Por qué la eólica será la energía líder de las transformación energética

La promoción de la generación de energía a partir de fuentes renovables constituyen una política del Estado a nivel federal que tiene como premisa ampliar la participación de las energías limpias en la matriz energética nacional, pero la continuidad de su desarrollo requiere resolver algunas limitantes. La estabilidad fiscal, la seguridad jurídica y la misma macroeconomía aparecen entonces en la escena a analizar. 

Si bien la orientación de las políticas no está puesta en duda, el sector espera nuevas definiciones sobre su futuro, con la certeza de que la energía eólica será la tecnología líder en la transformación de esa matriz en la Argentina, encaminando al país a un futuro energético sostenible basado en tecnologías renovables autóctonas, no contaminantes y a precios competitivos. 

Estos temas fueron parte del primer CEA Wind Energy Summit que organizaron la Cámara Eólica Argentina (CEA) y Forbes Argentina, con la participación de los principales actores públicos y privados.  

Durante la jornada, el presidente de la Cámara Eólica Argentina, René Vaca Guzmán, y el gerente general, Héctor Ruiz Moreno, fueron los encargados de plantear los principales desafíos del sector con una visión sobre la la industria tras cinco años de inédito desarrollo de las renovables en el país, y su actualidad con un conjunto de proyectos paralizados que requieren una definición sobre su futuro, el acceso al financiamiento condicionado por la economía local y la necesidad de reglas claras.  

"Necesitamos liberar la capacidad de transporte de los proyectos paralizados, que es vital para otros proyectos. El Gobierno luego deberá establecer las multas correspondientes por no haber cumplido con los contratos", dijo Vaca Guzmán en un tramo de la charla sobre la situación que atraviesan iniciativas adjudicadas en las rondas del Programa Renovar y que aún no pudieron viabilizarse. 

El financiamiento es otro de los temas que ocupan a una industria de capital intensivo como la eólica. "Para poder tener tasas adecuadas, necesitamos estabilidad fiscal, seguridad jurídica y luego el gran tema macro, que es más complejo. El Estado debe ayudar desde ese lado", enfatizó el presidente de la Cámara Eólica. 

Es que tan sólo en el sector eólico, en los últimos cuatro años, se registraron más de US$ 4.300 millones de inversión directa para el desarrollo de nuevos parques en todo el territorio argentino, un aporte inestimable tanto para la eficiencia energética como para la ecuación de todo la industria. Esa energía eólica genera 10.200 GWh anuales, equivalente al consumo de más de 1,6 millones de hogares y una reducción de más de 2,5 millones de toneladas de CO2 por año.  

El inédito crecimiento de la generación eléctrica a partir de los proyectos de energía eólica demostró que el sector es uno de los principales drivers para la inversión y el crecimiento del país. En ese sentido, Ruiz Moreno precisó que en el país "hay 3000 MW instalados. El sector ha crecido de forma muy importante, lo que ubica al recurso eólico cerca del 8% de la oferta" total de generación eléctrica. "Quizás no fue la pandemia la que puso el freno a muchos proyectos. La mayoría, apalancados con financiamiento externo, necesitan que tanto la macro mundial como la argentina estén estables", agregó el directivo. 

Ruiz Moreno también retomó  el planteo de "resolver de una vez por todas qué va a pasar con los proyectos que no tienen posibilidades de continuar. ¿Por qué? Porque tienen comprometidas líneas de transmisión y eso bloquea al sistema" y actúan como condicionantes de otros desarrollos en carpeta. 

Así los directivos de la Cámara Eólica trazaron un panorama de esta industria que en la Argentina se encuentra ante desafíos y oportunidades para apuntalar su desarrollo con alto impacto en la economía y los objetivos de sustentabilidad, en medio de una tendencia global ya ineludible de transición energética.