Wall Street celebra el ajuste mientras Zuckerberg apuesta a sostener márgenes con recortes, centros de datos y contrataciones técnicas, pese a demoras en sus modelos y mayores riesgos operativos.
El anuncio del 21 de marzo abre una apuesta industrial inédita, con promesas ambiciosas, plazos exigentes y dudas sobre la capacidad real de ejecución de Elon Musk en un negocio donde casi no tiene antecedentes.
La empresa prepara NemoClaw, plataforma abierta de agentes para compañías, presentada ante gigantes tecnológicos antes de la GTC. El movimiento apunta a instalar su arquitectura en el desarrollo de sistemas inteligentes usados por empresas.
La tecnológica fundada por exingenieros de videojuegos desarrolla un sistema capaz de generar escenarios digitales a partir de texto y atrae inversiones récord de Silicon Valley.
La compañía busca reforzar su ecosistema tecnológico mediante modelos open-weight y una apuesta fuerte en desarrollo propio. El movimiento intenta sostener la dependencia de sus GPU frente al avance de AMD, chips de hyperscalers y nuevas herramientas que reducen la ventaja de CUDA.
La promesa de automatización seduce a inversores que anticipan menores costos salariales y márgenes más amplios. Mientras algunas compañías ya mejoran productividad con IA, otras reciben respaldo bursátil antes de demostrar resultados reales.
Los resultados desarman varios temores instalados y muestran que, lejos de achicar equipos, estas herramientas amplían funciones, elevan la productividad y reconfiguran las responsabilidades dentro de las organizaciones.
Una jugada sin precedentes que multiplica alianzas, reparte riesgos y refuerza el dominio de sus chips en un mercado todavía incierto. Mientras algunos celebran la visión estratégica, otros advierten parecidos con el desplome de Lucent en la burbuja puntocom.
El segmento digital se convirtió en el mayor generador de ingresos de la compañía, con márgenes que duplican al resto de sus operaciones. Las cifras muestran una transición planificada, sin abandonar la base que sostiene su ecosistema.
Lo que comenzó como un anuncio técnico a fin de 2025 se convirtió en el eje de la infraestructura cloud para este nuevo año. Cómo la tregua entre los gigantes para facilitar la multinube busca frenar a Microsoft y qué significa esto para las carteras de inversión en tecnología.
El 80% de los fondos administrados de forma activa ya no logra ganarle al índice más famoso de Wall Street. La presión por diferenciarse se vuelve cada vez más incómoda en un mercado donde las decisiones automáticas pesan más que el análisis.
Mientras sus rivales dependen de chips que solo funcionan en sus propias nubes, Nvidia combina potencia bruta, flexibilidad y un ecosistema técnico que lleva casi dos décadas de ventaja.
Lejos de diversificar por inercia, los pesos pesados de Wall Street apuestan por pocas acciones, pero con firmeza. Qué podés aprender de ellos para tomar decisiones más inteligentes con tu dinero.
Mientras los analistas se rascan la cabeza, la empresa detrás de Facebook apuesta a redibujar el vínculo entre humanos y tecnología. El riesgo de quedarse atrás en la carrera por la inteligencia artificial pesa más que los balances trimestrales.
La empresa con sede en Cupertino, California, presentó numerosas patentes, compró nuevas empresas, contrató nuevos ejecutivos y lanzó ARKit, su kit de desarrollo de software AR.
Elon Musk tiene una gran cuenta pendiente respecto a su compañía de vehículos eléctricos y que tiene que ver su producción. Los problemas de fabricación y entrega han sido una constante en el último tiempo. Según Bloomberg, con su nuevas plantas estaría encaminado a resolverlo.
La llegada de la publicidad a la plataforma de streaming lo cambiará todo. Ted Sarandos, su CEO, dijo que nunca ocurriría, pero la pérdida de suscriptores lo hizo cambiar de parecer.