Tanto los datos económicos entrantes, como el informe de inflación IPC de este mes , como las próximas divulgaciones de la FED ayudarán a señalar la probabilidad de un movimiento de las tasas para noviembre.
Este y otros datos recientes hacen ahora improbable un aumento de las tasas de interés en septiembre, a menos que los próximos datos de inflación del IPC, que se conocerán en dos semanas, resulten muy inesperados.
El precio del barril de petróleo registró hoy una nueva caída, extendiendo de esta forma las pérdidas de la semana pasada como consecuencia de los débiles pronósticos sobre la economía China y ante la posibilidad de que la Reserva Federal (FED) vuelva a subir la tasa de interés en septiembre próximo.
Si bien la inflación en Estados Unidos está bajando, sigue arriba de los objetivos planteados por la Reserva Federal y eso mantendría las tasas de interés altas.
El lanzamiento del sistema de pago instantáneo FedNow de la Fed ha aumentado el valor del acceso a las cuentas maestras, que Kraken Bank, Custodia Bank y otros no han recibido.
Si el informe del IPC del próximo mes ofrece más evidencia de desinflación, entonces la Fed puede estar inclinada a ser un poco menos agresiva con las tasas de interés. Sin embargo, por ahora la perspectiva de otro aumento de la tasa de interés en 2023 sigue siendo algo que la autoridad monetaria está considerando.
La evolución de los precios permanece por debajo de su nivel históricamente alto alcanzado el año pasado mientras la Reserva Federal continúa con su ardua campaña contra los aumentos a través de mayores tasas de interés.
La mejora del PBI fue mejor a la que esperaban los analistas del mercado antes de que se conociera el dato oficial. Ese proceso contrasta con un contexto macroeconómico hostil, en el marco de la suba de tasas más importante de las últimas décadas.
Emin Hajiyev, economista en Insight Investment, señaló que es posible que haya otra subida en los próximos meses, pero también advirtió que la reunión del miércoles podría marcar el final del ciclo de alzas.
El costo del dinero se incrementó a los niveles más altos en los últimos 22 años. Se espera una salida de capitales desde países emergentes frente a los rendimientos de los títulos estadounidenses. El aislamiento de la Argentina de los mercados internacionales blinda la posibilidad de un impacto disruptivo.
Es casi seguro que la Reserva Federal volverá a subir las tasas esta semana, el siguiente paso sigue sin estar claro. En este punto de la temporada de presentación de informes, las ganancias combinadas, que combinan las estimaciones reales con las de las empresas que aún deben informar, son significativamente peores que las previsiones al final del trimestre.
Los datos de inflación recientes han convencido a los mercados de que esta será la última subida de tasas de este ciclo. Esto se refleja en las bajas probabilidades de que el mercado suba en septiembre. Creemos que las cifras de inflación continuarán debilitándose y posiblemente incluso se conviertan en deflación antes de fin de año.
El alza anual del Índice de Precios al Consumidor en junio fue del 3% y quedó a sólo un punto del objetivo de la Reserva Federal. La baja de los combustibles fue lo que más ayudo a lograr este resultado.
Su titular Jerome Powell, deslizó que están dispuestos a seguir con una política monetaria más restrictiva para sofocar las presiones inflacionarias. Mientras tanto, crece el temor por el impacto que tendrá esa dinámica en la economía de los Estados Unidos.
El titular de la autoridad monetaria de los Estados Unidos confirmó las expectativas del mercado sobre la posibilidad de volver a un sendero de incremento en las tasas frente a la persistencia inflacionaria. Otras entidades de relevancia en el mundo señalaron que avanzarán en el mismo sentido.
El organismo mantuvo las tasas de interés sin cambios por primera vez desde que comenzó a aumentarlas en marzo de 2022. El rango objetivo es de 5% a 5.25% aunque podría haber más subas si la inflación anual no se sitúa en el 2%.
Con una suba del 0.1% de los precios al consumidor en mayo, la inflación anual estadounidense se posiciona en 4%. Este es el nivel más bajo desde el 2021 y debería incentivar a la FED a frenar la suba o incluso disminuir las tasas de interés, anuncio que se realizará este miércoles.
Luego del anuncio de mayo se esperaba que la Reserva Federal de los Estados Unidos no volviera a modificar la tasa de interés. Sin embargo, cifras que llegaron a sus autoridades este viernes muestran que el objetivo de un 2% de inflación anual es lejano y podría haber un undécimo aumento consecutivo de las tasas.