Algunos activos financieros en particular pueden ofrecer estabilidad y un flujo de fondos estable para resguardar el capital en épocas de incertidumbre como la actual.
Los especuladores pueden apostar a que las fluctuaciones en el mercado de valores serán cada vez más grandes y, a veces, hacen esas apuestas cuando la volatilidad histórica se ha moderado.
Los nuevos fondos alternativos y las oportunidades de inversión directa de la actualidad están cada vez más disponibles para inversionistas individuales y oficinas familiares.
Todavía queda un largo camino por recorrer y hay mucho espacio para que aumenten los rendimientos reales, lo que no es un buen augurio para las valoraciones de las acciones.
Lamentablemente, muchos inversionistas no tienen un plan, aunque un cambio en la economía puede ser algo grandioso si están posicionados para beneficiarse de él.
En tiempos como estos, es tentador tratar de adivinar dónde estará el mercado en los próximos seis meses, un año e incluso cinco años. Un problema es que se pueden encontrar muchos expertos y economistas del mercado en ambos lados.
Este sábado, el valor de bitcoin bajó de los US$ 20 mil, algo que no ocurría desde 2020. Además, el ethereum bajó hasta los mil dólares y otras criptomonedas siguen esa tendencia.
Debido a que permiten evadir el riesgo accionario local, muchos inversores argentinos confían en ellos para incrementar su patrimonio en el largo plazo, pero solo de manera superficial y sin una clara estrategia.
En los tiempos que corren, emergen nuevas perspectivas que reivindican las cualidades de la mujer para la gestión de riesgos por estar aparentemente más inspirada en la prudencia y el largo plazo.