000 cuentas empresariales gastan más de US$ 1 millón al año en Claude, frente a la docena que había dos años atrás. Claude Code, el producto de codificación automatizada que la compañía lanzó en mayo de 2025, alcanzó los US$ 2.500 millones en ingresos anualizados en febrero de 2026, mientras que las suscripciones corporativas se cuadruplicaron en las seis semanas posteriores al 1 de enero. 

Los analistas estiman que los modelos de Anthropic impulsan cerca del 4 % de todas las confirmaciones públicas en GitHub a nivel global.

El múltiplo de ingresos implícito, de alrededor de 30x según las cifras publicadas, suena elevado hasta que se lo compara con casos ajustados a la tasa de crecimiento. Una empresa que crece diez veces por año no se valora como una que avanza un 30%. Se la mide como una compañía que podría sostener ese ritmo hacia 2028, cuando la valoración pasa a resultar lógica en retrospectiva. Esa es la lógica matemática que siguen los inversores.

Por qué algunos inversores se mantienen al margen

Según trascendió, algunos de los primeros inversores de Anthropic —los que aportaron US$ 4.100 millones en 2023 o participaron de la valoración de US$ 61.500 millones en marzo de 2025— quedaron al margen de esta ronda de financiación. Apuntan a esperar la salida a bolsa. 

El razonamiento es directo: los bancos proyectan que Anthropic cotice entre US$ 400.000 millones y US$ 500.000 millones en su debut, que podría darse en octubre de 2026. Si el ingreso se fija en US$ 900.000 millones y la salida queda por debajo de ese nivel, la inversión privada arranca en pérdida incluso antes de que termine el período de bloqueo.

Esa dinámica no suele aparecer en rondas avanzadas del sector tecnológico. Muchas veces, marca que la empresa tiene una valoración por encima de lo que el mercado está dispuesto a pagar o que el mercado público ajustará fuerte ese número cuando salga a cotizar. Ninguna de esas dos posibilidades aparece reflejada en el tono festivo de buena parte de las noticias. Cuando se analizan las finanzas con más detalle, aparecen dudas más profundas.

(SE PUEDE USAR) Google Cloud Crédito: Wikimedia Commons
Anthropic registra como ingresos el gasto total del cliente final cuando se accede a sus modelos a través de AWS, Google Cloud y Microsoft Azure (Foto: Wikimedia Commons)

OpenAI cuestionó en público las cifras de ingresos de Anthropic a comienzos de este mes. La empresa sostuvo que los US$ 30.000 millones de ingresos recurrentes anuales (ARR) que informa su competidor surgen de una contabilidad basada en ingresos brutos. Anthropic registra como ingresos el gasto total del cliente final cuando se accede a sus modelos a través de AWS, Google Cloud y Microsoft Azure, y luego anota los pagos a esos socios como gastos. Desde OpenAI señalaron que, si se descuentan esos pagos, la cifra real se acerca más a los US$ 22.000 millones.

Ambos números son altos, pero la diferencia —unos US$ 8.000 millones— expone una decisión metodológica que puede transformarse en un problema al momento de la divulgación pública en una salida a bolsa.

La economía unitaria abre interrogantes más profundos. Anthropic planea invertir cerca de US$ 19.000 millones en computación para entrenamiento e inferencia en 2026, una cifra que queda muy cerca de sus ingresos anuales. Según trascendió, los márgenes brutos cayeron a alrededor del 40% después de que los costos de inferencia superaran las proyecciones en un 23%, un nivel por debajo del que muestran la mayoría de las empresas SaaS comparables. 

La compañía todavía no es rentable y las proyecciones indican que no lo será hasta 2028. Nada de esto resulta extraño para una firma en esta etapa del desarrollo de la IA. Sin embargo, sí llama la atención en una empresa valorada en US$ 900.000 millones.

También pesa lo que la propia Anthropic dejó trascender. El CEO, Dario Amodei, dijo a Fortune a comienzos de este año, pocos días después de cerrar la ronda Serie G por US$ 30.000 millones, que un retraso de 12 meses en el avance de la inteligencia artificial llevaría a la compañía a la quiebra

SE PUEDE USAR / Darío Amodei / Anthropic.
Darío Amodei, CEO de Anthropic. Foto: Wikimedia Commons

Un planteo de ese tipo, hecho por un CEO que acaba de concretar la mayor ronda privada de la historia, no suele entrar en los cálculos de los grandes inversores institucionales cuando proyectan tasas de descuento a varios años. Con una valoración de US$ 900.000 millones, la distancia entre un éxito extraordinario y una insolvencia operativa se mide en pocos trimestres.

¿Qué indica realmente la velocidad?

Hay otro punto que vale la pena mirar junto con la cifra principal y que recibió poca atención.

El verdadero activo que Anthropic busca con esta ronda de financiación es la capacidad de procesamiento. Los US$ 50.000 millones no apuntan tanto a la hoja de ruta de productos ni a los planes de contratación, sino a cubrir la próxima tanda de compromisos de infraestructura con Amazon, Google y Microsoft

Anthropic acaba de asegurar 5 gigavatios de capacidad de AWS en el acuerdo con Amazon del 20 de abril y otros 3,5 gigavatios de capacidad TPU de Google que entrarán en funcionamiento en 2027. Cada uno de esos compromisos implica obligaciones de efectivo por miles de millones de dólares.

SE PUEDE USAR/Amazon (Foto: dronepicr, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons)
Anthropic acaba de asegurar 5 gigavatios de capacidad de AWS en el acuerdo con Amazon del 20 de abril (Foto: Wikimedia Commons)

La ronda Serie H aparece porque el capital levantado en instancias previas terminó destinado, en la práctica, a infraestructura que todavía no existe.

Esto es lo que vuelve inusual la velocidad. En la financiación tecnológica tradicional, una empresa capta capital para desarrollar un producto, venderlo y crecer hasta alcanzar la valoración prevista. En la infraestructura de IA, en cambio, la lógica se invierte: la empresa levanta fondos para asegurar capacidad de cómputo que le permita sostener la valoración actual. Esa valoración adelanta compromisos de procesamiento, esos compromisos empujan la siguiente valoración y el ciclo gana ritmo. Anthropic aparece como el ejemplo más claro de este patrón en el mercado actual.

El modelo funciona mientras la demanda empresarial crece por encima de la capacidad de procesamiento. Cuando esa relación se invierte, toda la estructura ajusta precios de forma abrupta. Ahí está la tensión de fondo en cada ronda de financiación vinculada a la IA, y Anthropic llevó esta estrategia a un nivel de intensidad y velocidad que no tiene antecedentes.

¿Qué sucede después?

Si la ronda de financiación se concreta en los términos que circulan, los bancos proyectan que Anthropic podría salir a bolsa en el próximo punto de inflexión, entre octubre de 2026 y la primera mitad de 2027. Según trascendió, Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley ya mantienen conversaciones sobre la operación.

Goldman Sachs (SE PUEDE USAR) Crédito: Wikipedia Commons
Goldman Sachs ya mantiene conversaciones sobre la operación (Foto: Wikipedia Commons)

La cuestión de fondo no pasa por si la salida a bolsa ocurrirá, sino por la valoración que tendrá y por cómo el mercado público medirá la distancia entre el crecimiento de ingresos de Anthropic y sus compromisos de computación. Si el mercado la ubica en US$ 1 billón o más, el precio de entrada de US$ 900.000 millones parecerá razonable. En cambio, si la valoración ronda los US$ 500.000 millones, los inversores privados que entraron en la última etapa con un precio de US$ 900.000 millones quedarán en pérdida incluso antes de que se negocie la primera acción.

La tercera posibilidad —y la que casi nadie menciona en público— es que la salida a bolsa de Anthropic se transforme en un verdadero referéndum sobre si toda la estructura de valoración de la IA puede sostenerse frente a su primer evento real de liquidez en el mercado público. 

Los compromisos de inversión de capital de los hiperescaladores, las reservas de computación a varios años, los US$ 30.000 millones de ingresos recurrentes anuales con márgenes brutos del 40% y ese ciclo de valuación que adelanta los compromisos de procesamiento: todo quedará bajo examen en una salida a bolsa como no ocurrió antes.

Anthropic no solo apunta a cerrar la mayor ronda de financiación privada de la historia, sino que también se expone como el primer caso cotizado que pondrá a prueba si alguno de estos cálculos realmente se sostiene.

Eso es lo que distingue a esta ronda de todas las anteriores. Las instancias previas giraban en torno a si Anthropic podía sostener su crecimiento. La próxima pone el foco en otra pregunta: si la forma en que los mercados privados valoraron la IA durante los últimos tres años era realmente correcta.

El plazo de asignación de 48 horas vence hoy. El directorio tomará una decisión en mayo y la salida a bolsa llegará más adelante. Para ese momento, todas las hipótesis que los inversores construyeron sobre el ciclo económico de la IA quedarán expuestas en tiempo real, en un gráfico bursátil al alcance de cualquiera.

ChatGPT (SE PUEDE USAR) Crédito: Wikimedia Commons
Puede ser el punto más determinante en las finanzas vinculadas a la IA desde el lanzamiento de GPT-4 en 2023 (Foto: Wikimedia Commons)

Ese puede ser el punto más determinante en las finanzas vinculadas a la IA desde el lanzamiento de GPT-4 en 2023 y, según el propio cronograma de Anthropic, podría darse en algún momento de los próximos seis meses.

Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.

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