Lionel Messi avanza en una nueva etapa de su carrera empresarial. El capitán de la Selección argentina alcanzó un principio de acuerdo para adquirir el 100% de las acciones del Club Deportivo Eldense, una institución de la provincia de Alicante que actualmente compite en la Segunda División de España.
La negociación contempla una adquisición en solitario, sin la participación de otros futbolistas, socios minoritarios o fondos de inversión. Si se completa, Messi pasará a controlar las decisiones deportivas, financieras y comerciales de un club profesional europeo.

Sin embargo, la compra todavía no está cerrada. El acuerdo se encuentra sujeto a la finalización del proceso de due diligence, los últimos trámites contractuales y la autorización del Consejo Superior de Deportes de España.
“Esta misma noche nos confirmaron que ya hay un principio de acuerdo. Pero debemos mostrar la prudencia que requieren estas situaciones y esperar a ver si finalmente la operación llega a término”, explicó Rubén Alfaro, alcalde de Elda, en declaraciones recogidas por Diario AS.
El vendedor es el grupo inversor colombiano TH, encabezado por el empresario Juan Carlos Trujillo, que había tomado el control del club después de adquirir las acciones de Pascual Pérez. Aunque el monto pactado no fue informado, distintas versiones periodísticas ubicaron las pretensiones previas de los propietarios alrededor de los 12 millones de euros. Esa cifra funciona como referencia, pero no puede considerarse el valor definitivo de la operación mientras las partes mantengan la negociación bajo reserva.
Un club profesional como nueva unidad de negocio
La adquisición representa un cambio de escala dentro de las inversiones deportivas de Messi. El Eldense participa de LaLiga Hypermotion, la segunda categoría del fútbol español, y forma parte de una industria que combina ingresos audiovisuales, patrocinadores, venta de jugadores, entradas, abonos y acuerdos comerciales.

El club juega como local en el Nuevo Pepico Amat, un estadio con capacidad para aproximadamente 5.800 espectadores. Cuenta con unos 3.500 abonados y representa a Elda, una ciudad de poco más de 55.000 habitantes.
La diferencia entre el tamaño actual de la institución y el alcance internacional de la marca Messi constituye una de las principales oportunidades de la operación. La llegada del argentino podría elevar la exposición global del club, mejorar su capacidad para negociar patrocinios y abrir mercados para la venta de indumentaria y otros productos oficiales.
También podría impulsar la demanda de entradas y experiencias corporativas. No obstante, la limitada capacidad del estadio establece un techo para ese crecimiento y obligaría a optimizar los ingresos por espectador antes de considerar una eventual ampliación, una posibilidad que hasta ahora no fue anunciada.
El valor de la marca Messi también puede facilitar acuerdos con empresas que difícilmente se interesarían por una institución de estas dimensiones. Pero el impacto efectivo dependerá de cómo se integre su figura con la identidad del Eldense y de la estrategia comercial que adopte la futura administración.
La oportunidad de comprar jugadores, desarrollarlos y venderlos
Además de los ingresos comerciales, uno de los negocios centrales de los clubes de menor escala es la formación y valorización de futbolistas.

Messi ya está vinculado con la UE Cornellà, una institución catalana que compite en la Tercera Federación y posee una trayectoria reconocida en el desarrollo de juveniles. De sus divisiones inferiores surgieron jugadores como Jordi Alba y David Raya.
La incorporación del Eldense permitiría pensar en una estructura con dos niveles. El Cornellà podría concentrarse en la formación y detección de talento, mientras que el equipo de Alicante ofrecería una plataforma profesional y una competencia de mayor exposición.
La eventual circulación de jugadores entre ambas instituciones podría aumentar el valor de los activos deportivos y generar ingresos mediante transferencias. Sin embargo, hasta el momento no fue anunciado un sistema formal de colaboración ni una estrategia conjunta entre los clubes.
Esa distinción resulta importante: la combinación tiene lógica desde el negocio, pero todavía representa una posibilidad y no un plan confirmado por Messi o sus representantes.

Una red que también llega a Sudamérica
La operación se suma a otros proyectos relacionados con Messi en España y Sudamérica. En Uruguay participa junto con Luis Suárez en Deportivo LSM, una institución surgida a partir del proyecto deportivo desarrollado por el delantero uruguayo en Canelones. El club comenzó en las categorías inferiores de la Asociación Uruguaya de Fútbol y busca crecer mediante una combinación de formación, infraestructura y competencia profesional.
En la Argentina, Leones FC mantiene una relación directa con la familia Messi. La institución funciona en Alvear, dentro del Gran Rosario, y está presidida por Matías Messi, hermano del futbolista. Su estructura se encuentra orientada principalmente al desarrollo deportivo y al vínculo territorial con la ciudad de origen de la familia.
Estos proyectos no conforman todavía una red corporativa integrada. No existen anuncios sobre una administración compartida, una política conjunta de transferencias o una estrategia común de inversiones. Sin embargo, muestran una expansión progresiva de los intereses de Messi dentro de la industria del fútbol.
El Eldense sería el activo de mayor escala dentro de ese mapa porque compite en una categoría profesional conectada directamente con LaLiga.

El riesgo deportivo también es financiero
La principal amenaza para el negocio es el rendimiento deportivo. En el fútbol europeo, buena parte del valor de un club depende de la división en la que compite.
Permanecer en la Segunda División garantiza mayores ingresos audiovisuales, más exposición para los patrocinadores y mejores condiciones para atraer y vender jugadores. Un descenso a la Primera Federación reduciría de forma considerable esas fuentes de recursos y obligaría a revisar costos, contratos y proyecciones.
En sentido contrario, un eventual ascenso a LaLiga transformaría el valor de la inversión. El club accedería a un volumen muy superior de ingresos televisivos, patrocinios y recaudación, además de incrementar el valor comercial de su plantel.
Por eso, comprar un club de estas características no equivale solamente a adquirir una marca, un estadio o los contratos de sus jugadores. También supone incorporar un activo cuyo valor puede modificarse de manera abrupta según los resultados de cada temporada.
La due diligence será decisiva para determinar la situación contable y fiscal del Eldense, sus deudas, compromisos contractuales y posibles contingencias. Hasta que ese proceso concluya, tampoco puede establecerse cuánto capital adicional debería aportar Messi después de pagar por las acciones.
De figura comercial a propietario
Durante su carrera, Messi construyó buena parte de su negocio fuera de la cancha mediante contratos publicitarios, licencias de imagen, indumentaria, hotelería e inversiones inmobiliarias. La compra de un club implica una participación diferente.
En lugar de ceder su imagen a una empresa o recibir ingresos por patrocinio, pasaría a controlar un activo operativo: deberá financiarlo, administrarlo y asumir sus riesgos.
La operación también se produce mientras el futbolista todavía integra el plantel de Inter Miami. Algunas versiones indican que posee una opción para incorporarse en el futuro a la propiedad de la franquicia estadounidense, aunque las condiciones de ese eventual ingreso no fueron informadas públicamente en detalle.
El acuerdo por el Eldense marca, por lo tanto, un paso hacia la etapa posterior a su carrera deportiva. Su nombre puede generar un impulso inmediato, pero la rentabilidad dependerá de factores menos extraordinarios: una administración profesional, el control de los costos, la formación de jugadores y la permanencia en las categorías que concentran los principales ingresos.
Si la compra supera las instancias pendientes, Messi dejará de ser únicamente la marca más valiosa asociada a estos proyectos. Se convertirá en propietario absoluto de un club profesional y comenzará a jugar, desde la gestión, otro partido dentro del negocio global del fútbol.