El mercado de fusiones y adquisiciones (M&A) en Argentina mostró en el primer trimestre de 2026 una dinámica que se repite en toda la región: menos operaciones, pero de mayor tamaño. Según el informe trimestral elaborado por Aon en colaboración con TTR Data y Datasite, el país registró 57 transacciones entre enero y marzo, lo que representa una caída del 23% en volumen respecto al mismo período de 2025. Sin embargo, el valor total agregado alcanzó los US$ 2.290 millones, un incremento del 39% en términos interanuales.
El deal más relevante del período fue la adquisición por parte de Vista Energy Argentina de los activos de la noruega Equinor en Vaca Muerta por US$ 712 millones. Energía, petróleo y gas fueron los sectores más activos, seguidos por tecnología y software vinculados a la industria, y bienes raíces.
"Argentina comienza a ganar mayor protagonismo a medida que avanza una agenda promercado y se desarrollan proyectos relevantes en minería e infraestructura", señaló Carlos Dorado, Líder de M&A and Transaction Solutions para Hispanic South America en Aon. "En este contexto, el país está capturando un mayor flujo de inversión sectorial y operaciones estratégicas, particularmente en el sector energético, uno de los más dinámicos de la región".
Un patrón regional
El comportamiento argentino es consistente con lo que ocurre en América Latina en su conjunto. Según el mismo informe, la región alcanzó 482 transacciones por un valor total de US$ 27.062 millones en el primer trimestre de 2026. En términos de volumen, eso implica una caída del 36% respecto al mismo período del año anterior; en valor, la baja es más pronunciada: 87%.
Por número de operaciones, Brasil sigue liderando el ranking regional con 256 deals, aunque con una caída del 43% en volumen, compensada por un aumento del 114% en capital movilizado (US$ 17.796 millones). Chile, con 92 transacciones y un incremento del 55% en valor (US$ 1.932 millones), fue el único país con resultados positivos en capital movilizado respecto al año anterior. México, con 58 transacciones y un aumento del 420% en el capital movilizado (US$ 6.083 millones), también subió en el ranking. Argentina ocupa el cuarto lugar; Colombia, el quinto, con 48 transacciones y un incremento del 189% en valor (US$ 5.314 millones).
Pedro da Costa, Head de M&A and Transaction Solutions para América Latina en Aon, describió el momento como "un ciclo de apetito inversor más restrictivo". "Veo 2026 como un año de reactivación, aunque marcado por una mayor selectividad", dijo. "El mercado muestra una disminución en el volumen de transacciones, acompañada de un aumento en el valor total movilizado, lo que refleja menos operaciones, pero de mayor tamaño, más estratégicas y ejecutadas con mayor disciplina. En este escenario, los inversores están dispuestos a ejecutar siempre que exista claridad en la tesis, el precio, la gobernanza y los mecanismos de protección del riesgo."
La herencia de 2025
Los números del primer trimestre se inscriben en un ciclo que arrancó con fuerza el año pasado. Como publicó Forbes en enero, el mercado de M&A en Argentina cerró 2025 con 105 transacciones por un valor de al menos US$ 7.165 millones —el mejor volumen desde 2019 y el primero en superar el umbral de los 100 deals desde ese año—, según el informe anual de PwC Argentina. Fue también el año en que los inversores locales recuperaron el liderazgo: representaron el 57% de las operaciones frente al 43% de compradores extranjeros.
Entre las operaciones más emblemáticas de 2025 figuraron la adquisición de Petronas E&P Argentina por parte de Vista por US$ 1.500 millones y la compra de Telefónica Móviles Argentina por Telecom por US$ 1.245 millones —esta última aún bajo análisis de la CNDC—. El retorno de los llamados "mega deals" fue otro rasgo del período: PwC registró seis operaciones con tickets superiores a los US$ 500 millones, el registro más alto en al menos 15 años.
El dato del primer trimestre de 2026 da continuidad a esa tendencia. Vista Energy, protagonista de la operación más grande de 2025, vuelve a encabezar el ranking del primer trimestre de este año con la compra de los activos de Equinor.
El contexto global: el año del carve-out
El telón de fondo internacional también es favorable, aunque con matices. Según el informe "2026 Global M&A Outlook" de KPMG —elaborado a partir de una encuesta a 700 ejecutivos de M&A en 20 países y jurisdicciones, realizada entre diciembre de 2025 y enero de 2026—, el 56% de los encuestados espera que su pipeline de operaciones sea mayor en 2026 respecto a 2025.
El reporte de KPMG describe el escenario actual como un mercado "multipolar" en el que Estados Unidos marca el ritmo, mientras que el resto de las regiones opera con mayor cautela ante un entorno más complejo de condiciones macroeconómicas, regulatorias y geopolíticas. En ese marco, la consultora identifica cinco fuerzas que moldean el M&A global este año: el foco estratégico en un mundo fragmentado, la divergencia en el apetito de riesgo entre compradores financieros y corporativos, la simplificación de portafolios como herramienta de creación de valor, la irrupción de la inteligencia artificial en la ejecución de transacciones, y la disciplina de ejecución como fuente de ventaja competitiva.
Uno de los fenómenos que KPMG destaca con mayor énfasis es el auge de los llamados carve-outs —la separación y venta de unidades de negocio no estratégicas—, al punto de denominar a 2026 como "el año del carve-out". Según el informe, la mitad de los ejecutivos encuestados espera que este tipo de actividad aumente en los próximos 12 a 24 meses.
En cuanto a la inteligencia artificial, KPMG señala que su adopción en el ciclo de M&A ya superó la fase experimental: los sistemas de IA están incorporados en los procesos de due diligence, modelado de escenarios y planificación de integración, y están empezando a redefinir qué activos son atractivos para invertir y cómo se valúan.
Para Argentina, la confluencia de una agenda de reformas estructurales, el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la estabilización macroeconómica sigue siendo el argumento central de quienes anticipan que lo mejor del ciclo aún está por venir.