Los otros rankings del Energy 100: las más antiguas, los nuevos players y los países más presentes
Fernando HerediaEditor
Fernando HerediaEditor
Detrás de las cifras más impactantes en el mundo de la energía como facturación o producción hidrocarburífera, el listado de las 100 empresas más relevantes del país también incluye otros rankings no tan conocidos.
Sólo un puñado de empresas acumulan más de 100 años de presencia en el país. La más antigua es Siemens, que llevó a cabo su primer proyecto en Argentina en 1857 y creó la filial en 1908.
Cuatro años más tarde inició sus primeras operaciones Albanesi y dos años después desembarcó Shell (1914), la primera petrolera en operar en el país que todavía sigue en actividad. YPF se fundó en 1922, el mismo año en el que la suiza-sueca ABB llegó a la Argentina.
Si bien la filial de Chevron Argentina se creó en 1999, la empresa tuvo un aporte fundamental en 1931 que le terminó dando el nombre a Vaca Muerta. Fue justamente un geólogo de la empresa estadounidense -que en aquel momento operaba con el nombre de Standard Oil- quien identificó afloramientos rocosos en lo que se conocía como Sierra de la Vaca Muerta y los nombró siguiendo la práctica habitual de bautizar las formaciones según el lugar del hallazgo.
"Estamos cumpliendo 100 años desde que el geólogo de Chevron, Charles Weaver, comenzó sus estudios en el Cerro Lotena, al Sur de Vaca Muerta", afirmó Ana Simonato, Country Manager de Chevron Argentina, en el último Forbes Energy Summit.
Ya con más de cincuenta años de operación en el país aparecen AESA (fundada en 1948), Tenaris (1954), Dow (1957), Aluar (1970) y próximamente se sumará Total Energies (1978).
Por el contrario, el dinamismo del negocio energético hizo que muchísimas firmas surjan en los últimos años. Las más nuevas son la italiana Eni, la emiratí Adnoc (que están a punto de confirmar su inversión en el proyecto de GNL de YPF) y la estadounidense Continental Resources, como así también los casos de la colombiana GeoPark y la noruega Golar LNG.
En el plano local, VMOS y Southern Energy fueron las últimas que se conformaron en torno a los proyectos exportadores de petróleo y gas natural licuado, que tienen como accionistas a las principales productoras del país.
También se destacan los casos de Edison Energía (2025) que ya adquirió un porcentaje de Transener, varias represas hidroeléctricas, distribuidoras y transportistas; Tango Energy (2024) que surgió de la reestructuración de deuda de Aconcagua y Coral Energía (2023) que ya tiene 15 parques solares entre operativos y en construcción.
Entre los orígenes de las compañías extranjeras que operan en el país, Estados Unidos lidera por amplio margen este ranking con doce firmas; seguido del Reino Unido y Noruega (tres empresas de cada país); Suiza, Francia, Alemania, Italia y Brasil (dos); y España, Colombia, Emiratos Árabes Unidos y Singapur (una).
Con una industria con tanto crecimiento, las fusiones, privatizaciones, compras de activos, ventas y llegada de nuevos jugadores son una constante de los últimos años. La novedad más reciente es justamente un Joint Venture de dos gigantes que se dividirán sus activos en un 50% para cada uno: la suiza Mercuria (con su petrolera Phoenix que tiene a José Luis Manzano como socio minoritario) y Continental.
Mercuria y Manzano también protagonizaron una de las mayores adquisiciones del año al quedarse con la red de estaciones de servicio marca Shell y la refinería de Dock Sud (en manos de la brasileña Raízen), en una operación donde desembolsaron US$ 1.420 millones.
Una multinacional que se retiró de Vaca Muerta a comienzos de año fue la noruega Equinor, que le vendió sus activos a Vista por US$ 712 millones netos y esta última le cedió un porcentaje de esa adquisición a YPF por US$ 163 millones.
En el plano de las "utilities", la venta de Metrogas por parte de YPF al Grupo Edenor (también con José Luis Manzano como uno de sus principales accionistas) fue otra de las transacciones más relevantes con una oferta de US$ 780 millones por el 70% de la distribuidora que facturó unos US$ 836 millones el año pasado.
Por último, el segmento de privatizaciones tuvo su capítulo más destacado con el ingreso de Genneia y Edison Energía como co-controlantes de Transener, al pagar US$ 356 millones por el 26,3% que tenía el Estado.