Varsavsky, el argentino que creó cinco unicornios, se suma a un fondo de private equity liderado por mendocinos para invertir en Argentina
Un grupo de referentes internacionales, desde Martín Varsavsky hasta el senador chileno Felipe Kast, acompañan el lanzamiento del fondo de private equity que apunta a US$ 50 millones e invertirá en energía, agronegocios, infraestructura y real estate.

Martín Varsavsky es, probablemente, el emprendedor argentino más exitoso del mundo medido en unicornios. No fundó uno ni dos, sino cinco empresas valuadas en más de US$ 1.000 millones

Nació en Buenos Aires en 1960, emigró a los Estados Unidos a los 16 años junto a su familia, se graduó en Economía y Filosofía en la Universidad de Nueva York y completó una Maestría en Relaciones Internacionales y un MBA en Columbia. A mediados de los 90 se radicó en España, donde construyó buena parte de su trayectoria: Jazztel, la empresa que revolucionó el mercado de internet y telefonía en ese país, fue adquirida más tarde por Orange en 3.400 millones de euros; Eolia, su apuesta por las energías renovables, fue vendida en 1.400 millones de euros. Más recientemente, fundó Prelude Fertility, hoy la cadena de clínicas de fertilización asistida más grande de los Estados Unidos, que en una década permitió el nacimiento de 300.000 niños, además de Overture, otra empresa de biotecnología reproductiva. Desde hace un tiempo, Varsavsky volvió a mirar hacia Argentina. Y ahora apuesta por una nueva aventura.

El empresario se sumó como inversor y asesor a Libertad Capital, un nuevo fondo de private equity con raíces mendocinas que acaba de lanzarse con el objetivo de recaudar US$ 50 millones y canalizarlos hacia sectores estratégicos de la economía argentina: energía, agronegocios, infraestructura y real estate

El fondo fue impulsado por Grupo Broda, una compañía mendocina comandada por Santiago, Joaquín y Martín Barbera, que convocó a un equipo de asesores e inversores internacionales para respaldar la iniciativa.  @@FIGURE@@

“Argentina tiene todo para ser un país desarrollado: talento, recursos y energía. Lo que le falta es capital paciente y visión de largo plazo. Libertad Capital busca exactamente eso: conectar las oportunidades locales con la confianza global”, expresó Varsavsky. Y agregó: “Después de décadas de ver a grandes talentos emigrar, es tiempo de crear condiciones para que vuelvan. El verdadero cambio no viene de afuera, viene de liberar el potencial de nuestra gente". 

Un fondo con nombres de peso

Además de Varsavsky, el directorio de asesores e inversores de Libertad Capital incluye a Felipe Kast, senador chileno de larga trayectoria en políticas de desarrollo económico, a Adrien Dassault, miembro de la familia propietaria del grupo industrial y aeronáutico francés Dassault; a Diane Binder, Founding Partner & CEO at Regenopolis y Young Global Leader (WEF); a Facundo Garreton, CEO de Terraflos y Young Global Leader (WEF); y a Alejandro Malgor, Social entrepreneur Young Global Leader (WEF).

Lo que está comenzando a pasar en Argentina me recuerda al Chile de los 90: un país que decide abrirse, modernizarse y confiar en su propio talento. Libertad Capital llega en el momento exacto para acompañar esa transformación”, señaló Kast, quien es cofundador del fondo. Por su parte, Dassault sostuvo que "invertir en Argentina hoy es un acto de visión: no es mirar lo que es, sino lo que puede ser".

Desde el Grupo Broda, los creadores del fondo subrayaron el perfil diferencial de la iniciativa: “Lo que distingue a Libertad Capital es su enfoque estructural: inversión en sectores reales, con fundamentos macro sólidos y un horizonte de desarrollo de largo plazo”, indicó Barbera. 

A su vez, Malgor explicó la filosofía detrás del proyecto: "Libertad Capital nace de una convicción: que el capital puede ser una herramienta de libertad, no solo de rentabilidad. Nuestro objetivo no es solo generar retorno financiero, sino reconstruir confianza en que América Latina puede ser dueña de su propio destino". @@FIGURE@@

Sectores y estrategia de inversión

Consultados sobre el tipo de activos que integrarán el portfolio, desde Libertad Capital precisaron que buscan "principalmente empresas ya operativas y activos reales en sectores estratégicos", descartando el perfil de fondo de venture capital en etapas tempranas. En energía, el foco estará en empresas generadoras y en proveedores de servicios para la industria minera y petrolera. En real estate, trabajan en un proyecto que involucra más de 330.000 hectáreas, aunque por razones de confidencialidad no revelaron más detalles por el momento. En agronegocios, apuntan a plataformas non-commodities con alianzas internacionales en Estados Unidos, Europa y la región MENA.

En cuanto al capital, informaron desde la entidad que ya cuentan con gran parte del monto objetivo levantado y con inversores internacionales en proceso de incorporación, aunque por política no publican cifras exactas antes del primer cierre formal. El horizonte del fondo es de diez años, con posibles salidas a través de ventas estratégicas a multinacionales, secundarios a fondos especializados o, eventualmente, acceso a mercados públicos.

Respecto del contexto macroeconómico, desde Libertad Capital señalaron que monitorean de cerca la estabilidad fiscal, la seguridad jurídica, la normalización cambiaria y las condiciones de repatriación de capital, y que su tesis prioriza “sectores exportadores y alianzas internacionales para depender lo menos posible del mercado doméstico”.

“Desde nuestra experiencia, entendemos que el crecimiento sostenible requiere inversión inteligente y reglas claras. Libertad Capital es una señal positiva: el capital privado vuelve a confiar en Argentina”, concluyó Barbera.