Qué pasará con los bonos norteamericanos hacia fin de año según los expertos de Wall Street
La inflación de EE.UU., la decisión de la Fed y el déficit fiscal norteamericano figuran entre los factores que pueden marcar el rumbo de los rendimientos.
La inflación de EE.UU., la decisión de la Fed y el déficit fiscal norteamericano figuran entre los factores que pueden marcar el rumbo de los rendimientos.
Los bonos del Tesoro estadounidense ahora ofrecen un rendimiento cercano al 5%. En ese contexto, las empresas necesitan mostrar mejores perspectivas de crecimiento y balances más sólidos para sostener el atractivo de sus acciones.
Un dólar en el país vale 4% menos que un dólar en el exterior, con lo cual los bonos medidos en dólares locales rinden menos, pero no porque el bono valga más.
El comportamiento de los bonos del Tesoro puso en duda una relación que durante décadas pareció previsible y expuso los límites de la política monetaria para condicionar el costo del crédito en la economía.
El Tesoro de Estados Unidos prepara recompras de deuda de largo plazo para contener los rendimientos, mientras los mercados emergentes ganan atractivo ante un dólar más débil.
La fuerte suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro redefine el negocio bancario: mejora los ingresos de las entidades con activos de corto plazo y fondeo estable, pero aumenta la presión sobre aquellas expuestas a títulos de largo plazo, tasas fijas y depósitos más volátiles.
El mercado asigna un 69,2% de probabilidad a una suba de tasas de la Reserva Federal en diciembre, un escenario que podría condicionar la continuidad del repunte.
La suba de las tasas de interés a largo plazo hundió el valor de los títulos públicos estadounidenses y dejó al descubierto cuánto pesa el tiempo hasta el vencimiento. En ese escenario, la deuda corporativa de alto rendimiento tuvo mejor resultado.
Detrás de ciertos dividendos elevados puede esconderse una pérdida silenciosa del capital. ¿Qué mecanismos emplean estos productos financieros y cómo pueden terminar erosionando el dinero invertido?
La caída del índice DXY reordena el mapa financiero global: favorece a las acciones internacionales y a las materias primas, pero también abre interrogantes sobre los bonos del Tesoro, la política de la Fed y la conveniencia de diversificar posiciones demasiado concentradas en dólares.
La rentabilidad de la deuda a largo plazo de Estados Unidos alcanzó máximos de casi 19 años y expuso el temor de Wall Street ante la falta de señales políticas para ordenar las cuentas públicas.
El Reino Unido ha superado a China como el segundo mayor tenedor extranjero de bonos del Tesoro estadounidense, una señal clara de los cambios en la gestión de reservas globales y del papel clave de Londres como centro financiero internacional. ¿Qué hay detrás de este sorpasso y qué implicancias tiene para la economía global?
Los fondos de bonos activos estadounidenses recaudaron US$ 261.000 millones, la cifra más alta desde 2021.
Desde el banco estadounidense proyectan que el oro subirá un 11% más desde los niveles actuales hasta los US$ 3.000 por onza para finales del 2025.
Según la principal estratega Wei Li, las especulaciones de que la Fed esperó demasiado tiempo para flexibilizar su política y ahora está obligada a hacerlo aceleradamente para impulsar la economía son infundadas.
Los operadores de swaps anticipan al menos dos reducciones de tasas de un cuarto de punto para finales de 2024. Esto impactará en el rendimiento de los T-Bonds a un menos nivel de retorno por lo tanto aumentan su precio nominal actual.
Detrás de su conclusión se encuentra la nueva era de alta inflación, el mayor gasto público en salud y mayores déficits, y todo debido a que el mundo está envejeciendo muy rápidamente.
Esto podría llevar al mercado a ajustar los precios más en línea con las expectativas de Morgan Stanley, que estima actualmente que la Reserva Federal hará tres recortes de 25 puntos básicos a su tasa objetivo este año.
Las acciones tecnológicas gozaron de entradas sólidas de US$ 2.100 millones, mientras que las de infraestructura registraron el ingreso más importante desde noviembre de 2022 con US$ 200 millones.