La creadora de Claude busca adelantarse en Wall Street con una salida a bolsa que pondrá a prueba el apetito de los inversores por las grandes promesas de la inteligencia artificial.
Anthropic anunció Dreaming, una función que permite a los agentes revisar experiencias pasadas, detectar patrones, ordenar la memoria y descartar lo que ya no sirve de forma automática.
La startup fundada por ex OpenAI busca cerrar la mayor financiación privada de la historia antes de salir a bolsa, en una operación que pondrá bajo examen la fiebre inversora por la inteligencia artificial.
El episodio puso el foco en un problema menos visible y cada vez más urgente: ¿quién controla realmente el acceso a las herramientas más poderosas del sector?
Expertos en seguridad advierten que el problema más urgente ya atraviesa las empresas, que incorporan IA sin la supervisión necesaria y quedan más expuestas a errores propios que a una ofensiva externa.
La versión preliminar del modelo encendió alarmas en Estados Unidos y Europa por su aparente capacidad para explotar fallas de ciberseguridad desconocidas.
Detrás de la marcha atrás apareció una pregunta incómoda para toda la industria: ¿qué pasa cuando una herramienta promete resolver problemas y al mismo tiempo puede agravarlos?
Varias de las empresas referentes de la Inteligencia Artificial lanzaron casi en forma simultánea modelos que pretenden empoderar a los usuarios para crear desde Agentes de IA hasta música lista para ser comercializada.
En un evento convocado por AWS del cual participaron desde la CIA hasta organizaciones del sector público de todo el mundo se mostraron nuevas tecnologías que aprovechan la nube y la inteligencia artificial. Forbes estuvo presente y de forma exclusiva nos reunimos con referentes de la nueva ola de innovación.