Cómo construir una industria competitiva: cuatro sectores ponen el foco en los desafíos de Argentina
Los líderes de Newsan, Philip Morris International, TGN y Toyota Argentina coincidieron en que el país tiene oportunidades para desarrollar nuevos negocios, pero advirtieron sobre los costos, la infraestructura, la seguridad jurídica y la necesidad de acelerar las mejoras de competitividad.

La Argentina tiene recursos naturales, talento y capacidad industrial. El desafío, según cuatro ejecutivos de compañías con presencia en distintos sectores de la economía, es convertir ese potencial en inversiones sostenidas, más exportaciones y una mayor integración a las cadenas de valor.

Al respecto, la competitividad apareció como uno de los ejes centrales del panel Cómo reconstruir una industria competitiva en el mundo, del que participaron Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina, Luis Galli, presidente y CEO de Newsan, Demian Pintos, Managing Director South Cluster de Philip Morris International y Horacio Pizarro, director general de TGN.

Los ejecutivos coincidieron en que la estabilidad macroeconómica y los cambios en las reglas de juego abrieron nuevas posibilidades, pero señalaron que todavía existen obstáculos para producir y exportar desde el país. Durante el panel del Summit Reinventando Argentina moderado por la periodista Florencia Radici, mencionaron como barrera los costos locales, la infraestructura, el acceso al financiamiento y la necesidad de contar con condiciones previsibles para planificar inversiones de largo plazo.

Competitividad: la brecha entre las empresas y el contexto

"La potencialidad sobre la cual todavía tenemos que trabajar para poder lograr que la Argentina sea un país donde las inversiones fluyan en forma masiva, es lo que hace falta indispensablemente para el crecimiento", planteó Salinas. Toyota lleva cerca de 30 años de operaciones en el país y atravesó distintos escenarios políticos y económicos. Para su presidente, la continuidad de ese proyecto demuestra que es posible invertir cuando existe una estrategia de largo plazo y se trabaja sobre la eficiencia. La compañía, además, tiene una fuerte orientación exportadora: según explicó, el 80% de su producción compite en los mercados externos.

Sin embargo, el ejecutivo advirtió que las mejoras internas de las empresas deben ir acompañadas por cambios en el entorno en el que operan. "Sería deseable que lo que es la mejora de competitividad en el contexto de operar en la Argentina acelerara más rápido", sostuvo.

Para Galli, la reducción del costo argentino es una condición necesaria para competir afuera. Newsan exporta a 70 países, pero el ejecutivo señaló que producir en el país todavía supone desventajas frente a otros mercados. "Ser exportador en Argentina es difícil", resumió.

El CEO también marcó un problema vinculado con la apertura comercial. Si bien dijo que la compañía acompaña el proceso de desregulación y una mayor competencia, advirtió sobre el impacto del contrabando, la subfacturación y la falsificación de productos. "Nosotros estamos preparados para competir de manera legal y leal, pero lo que no estamos preparados nosotros los empresarios que trabajamos en blanco, es una competencia desleal", afirmó.

Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina. Foto: Nico Pérez

A la presión competitiva se suma la transformación que debieron encarar las empresas para operar en un escenario distinto. "La Argentina cambió totalmente en la forma como se hacen los negocios, en la manera de operar y significó un enorme desafío para los que lideramos las compañías y para todos los equipos", sostuvo Galli. En ese contexto, explicó, Newsan trabaja sobre productividad, eficiencia y tecnología para revisar sus procesos y adaptar sus modelos de negocio.

Desde Philip Morris International, Pintos destacó dos factores que considera diferenciales de la Argentina: la posibilidad de integrar distintas etapas de una actividad y la disponibilidad de talento. La operación local produce y exporta tabaco a otros mercados, pero también desarrolla servicios para el exterior. "Una de las razones por las cuales las empresas han seguido aquí, sobre todo a pesar de todas las dificultades y especialmente las multinacionales, es el talento argentino que, desde mi punto de vista y desde el punto de vista de la compañía, es lo mejor que hay en el mundo", señaló.

El ejecutivo también consideró que el país avanzó en materia de estabilización macroeconómica, aunque sostuvo que todavía hay oportunidades para profundizar el diálogo entre el sector privado, el Gobierno y la sociedad civil. 

Vaca Muerta y la infraestructura, una condición para crecer

Para TGN, una de las principales oportunidades de la economía argentina está asociada con el desarrollo de Vaca Muerta. La disponibilidad de gas a precios competitivos puede impulsar la actividad industrial y las exportaciones regionales, pero requiere inversiones en infraestructura para conectar la producción con los centros de consumo. 

Demian Pintos, Managing Director South Cluster de Philip Morris International. Foto: Nico Pérez

"Hoy hay una coyuntura donde hay un gas muy abundante, competitivo, y hay que traerlo a los lugares donde se va a consumir y también exportarlo a la región", explicó Pizarro. En ese marco, la empresa trabaja en un proyecto para construir un gasoducto de aproximadamente 750 kilómetros entre Neuquén y Córdoba. La obra demandaría una inversión de US$1.500 millones y permitiría transportar 13 millones de metros cúbicos diarios adicionales, de acuerdo con las cifras presentadas por el ejecutivo. 

La iniciativa requerirá financiamiento y, según Pizarro, la compañía buscará acceder al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La nueva infraestructura permitiría abastecer a industrias y centrales eléctricas del norte del país que hoy no cuentan con transporte firme de gas durante todo el año. Pizarro señaló que, durante el invierno, algunas compañías deben recurrir a combustibles más caros o reducir sus operaciones por falta de suministro.

"Tener reglas claras en la seguridad jurídica es una necesidad, no solo para los proyectos que se presentan, sino para toda la economía en el futuro", afirmó Pizarro.  En esa línea, consideró que el RIGI representa un modelo al que el país busca avanzar, aunque remarcó que el financiamiento y la previsibilidad son relevantes para la construcción de infraestructura más allá de los proyectos que se encuadran en ese régimen.

Inversiones, exportaciones y nuevas tecnologías

La necesidad de planificar a largo plazo también apareció en los planes de Toyota, a quién le aprobaron un proyecto de más de U$S1.300 millones en inversión. El ejecutivo la describió como una apuesta orientada a crear condiciones para las próximas décadas. Uno de los ejes de la estrategia es la incorporación de nuevas tecnologías a la producción automotriz. La compañía prevé una nueva línea de producción para motores electrificados, con el objetivo de desarrollar modelos que respondan a las regulaciones y necesidades de los distintos mercados de exportación.

"El desarrollo y la inversión permanente en nuevas tecnologías es mandatoria", afirmó Salinas. Para el ejecutivo, mantener la escala productiva y la eficiencia será determinante para que los mercados internacionales sigan eligiendo a la industria automotriz argentina.

Luis Galli, presidente y CEO de Newsan. Foto: Nico Pérez

Toyota también busca consolidar el posicionamiento de la Hilux y de la producción local de pick-ups. Salinas destacó la red de proveedores que sostiene esa actividad y la especialización que permitió a la Argentina convertirse en un jugador relevante en ese segmento.

Por su parte, en Newsan, la estrategia de crecimiento combina inversiones orgánicas con adquisiciones y nuevos negocios. Galli mencionó la participación del grupo en el proyecto de transmisión eléctrica AMBA I, a través de Transener, orientado a aliviar los cuellos de botella de la red. También señaló que la compañía participa en procesos vinculados con centrales térmicas e hidroeléctricas y que continúa buscando oportunidades de expansión en consumo masivo, pese a la debilidad actual de ese mercado. "Nosotros como grupo argentino, seguimos haciendo inversiones, seguimos desarrollándonos y seguimos diversificándonos", dijo Galli. Y definió a Newsan como un grupo emprendedor que busca encontrar oportunidades de crecimiento en cada ciclo económico.

En Philip Morris International, el desafío es encontrar una estrategia de expansión. Pintos explicó que la empresa comenzó a revisar cómo competir con otros países en producción y procesamiento de tabaco y que está dando pasos para exportar desde la Argentina. El ejecutivo también mencionó la posibilidad de incorporar productos libres de humo que la compañía ya comercializa en otros países. Según explicó, están trabajando para introducir esas categorías en la Argentina y, a futuro, evaluar su producción local.

La transformación tecnológica como parte del negocio

La tecnología atraviesa las estrategias de las cuatro compañías, aunque los ejecutivos señalaron que incorporarla requiere cambios en los procesos y en la cultura interna.

Newsan trabaja desde hace varios años en su transformación digital y en la automatización. Para Galli, el desafío es adaptar una empresa tradicional a nuevas formas de operar y aprovechar las herramientas tecnológicas para elevar la productividad. "Estamos convencidos de que los que no van a sobrevivir son los que no entiendan que hay que transformar los negocios y hay que meter la tecnología en todos los procesos", afirmó. Según explicó, la compañía también trabaja en el cambio cultural necesario para que los equipos adopten esas herramientas.

Horacio Pizarro, director general de TGN. Foto: Nico Pérez

Salinas, en cambio, puso el foco en el orden en que se incorporan las soluciones. Para Toyota, la tecnología no reemplaza la necesidad de revisar y mejorar los procesos antes de invertir. "Somos muy creyentes en nuestro trabajo en la mejora de procesos. El concepto del sistema de producción Toyota aplica no solo a una línea de producción industrial, sino cualquier tipo de operación y siempre trabajamos mucho primero sobre el proceso para recién después, a partir de ahí, aplicar tecnología", explicó.

Pintos señaló que la transformación se volvió parte del ADN de su compañía. Recordó que hace 12 años comenzó el lanzamiento global de IQOS, una plataforma de productos libres de humo en la que invirtieron US$16 millones para desarrollar un producto tecnológico. En ese contexto, advirtió que las empresas deben gestionar varios cambios en simultáneo: el de la economía argentina, el de sus propios modelos de negocio y el de las nuevas herramientas, incluida la inteligencia artificial.

En TGN, por su parte, el cambio de escenario también exige una adaptación interna. Pizarro describió una compañía que durante años operó con tarifas reguladas y congeladas y que ahora debe prepararse para asumir inversiones y competir en un mercado con nuevas oportunidades de infraestructura.

El potencial y las condiciones para invertir

Aunque los cuatro ejecutivos destacaron las oportunidades de la Argentina, coincidieron en que el potencial por sí solo no alcanza: debe traducirse en reglas previsibles, financiamiento, infraestructura y mejoras de productividad que acompañen el esfuerzo de las empresas.

"Creo que hay dos errores que podemos cometer: uno es ignorar los desafíos que presenta la Argentina, los problemas que los hay para poder de alguna manera resolverlos; pero el segundo sería solamente mirar los errores y los problemas y no mirar las oportunidades que tiene la Argentina", sostuvo Salinas al cierre del panel. 

Y concluyó: "Estamos convencidos que esa potencialidad de transformar recursos en crecimiento y en riqueza está y que depende de la articulación del sector público y privado que podamos hacernos y ojalá que podamos encontrar de una vez y por todas el sendero de crecimiento".