(vier L6) Tiene 31 años, creó una empresa de IA para recetas médicas y ya vale US$ 1.000 millones
Forus alcanzó una valuación de US$ 1000 millones gracias a una tarea menos vistosa: resolver el trabajo administrativo detrás de las recetas para que los pacientes accedan a los medicamentos que necesitan.

Casi un tercio de los estadounidenses nunca compra los medicamentos que sus médicos les recetan. Sahir Jaggi cree que la IA puede ayudar a resolver este problema. Por eso, en 2023 fundó Forus, que en ese momento se llamaba Tandem, para desarrollar un software de IA capaz de encargarse de la parte administrativa de las recetas. Apenas un médico emite una receta, el sistema de Forus la toma y la procesa: define detalles minuciosos, como qué medicamentos probó antes un paciente y si existen restricciones sobre qué farmacia puede entregarlos. Tanto el médico como el paciente pueden seguir el estado del trámite en tiempo real. "Reducimos una enorme cantidad de dolores de cabeza, papeleo y llamados telefónicos", dice Jaggi, de 31 años.

La compañía asegura que miles de consultorios médicos y sistemas de salud de todo Estados Unidos ya usan su tecnología. Su uso se multiplicó por diez en los últimos dos años gracias al boca a boca. Según Jaggi, los consultorios que usan su software registraron una mejora sostenida en las tasas de compra de medicamentos recetados.

Forus informó hoy que alcanzó una valuación de US$ 1000 millones, con US$ 160 millones en financiamiento total. Entre sus inversores figuran Thrive Capital, General Catalyst y Accel, firmas que lideraron rondas de inversión que hasta ahora no se habían anunciado. Forus dijo que sus ingresos anualizados superaron los US$ 10 millones a fin de año y que, en lo que va de este año, se multiplicaron por casi cinco. Eso significa que los ingresos anualizados ya superan los US$ 50 millones. Jaggi integró la lista Forbes 30 Under 30 de Salud en 2025.

Fotografía de Sergei Sergienko para Forbes.

"La experiencia más común que tienen los pacientes es recibir una receta. Pero, pese a lo habitual que resulta, para los pacientes es prohibitivo conseguir los medicamentos que creen que necesitan", dice Kareem Zaki, socio de Thrive Capital.

Jaggi, exlíder de producto en la aseguradora de salud Oscar, fue testigo del laberinto que supone la cobertura de medicamentos recetados. Una vez que un médico prescribe un medicamento, la receta debe enviarse a la farmacia más conveniente según la cobertura del seguro. Los pacientes también pueden necesitar ayuda para acceder a programas de asistencia para medicamentos especializados de alto costo o para responder a una negativa de cobertura por parte de la aseguradora.

"Pasé cinco años en Oscar y cada año aprendí más sobre lo complicado que era el sistema y lo difícil que era cambiarlo desde adentro, incluso con las mejores intenciones y muchos recursos", le dice Jaggi a Forbes.

Jaggi, hijo de inmigrantes indios, creció en el norte del estado de Nueva York. Sus dos abuelos fueron emprendedores; uno de ellos creó una empresa que fabricaba capacitores en India. Después de graduarse en ingeniería biomédica en la Universidad de Columbia, Jaggi llegó a Oscar, cofundada por Josh Kushner, multimillonario y socio gerente de Thrive. Es una de las decenas de exintegrantes de Oscar que lanzaron compañías, en su mayoría de health tech, como Formation Bio y Garner Health.

Los dolores de cabeza logísticos para hacer que los medicamentos lleguen a los pacientes no tienen el brillo del uso de la IA para descubrir nuevos fármacos, pero la tecnología resulta muy adecuada para resolverlos. Los medicamentos especializados son un problema particular. Las terapias novedosas contra el cáncer y las enfermedades autoinmunes pueden costar miles, o incluso cientos de miles, de dólares. Por lo general, requieren un circuito separado a través de una farmacia especializada y capas adicionales de aprobación para que los pacientes accedan a ellas. Como ocurre con todos los medicamentos, Forus atraviesa esas complejidades administrativas. Resuelve "el problema de la última milla", dice Chris Bischoff, socio de General Catalyst.

Los principales usuarios de Forus son médicos y pacientes, pero la compañía no les cobra. En cambio, tiene acuerdos con gigantes farmacéuticos para ayudarlos a lanzar sus medicamentos entre los pacientes que los necesitan. Desarrollar un fármaco es un proceso largo, minucioso y extremadamente caro: cuesta bastante más de US$ 1000 millones y puede llevar una década, por eso la salida al mercado de los productos que consiguen aprobación resulta tan importante.

Jaggi dijo que la mitad de las 10 farmacéuticas más grandes del mundo ya son socias de Forus, al igual que varias startups de rápido crecimiento, y que la compañía trabaja este año en varios grandes lanzamientos de medicamentos. Forus define cómo procesar la cobertura del seguro para esos nuevos fármacos y verifica que las farmacias tengan stock, para que, cuando los médicos emitan las primeras recetas, todo esté listo.

Se espera que el gasto en medicamentos recetados supere los US$ 1000 millones este año en los Estados Unidos, según un nuevo informe de la American Society of Health-System Pharmacists. Eso implica que las terapias por más de US$ 300.000 millones nunca llegan a los pacientes. Ken Frazier, asesor especial de la firma de capital de riesgo General Catalyst y presidente de sus Health Assurance Initiatives, dice que, cuando era CEO de Merck, los pacientes no cumplían casi el 50% de las recetas y no compraban cerca del 35% de los medicamentos indicados por primera vez. "Es una locura total porque estos medicamentos son realmente beneficiosos para los pacientes", dice. "Debemos eliminar a todos los actores del sistema aquellas barreras innecesarias para que el medicamento correcto llegue al paciente correcto en el momento correcto".

De hecho, alrededor de cuatro de cada 10 adultos en Estados Unidos no tomaron sus medicamentos tal como se los indicaron durante el último año por los costos, según una encuesta reciente de KFF. Entre los adultos de menores ingresos, las personas sin seguro médico, las mujeres y los adultos negros e hispanos, más encuestados dijeron que tomaron medidas drásticas para recortar gastos, como cambiar sus recetas por medicamentos de venta libre o partir pastillas por la mitad.

Aunque los medicamentos recetados son caros, tomarlos según la indicación médica ayuda a que las personas se mantengan más sanas y, además, reduce los costos generales del sistema de salud, porque evita consecuencias graves que podrían requerir una cirugía o llevarlas a una guardia.

"Muy pocos medicamentos llegan al mercado y muy pocos pacientes elegibles reciben tratamiento", dice Jaggi. “La ciencia debería ser el único límite de la medicina”, cierra.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.