Lujo inmobiliario: el segmento que concentra las mayores oportunidades de cara a 2026
Remax, la mayor red inmobiliaria de la Argentina, pone el foco en el segmento más exclusivo del real estate. La compañía lanzó un vertical específico para esta categoría, en un contexto en el que los precios todavía muestran valores de oportunidad.

El mercado inmobiliario cerró un año positivo. Noviembre terminó con más de 5.200 operaciones, según datos del Colegio de Escribanos porteño, y desde el sector proyectan números récord de cara a 2026. Para muchos, el foco estará puesto en el mercado de lujo, uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento.

En este contexto, la red inmobiliaria Remax lanzó su propio vertical destinado a la compraventa de inmuebles exclusivos. “Partimos de la base de que hoy tenemos una marca fuerte, líder y muy reconocida en el segmento residencial. Vemos una gran oportunidad de llegar, con nuestro servicio, nuestra red federal y una plataforma que cubre todo el territorio argentino, al mercado de lujo”, explica Sebastián Sosa, presidente de Remax Argentina y Uruguay.

“Creemos que hay una oportunidad real para ofrecer un servicio humano, profesional y sensible, con gente competente, y salir a competir fuerte en ese mercado. Sentimos que quienes hoy operan en este segmento tienen opciones, pero todavía hay mucho margen de mejora en términos de servicio”, agrega.

Históricamente, el mercado de lujo estuvo concentrado en algunas inmobiliarias puntuales. Para Remax, sin embargo, no solo se trata de un segmento que está creciendo por el contexto económico y político, sino también de uno en el que aún hay espacio para elevar el estándar.

“Existen marcas especializadas en este segmento. Sin embargo, a partir de nuestra propia experiencia como clientes y del intercambio con distintos actores del mercado, identificamos una oportunidad clara de mejora. Del mismo modo que hace más de 20 años vimos una oportunidad cuando trajimos la marca a la Argentina, creemos que hoy sucede algo similar en este nicho”, remarca Sosa.

“Estamos poniendo el foco en este mercado: es un segmento específico —como otros que también estamos analizando— en el que queremos avanzar con una propuesta más especializada, apalancándonos en la estructura y el know-how que ya construimos”, concluye. @@FIGURE@@

Lo que se viene

En Remax, el balance de 2025 fue positivo: se concretaron un 25% más de operaciones que el año anterior y la facturación creció un 50% respecto de 2024.

Sin embargo, los desafíos para 2026 siguen siendo ambiciosos. “Los principales retos tienen que ver con algunas asignaturas pendientes del mercado. Hoy hay aspectos muy positivos: contamos con mayor estabilidad macroeconómica, una inflación en descenso y una moneda más estable. Eso genera un contexto más previsible”, detalla Sosa.

El empresario reconoce que “el gran punto a resolver sigue siendo el acceso al crédito hipotecario. Ojalá que las conversaciones actuales sobre cambios regulatorios se traduzcan en avances concretos. Más que una desregulación, el mercado necesita modernización y políticas de Estado que fomenten una competencia abierta y sostenible”. @@FIGURE@@

La combinación de estabilidad, mayor competencia —que siempre es positiva para el cliente— y un marco más flexible y moderno “sería clave para consolidar la recuperación y potenciar el crecimiento del sector”, finaliza.

Oportunidades

Una de las oportunidades más marcadas en el mercado de real estate es el valor, todavía competitivo, de las propiedades. “El precio del metro cuadrado debería subir en la medida en que el mercado se active. Si llegan a aparecer los préstamos hipotecarios, las probabilidades de que eso ocurra son altas. De lo contrario, va a depender mucho del contexto macroeconómico. Dicho esto, todo indicaría que debería subir”, sostiene Sosa de cara al año que acaba de iniciarse.

Hoy, las propiedades en la Argentina están baratas en relación con el costo de vida, “incluso cuando comparamos el valor del metro cuadrado local con el de otros países”, explica el ejecutivo.

“Lo que ocurre es que la demanda todavía no está validando ese aumento. Si los préstamos hipotecarios regresan —algo que podría suceder—, ahí sí el metro cuadrado podría empezar a subir. Creo que las condiciones están dadas para que eso ocurra, tal vez a partir de abril en adelante, pero habrá que seguir de cerca el contexto”, anticipa.