La empresa que el Gobierno Nacional eligió para operar la Vía Navegable Troncal no es un nombre desconocido en la Argentina. Jan de Nul lleva más de tres décadas trabajando en el Río Paraná y el Río de la Plata, y tiene en el país lo que la propia compañía define como su proyecto de mayor continuidad en el mundo.
El grupo es de origen belga. Su historia comienza en 1849 en la ciudad de Aalst, cerca de Bruselas, cuando Leo De Nul fundó un pequeño emprendimiento de carpintería y fabricación de escaleras. Seis generaciones después, la empresa que lleva su apellido emplea a más de 9.000 personas en los cinco continentes y opera en sectores que van desde el dragado de puertos hasta la instalación de parques eólicos offshore.
Según su reporte anual, Jan de Nul cerró 2025 con una facturación de 4.240 millones de euros, un EBITDA de 812 millones y una ganancia neta de 458 millones de euros. La compañía registró un crecimiento del 6% respecto de 2024, que ya había sido un año récord con un alza del 36% frente a 2023. Su cartera de contratos firmados supera los 8.000 millones de euros y las inversiones en todos sus segmentos superaron los 1.000 millones de euros en el último ejercicio.
Geográficamente, Europa concentra el 54% de su facturación. Asia, Australia y Medio Oriente aportan el 26%, mientras que las Américas representan el 13% del total.
Unidades de negocio
Jan de Nul organiza sus actividades en cuatro divisiones. La de Energía Offshore, junto con Soluciones de Dragado, concentra el 74% del volumen de negocios del grupo. En el segmento de energía, la compañía instala estructuras offshore —desde cimientos de hormigón y acero hasta subestaciones de alta tensión y aerogeneradores— y tiende cables submarinos que conectan parques eólicos con las redes eléctricas nacionales. En 2025 tuvo proyectos activos en Dinamarca, el Reino Unido, Estados Unidos y Taiwán, entre otros países.
En Soluciones de Dragado, su especialidad histórica, construye y moderniza puertos, mantiene vías navegables, protege costas y gana terreno al mar mediante rellenos. Algunos de sus proyectos recientes incluyen el desarrollo de un nuevo puerto de aguas profundas en Senegal, el mantenimiento del canal de acceso al puerto de Guayaquil en Ecuador —bajo una concesión de 25 años— y obras en el puerto de Valencia, España.
Las otras dos unidades son Proyectos de Construcción y Revalorización del Planeta, esta última enfocada en la remediación de suelos contaminados y la reconversión de sitios industriales en desuso.
El vínculo con la Argentina se remonta a 1995, cuando Jan de Nul obtuvo la concesión para trabajos de dragado en el Río Paraná y el Río de la Plata. Desde entonces, el país se convirtió en su base operativa para toda América Latina. Según la propia empresa, es el proyecto de mayor duración en su historia.
Una empresa familiar en su sexta generación
Jan de Nul se define como una empresa familiar que "piensa en generaciones, no en trimestres". En 2023, Julie De Nul asumió como CEO, convirtiéndose en la sexta generación de la familia al frente del negocio. En enero de 2025, la compañía relanzó su marca bajo el concepto de "World Builders" —constructores del mundo— para sus más de 9.000 empleados.
El grupo ingresó al dragado en 1951, al mercado de energía offshore en los años 90 y a las energías renovables en 2012. Entre sus hitos figura haber sido el contratista principal de la reclamación de tierras para el aeropuerto de Chek Lap Kok en Hong Kong en 1992, considerado en su momento el mayor contrato de dragado del siglo XX, y la construcción de la Palm Island II en Dubai en 2002.