El Gobierno busca acelerar un saldo positivo teniendo en cuenta la demanda privada y las intervenciones para contener los tipos de cambio financiero. Esta semana hubo un recorte de la brecha cambiaria.
Las reservas internacionales del BCRA cerraron el mes pasado en US$27.818 millones, que representan el equivalente a 4 meses de importación. El Gobierno busca algo de aire con la nueva versión del dólar soja.
El endurecimiento de las trabas para importar obligó a las empresas que necesitan insumos del exterior a tomar financiamiento con sus casas matrices, proveedores u otros acreedores. Ese proceso implicó un importante aumento de la deuda a corto plazo.
Se utilizaron yuanes por el equivalente a US$3.800 millones de los US$5.000 millones que contempla el acuerdo de monedas con el gigante asiático aprobado en enero. Fuentes oficiales afirmaron que el segundo se habilitará automáticamente cuando se consuman el primero. Parte de esos recursos se utilizaron para pagarle al Fondo, pero también a bonistas privados. Los nuevos prestamistas de última instancia.
El rojo comercial de la Argentina superó los US$5.000 millones en los primeros siete meses del 2022 debido al impacto de la sequía y a pesar del endurecimiento del cepo importador. Las consultoras anticipan que las restricciones en el comercio internacional se profundizarán en los próximos meses.
La caída en el ingreso de divisas es una mala noticia para un BCRA que mantiene sus reservas netas en mínimos históricos. El salto discreto del tipo de cambio oficial no tuvo un efecto positivo en los incentivos para retener exportaciones y adelantar importaciones.
La inestabilidad del mercado cambiario amenaza la intención del Gobierno por frenar los aumentos de precios, acelerar la liquidación de exportaciones y mermar las importaciones. Los inversores buscan cobertura de una eventual nueva devaluación en octubre.
En doce ruedas desde su inicio los exportadores de maíz ya liquidaron más de US$ 1800 millones, el 92% de la meta prevista hasta fin de agosto. Pero la escasez de dólares sigue siendo un obstáculo para el crecimiento de la economía.
El BCRA aceleró las intervenciones sobre el mercado financiero en julio y acumuló US$2.500 millones en intervenciones al tipo de cambio MEP. Luz verde del FMI a esa herramienta a la espera de que llegue un desembolso clave para el Gobierno.
El BCRA enfrenta un escenario complejo para lo que resta de 2023, ya que la escasez de reservas presionará sobre la estabilidad cambiaria, en un contexto de por sí incierto debido a las elecciones.
El objetivo es fortalecer la recaudación y acelerar el ingreso de dólares para llegar a las PASO sin sobresaltos. Las arcas del BCRA se encuentran en niveles críticos y presionan al alza las expectativas de devaluación.
El panorama del BCRA para el segundo semestre es crítico: puede llegar a las primarias con un rojo de US$10.000 millones. El Gobierno analiza convalidar un nuevo tipo de cambio diferencial para impulsar la liquidación del agro, tras el impacto de la sequía. El puente que espera el Ministerio de Economía para llegar al final de mandato.
El 85% de las ventas del BCRA en el mercado de cambios durante julio fueron en la moneda china. El swap es la herramienta que utiliza el Gobierno para afrontar la escasez de dólares que profundizó la sequía. Las negociaciones con el FMI se encuentran estancadas. ¿Cuánto aire le queda al Gobierno para llegar sin devaluación a diciembre?
El tipo de cambio paralelo retomó su impulso en julio y cerró a $503 para la venta. Ese valor se conoció en medio de la escasez de reservas, la dilación en las negociaciones con el FMI y a un día de que el Indec informe cuál fue la inflación de junio.
Analistas financieros advierten que, tras el pago de los cupones, las reservas netas del BCRA se vieron afectadas hasta llegar a -US$ 6.000 millones, alcanzando un nuevo récord.
El tipo de cambio paralelo acumuló una suba de $7 en el inicio de la semana, antes de que el Indec publique este jueves el dato de inflación correspondiente a junio.
Para el Ministerio de Economía la calma en el mercado de cambios es la clave para que la inflación no se dispare a niveles aún más altos que los actuales. Las arcas de la autoridad monetaria se encuentran muy debilitadas y en el mercado dudan sobre el margen para contener las presiones durante el período electoral.
Las reservas del BCRA se encuentran en niveles críticos: son negativas por al menos US$5.000 millones. El calendario electoral será un problema para Sergio Massa, quien deberá administrar la escasez de dólares que profundizó la sequía. Hace al menos tres meses que Economía negocia con el Fondo y aún no hay señales de conclusión.