El sistema de salud argentino atraviesa una de sus reconfiguraciones más profundas en una década, obligando a los distintos actores del ecosistema a recalcular sus estrategias. En un contexto macroeconómico desafiante, donde el costo creciente de la cobertura privada empuja a cientos de miles de personas a dar de baja sus planes, los números hablan por sí solos: según datos del INDEC proyectados para el primer semestre de 2025, el 33,3% de la población dependerá exclusivamente del sistema público de salud.
Ante esta presión sobre el sistema, los usuarios buscan resolver sus necesidades de bienestar a través de canales cotidianos como billeteras virtuales, beneficios de empleadores o servicios embebidos en aplicaciones, redibujando el mapa de quién y cómo se provee el acceso a la salud. En este escenario emerge la propuesta de doc24, una healthtech nacida en Rosario hace diez años que hoy pisa fuerte no solo en Argentina, sino también en Brasil y México.
Lejos de conformarse con ser un proveedor de telemedicina de emergencia, la compañía da un salto estratégico con Wehealthy, una plataforma de bienestar inteligente que propone a las organizaciones dejar de correr detrás del problema para empezar a gestionar la salud de los usuarios de forma predictiva y continua.
Según Pablo Utrera, CEO y fundador de doc24, si bien nacieron hace una década enfocados en mejorar el acceso a través de la videoconsulta y se consolidaron como un vehículo tecnológico para instituciones tradicionales, hoy el objetivo es mucho más ambicioso. "Venimos a romper con esa dinámica y buscar que nuestros partners puedan crear una experiencia mucho más continua y personalizada para los pacientes", detalla.
El fin de la lógica reactiva: un cambio de paradigma
Históricamente, los sistemas de salud y los planes corporativos de bienestar funcionaron bajo un modelo que espera a que el daño ocurra. Se actúa cuando el siniestro ya impactó en el balance, cuando la consulta saturó la guardia o cuando la licencia médica ya se protocolizó. Sin embargo, la evolución tecnológica y la necesidad de optimizar costos exigen un cambio de chip en las organizaciones.
"Durante décadas la salud invirtió casi todo en atender al que ya se enfermó. El verdadero salto no es atender mejor la enfermedad, sino lograr que las personas se mantengan sanas", afirma ejecutivo.
Bajo esta premisa, la evolución natural de la empresa dio lugar a Wehealthy. ¿Cómo se materializa esto en la práctica? Desde el momento del onboarding (el registro del usuario en la plataforma), la plataforma comienza a construir un "perfil de bienestar". A través de preguntas e interacciones, la aplicación indaga sobre hábitos de alimentación, calidad del descanso, niveles de actividad física y condiciones de salud preexistentes. Cada dato recolectado se convierte en una Wellness Property (propiedad de bienestar) que permite crear una ruta totalmente personalizada para el usuario. Así, si el sistema detecta, por ejemplo, que un colaborador no está durmiendo bien, le sugiere meditación o contenidos audiovisuales desarrollados por profesionales; si presenta signos de burnout, lo orienta hacia herramientas de autogestión o acompañamiento terapéutico.
La telemedicina, que durante la pandemia fue vista como una solución de emergencia, pasa a ser un engranaje más dentro de una maquinaria preventiva. Al respecto, el CEO expone: "La telemedicina no es una especialidad, es una oportunidad. No solo amplía el acceso: permite actuar en el momento justo, antes de que el problema se agrave, reduciendo costos y tiempos de respuesta”.
Salud mental corporativa: de la licencia médica a la inversión
Una de las áreas donde este modelo predictivo muestra su mayor potencial, y urgencia, es en la salud mental. A nivel global, el impacto económico del malestar psicológico es alarmante: la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estiman que anualmente se pierden 12.000 millones de días de trabajo por depresión y ansiedad, generando un costo cercano al billón de dólares en productividad.
En la operación diaria de doc24, estos datos macroeconómicos tienen un correlato directo y tangible. "En algunos de nuestros mercados, la salud mental ya representa más de la mitad de las teleconsultas. Es la demanda que más crece y es donde la prevención tiene más para aportar", señala Utrera. Según las estadísticas de la propia plataforma, el 50% de las atenciones que brindan con turno agendado corresponden a estas problemáticas.
Para hacer frente a este desafío corporativo, Wehealthy diseñó un abordaje integral que arranca mucho antes de la necesidad de sentarse frente a un psicólogo. El sistema incluye recorridos de autogestión donde el usuario puede medir su nivel de ansiedad mediante herramientas con validación científica, como el test de Beck, identificar señales corporales y comprender los disparadores de sus crisis. Si el nivel de riesgo lo amerita, la plataforma sugiere la consulta con un profesional y pone a disposición una guardia de salud mental 24 horas para actuar en situaciones agudas, además del formato tradicional de terapia virtual continua.

El desafío para las organizaciones es dejar de ver estas herramientas como un "gasto" y entenderlas como un diferencial de competitividad. "El bienestar dejó de ser un concepto abstracto para convertirse en un driver real de decisión, tanto para las personas como para las organizaciones”, sostiene Utrera. “La gente busca soluciones simples y valiosas desde el primer contacto, y las instituciones necesitan herramientas que generen impacto medible en salud, productividad y costos".
Datos anonimizados, nuevas regulaciones y la "capa digital" del futuro
Operar en mercados tan disímiles y complejos como Argentina, Brasil y México obligó a doc24 a desarrollar una infraestructura tecnológica flexible y robusta, capaz de adaptarse a las reglas de juego de cada país y a las necesidades de cada cliente corporativo. La empresa, que hoy cuenta con cerca de 200 clientes y equipos de desarrollo propio, no exporta un producto "enlatado", sino una infraestructura que cada mercado o institución hace propia.
En este modelo B2B, los datos son el insumo principal, lo que inevitablemente abre el debate sobre la privacidad. Wehealthy procesa información muy sensible, pero Utrera es categórico sobre cómo se maneja esta frontera. Cumpliendo normativas estrictas como la Ley 25.326 en Argentina o la LGPD en Brasil, la plataforma garantiza absoluta confidencialidad. "Ningún dato individual vinculado a la salud mental de ningún colaborador se comparte con una empresa, todo se maneja según el perfil", explica el ejecutivo. Mientras el usuario tiene control total sobre su historia clínica, el área de correspondiente de la empresa cliente solo accede a dashboards con información agregada y no nominalizada. "El foco no es 'quién', sino 'qué está pasando' con ese grupo", resume Utrera, permitiendo a las compañías accionar preventivamente frente a picos de estrés o sedentarismo generalizado sin invadir la intimidad individual.
El modelo de negocios de la plataforma funciona mediante un fee mensual por usuario, cuyo valor varía según la profundidad del servicio contratado (desde un pack básico de software y guardia clínica, hasta el espectro completo de especialidades médicas y psicología). En mercados como Brasil y México, la venta es directa a las empresas. En Argentina, donde culturalmente el empleador delega la salud en los aportes a obras sociales y prepagas, doc24 encuentra a sus principales partners en los financiadores de salud y aseguradoras, ayudándolos a gestionar tanto a pacientes sanos para evitar que se enfermen, como a crónicos (diabéticos, hipertensos) para prevenir costosas internaciones por eventos agudos.
Además, el timing regulatorio en Argentina le juega a favor a la healthtech. Una reciente resolución de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) habilitó la comercialización de seguros de salud prestacionales. A diferencia de las prepagas, que deben cubrir por ley el Plan Médico Obligatorio (PMO), estas nuevas pólizas permitirán ofrecer coberturas parciales de atención primaria.
"Van a aparecer un montón de productos que van a permitir solucionar la atención primaria de la salud a un costo que va a ser probablemente una fracción de lo que hoy cuesta una prepaga", anticipa Utrera y destaca a Wehealthy como el socio tecnológico ideal para que las aseguradoras capturen a ese gran porcentaje de la población que hoy queda fuera del sistema privado de salud.
Mirando hacia los próximos cinco años, la visión de Utrera para la compañía es clara: ir más allá de la videollamada transaccional. "Buscamos ser esa capa digital longitudinal que comienza trabajando en temas de bienestar y prevención, y que abarca toda la experiencia del usuario en salud. Si ese usuario después necesita una continuidad en el mundo presencial pueda gestionar su turno con nosotros, ir a hacerse el estudio, que el informe o la historia clínica pueda estar toda en ese mismo lugar", concluye. Un futuro en el que anticiparse es, sin dudas, el mejor negocio.