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Forbes Argentina
App de movilidad. Foto: Pexels.
Negocios

Uber y Cabify en Punta del Este: aumento de la demanda en 1000%, pocos autos y precios de más de US$ 100

Mathías Buela

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La temporada de verano volvió a poner en evidencia las tensiones del sistema de transporte por aplicaciones en Maldonado. El intendente Miguel Abella aseguró que los costos responden a la lógica global en temporadas altas.

6 Enero de 2026 10.20

La escena se repite cada verano en Punta del Este: turistas y residentes intentan pedir un Uber o Cabify para ir a una fiesta, a comer o regresar de madrugada y se encuentran con largas esperas, pocos autos disponibles y tarifas más altas que el resto del año. Detrás de esa experiencia, sin embargo, conviven miradas muy distintas entre las empresas de movilidad y la Intendencia de Maldonado.

Desde el sector privado, Gerardo Barindelli, Country Manager de Cabify para Uruguay, sostiene que el problema central es la falta estructural de oferta, producto de un esquema regulatorio que no acompaña el pico de demanda estacional. “Hoy estamos con una tasa de servicio que no llega al 20%. De cada diez viajes que se piden, solo dos terminan con un auto asignado”, explicó a Forbes.

Según el ejecutivo, la demanda en Maldonado durante los últimos días de diciembre y enero crece cerca de un 1000% respecto al resto del año, pero el número de vehículos habilitados permanece prácticamente fijo. Actualmente, Cabify cuenta en el departamento con alrededor de 100 autos registrados y entre 10 y 15 taxis, una cifra claramente insuficiente para absorber el volumen de solicitudes en plena temporada.

Por su parte, desde Uber expresaron: “Punta del Este es una ciudad turística donde la demanda de movilidad aumenta considerablemente en determinados momentos del año, como durante el verano. Por eso, trabajamos de forma constante para equilibrar la relación entre oferta y demanda y seguir siendo una opción de movilidad eficiente”.

"Este año, gracias a una modificación en la ordenanza de Maldonado, los taxis comenzaron a integrarse a la plataforma y, para seguir aunando esfuerzos, recientemente generamos una alianza con el Centro Patronal de Taxis de Maldonado (Cepatama), que permitirá que cada vez más taxis estén registrados en la app y así ampliar las alternativas de movilidad disponibles para los usuarios”, agregaron.

Barindelli sin embargo apunta directamente a las restricciones territoriales al decir que los autos habilitados en Montevideo o Canelones no pueden operar en Maldonado, y los conductores locales deben contar con permisos específicos. “Nunca se sientan a conversar con nosotros sobre cuántos autos serían necesarios o cómo flexibilizar el sistema en temporada. El resultado es un cuello de botella permanente”, afirma.

El impacto, agrega, no es solo económico. “Perdemos viajes, pero también perdemos reputación. El usuario termina diciendo que las aplicaciones no funcionan, cuando en realidad es un problema regulatorio”, señala. A su entender, la situación también afecta la imagen de Uruguay como destino turístico, ya que muchos visitantes optan por alquilar un auto o directamente elegir otros destinos donde el transporte por aplicaciones es más accesible.

En cuanto a los precios, el ejecutivo aclara que las tarifas base no se disparan, sino que el encarecimiento se da por el aumento del tiempo de viaje debido al tránsito, que en algunos casos duplica el tiempo de llegada en comparación a los momentos fuera de temporada. 

Aun así, reconoce que en trayectos largos (como los traslados nocturnos a fiestas) el ticket puede ubicarse entre US$ 75 y US$ 100. En el caso de Uber, usuarios de redes sociales también hicieron referencia a los altos costos. Como ejemplo, un traslado desde La Barra hasta la península de Punta del Este, llegó a costar $ 9.833 en la madrugada del 24 de diciembre.

Barindelli es crítico con valores extremos: “No me niego a que alguien gane bien, pero si hay viajes de $ 8.000 o $ 10.000, el año que viene ese turista no vuelve”.

Abella: “Pasa en todas partes del mundo”

Desde la otra vereda, el intendente de Maldonado, Miguel Ángel Abella, relativiza las críticas y sostiene que lo que ocurre con los precios de Uber y otras aplicaciones no es un fenómeno local, sino una dinámica habitual en destinos turísticos con alta demanda.

“Esto pasa en todas partes del mundo ante la saturación y la demanda”, señaló el jefe comunal al ser consultado por los valores elevados para traslados a fiestas durante la temporada. En ese sentido, aseguró que Punta del Este no es ajena a lo que sucede en ciudades como Río de Janeiro, Buenos Aires y otros destinos internacionales, donde los precios se ajustan según la necesidad del mercado.

Abella también defendió el marco regulatorio vigente y afirmó que los vehículos que operan a través de Uber en el departamento están habilitados y regularizados, en el marco de un convenio aprobado por la Junta Departamental. “Los que están acá están todos habilitados y regularizados gracias a un convenio con ellos y que pasó por la Junta”, remarcó.

El intendente se mostró además conforme con el funcionamiento general del sistema de transporte, que incluye taxis, camionetas, remises y las distintas aplicaciones de movilidad. A su juicio, la oferta actual responde a un equilibrio razonable entre los distintos actores del sector.

Mientras tanto, desde Cabify anticipan que, una vez pasada la temporada, volverán a insistir con una propuesta para ampliar los cupos de forma temporal durante los picos de verano. “La demanda existe, la tecnología existe, pero si no encontramos un equilibrio regulatorio, el sistema sigue siendo indomable”, concluye Barindelli.

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