Tokenización de activos: negocios e inversiones que surgen con esta tecnología
Durante el Forbes Fintech Summit, Hernán Sefusatti, presidente de Banco Coinag, y Lucas Salvatore, director de Grupo Salvatore, IDERO y Real Steel, analizaron cómo la tokenización de activos empieza a traducirse en negocios concretos, desde inversiones inmobiliarias desde US$ 1 hasta modelos de compra fraccionada de viviendas. Además, señalaron los desafíos que enfrenta el sector para crecer: educación financiera, liquidez, seguridad jurídica y modelos de negocio que generen valor real.

La tokenización de activos empieza a dejar atrás la etapa de las promesas tecnológicas para avanzar hacia aplicaciones concretas en la economía real. Desde inversiones inmobiliarias hasta alternativas para acceder a la vivienda propia, las iniciativas buscan ampliar la cantidad de personas que pueden participar de negocios que tradicionalmente exigían un capital elevado. Sin embargo, para que esa expansión se consolide, todavía quedan desafíos vinculados con la educación financiera, la liquidez y la seguridad jurídica.

De ese tema se habló en el panel "Tokenización de activos: del hype a los casos reales", que se realizó durante una nueva edición del Forbes Fintech Summit, con la moderación de la periodista Florencia Radici. Allí participaron Hernán Sefusatti, presidente de Banco Coinag, y Lucas Salvatore, director de Grupo Salvatore, IDERO y Real Steel, quienes compartieron sus experiencias y analizaron las oportunidades de esta tecnología para movilizar inversiones y generar nuevos modelos de negocio.

Para Salvatore, el desarrollo todavía es incipiente, pero el potencial de crecimiento es significativo. "Va a crecer de manera exponencial en todo el mundo, porque es una herramienta que tiene un potencial extraordinario, porque refleja la realidad de una manera y atomiza el riesgo, atomiza la inversión, da una trazabilidad en todo el proceso", sostuvo. Además, destacó que permite democratizar el acceso a inversiones que, de otra manera, quedarían reservadas para un público más reducido.

Sefusatti coincidió en que el mercado atraviesa una transición, aunque advirtió sobre el riesgo de tokenizar sin un objetivo claro. "Hay una fiebre de que todo se puede tokenizar y en realidad hay que tokenizar donde uno pueda identificar el problema, buscar la solución y sobre todas las cosas generar valor agregado", señaló. Desde su perspectiva, la tecnología blockchain forma parte de la transformación financiera, pero su desarrollo debe estar asociado a necesidades concretas y a soluciones que aporten valor a la economía.

En el caso de Banco Coinag, ese recorrido se vincula con un proceso de innovación que comenzó en 2016, después de una historia ligada al financiamiento del comercio, la industria y el agro. El banco, con fuerte presencia en Rosario y el interior productivo, avanzó hacia los servicios digitales y las empresas. Según explicó Sefusatti, hoy procesa más de 100 millones de transacciones mensuales y tiene más de 10 millones de cuentas de CVU, una evolución que, para el ejecutivo, refleja la magnitud del cambio tecnológico que atraviesa al sistema financiero.

Uno de los usos concretos que impulsa la entidad está vinculado con el financiamiento inmobiliario. A partir de una alianza tecnológica con Pala, Banco Coinag identificó oportunidades para complementar los mecanismos tradicionales de financiación de los desarrolladores. "Esto es una cuestión complementaria que permite comercializar y apalancarse, bajar el umbral de los inversores", explicó Sefusatti. El objetivo es ampliar las alternativas de financiamiento y facilitar la participación de inversores con menores montos de capital.

Hernán Sefusatti, presidente de Banco Coinag (Foto: Nico Pérez)

Salvatore, por su parte, presentó dos iniciativas que apuntan a diferentes necesidades del mercado. Una de ellas es Espacio Añelo, el primer fideicomiso financiero inmobiliario con oferta pública de Vaca Muerta, según detalló el empresario. El proyecto busca facilitar el ingreso a una inversión vinculada con un edificio construido, equipado y alquilado mediante un contrato de largo plazo. "Hoy la realidad es que cualquiera puede invertir desde US$ 1 en un token de un edificio que está 100% construido, 100% equipado y alquilado con contrato a largo plazo que te da una renta del 10,8% inmediata", afirmó.

La segunda propuesta es Casa Propia, un sistema de compra fraccionada de viviendas modulares que permite adquirir partes de una casa mediante tokens. Salvatore explicó que las unidades tienen valores de entre US$ 30.000 y US$ 200.000 y que se puede avanzar con compras desde US$ 10, sin la obligación de aportar dinero todos los meses. "El objetivo es que los jóvenes vuelvan al sueño de la casa propia", señaló. El modelo contempla viviendas evolutivas y, al alcanzar el 60% del valor, la posibilidad de continuar pagando o acceder a un leasing por el 40% restante para recibir la casa.

Pero la expansión de estos modelos también depende de que los inversores comprendan qué están comprando y cuáles son los derechos asociados. Sefusatti remarcó la importancia de la certeza sobre el activo, de conocer qué derecho se tokeniza y de contar con certificaciones confiables. "En tanto se den todas estas circunstancias, se va a movilizar cada vez más y crecerá cada vez más la economía real, que ese es el fin último de todo este proceso tecnológico", afirmó. 

Lucas Salvatore, director de Grupo Salvatore, IDERO y Real Steel (Foto: Nico Pérez)

La educación financiera es otra de las barreras que ambos identificaron. Salvatore consideró que la adopción requiere un proceso de familiarización similar al que atravesaron los pagos digitales y el uso de códigos QR. También señaló que la liquidez dependerá de que se desarrolle un mercado secundario más activo. Sefusatti, en tanto, destacó que las nuevas generaciones se incorporan con mayor facilidad a estos instrumentos y mencionó que la Comisión Nacional de Valores dictó normas vinculadas con la emisión, custodia y comercialización de títulos tokenizados, un avance que, según su mirada, puede favorecer el crecimiento del sector.

La calidad de los proyectos y el respaldo legal, sin embargo, seguirán siendo determinantes. Salvatore advirtió que no alcanza con emitir tokens: también importa cómo se generan, qué seguridad ofrece la blockchain y qué controles respaldan la operación. En esa línea, destacó el papel de los organismos regulatorios y de los escribanos para verificar que las transacciones correspondan con lo que declaran. Sefusatti coincidió en que el mercado necesita tiempo para desarrollar modelos de negocio sólidos y demostrar que puede operar con la seriedad necesaria.

El desafío, en definitiva, será convertir el interés por la tokenización en soluciones sostenibles para empresas e inversores. "No es tokenizar por tokenizar", insistió Sefusatti durante el panel. Para que la tecnología tenga un impacto duradero, deberán confluir activos identificables, modelos de negocio capaces de generar valor, mayor conocimiento del público y seguridad jurídica. En esa combinación, coincidieron los participantes, estará la posibilidad de que la tokenización pase de ser una herramienta novedosa a convertirse en una alternativa concreta para financiar proyectos y ampliar el acceso a las inversiones.