IA de trinchera: cómo las pymes automatizan sus operaciones para reducir costos
Lejos de las modas tecnológicas o los discursos teóricos, las pequeñas y medianas empresas argentinas aplican inteligencia artificial para ganar eficiencia en tiempo real, eliminar cuellos de botella administrativos y agilizar diagnósticos.

Laura Mafud Editora

En un escenario macroeconómico atravesado por la compresión de márgenes, donde el aumento de los costos operativos supera de manera constante al precio final de venta y la cadena de pagos exige un control milimétrico del flujo de caja, la tecnología dejó de ser un adorno de innovación para convertirse en una herramienta central de supervivencia. Para el entramado pyme, la adopción de Inteligencia Artificial (IA) y la digitalización avanzada no responden a una tendencia de marketing o a una métrica de vanidad corporativa, sino a la urgencia concreta de reducir horas de trabajo repetitivo, eliminar errores de tipeo o carga manual y agilizar la atención comercial sin incrementar la estructura ni la nómina de personal.

Charles Centro Oftalmológico —institución fundada en 1998 que reúne a un equipo de alrededor de 300 personas entre su cuerpo médico, staff técnico y administrativo distribuidos en cuatro sedes de la Ciudad de Buenos Aires— desarrolló su propio software interno de gestión trabajando codo a codo con asistentes de programación de IA. Esta transformación les permitió optimizar tanto la trastienda financiera como la logística médica y la atención al paciente.

"La digitalización nos cruzó por completo al punto de que hoy desarrollamos nuestro propio software interno. A nivel administrativo, esto nos permite tener un control de gestión y un análisis financiero exhaustivo en tiempo real, monitoreando compras, gastos y stock, sumando además Inteligencia Artificial para la extracción y carga automática de facturas de proveedores", explica Isabel Charles, Gerenta General de la clínica.

En el plano estrictamente médico y asistencial, la integración tecnológica fue todavía más lejos: "Implementamos soluciones de IA para automatizar nuestro WhatsApp y agilizar el primer contacto. A nivel médico, ya integramos la IA en nuestros sistemas para la elaboración de informes, cálculos de lentes y el análisis de estudios complejos como el OCT (Tomografía de Coherencia Óptica). La IA extrae biometrías sin tipeo manual, resume historias clínicas kilométricas entendiendo nuestra propia jerga oftalmológica, permite el dictado por voz en el consultorio y asiste con un sistema de 'semáforos' de confianza para el cálculo de lentes, lo que le ahorra horas de carga manual a nuestros especialistas para que puedan dedicarse 100% al paciente".

Sin embargo, Charles enfatiza que la institución estableció un límite ético y operativo innegociable en el diseño del sistema: "Establecimos un límite de diseño innegociable: la máquina propone, elabora borradores y agiliza datos, pero la IA no emite diagnósticos, no indica tratamientos, no elige lentes y no firma nada. Esas decisiones siguen siendo, y serán siempre, del profesional médico".

En el ámbito de las soluciones de software de gestión B2B y contabilidad, la IA se convirtió en la principal aliada para evitar los desfasajes administrativos que suelen dinamitar la caja de las empresas. Guillermo Filia, CEO de Xubio —startup nacida en 2015 que hoy sirve a más de 60.000 empresas y estudios contables entre Argentina y Colombia, procesando más de 4 millones de comprobantes al mes—, destaca que la automatización es la mejor barrera defensiva ante los períodos de recesión.

"Cuando el consumo cae, cada error le cuesta más a la pyme. Y ahí la respuesta no es mágica, es eficiencia: achicar errores operativos y no perder plata por desorden administrativo. Nuestra estrategia es ayudar justo en eso: menos carga manual y toda la información del negocio en un solo lugar para decidir a tiempo. En el último año aceleramos Inteligencia Artificial para lo repetitivo; la carga de comprobantes ya está en producción y la lectura de extractos bancarios está en beta, además de conectar Xubio con la IA que cada usuario ya usa para preguntarle directamente por su negocio. No es tecnología por la tecnología: es tiempo que le devolvemos al negocio", comparte Filia.

Respecto de la monetización de esta tecnología, Xubio implementó un esquema transparente adaptado a la realidad pyme: "Lo más nuevo es el pago por uso. El reconocimiento de comprobantes con inteligencia artificial se contrata por packs. La IA tiene un costo real, y nos parece más justo que la pague solo quien la usa y la aprovecha, en vez de cargarla en el precio del plan general para que la paguen todos, la usen o no".

Por su parte, en el mercado del desarrollo de software para la logística y el transporte de cargas y pasajeros, la IA permitió recortar de manera drástica los tiempos de desarrollo e implementar soluciones predictivas en clientes ahogados por la informalidad. Facundo Rancaño, CEO y fundador de Pont Solutions —startup creada a mediados de 2022 que hoy opera en 8 países de Latinoamérica con más de 190 sistemas desarrollados—, reorientó su propuesta de valor apoyándose en la automatización interna y externa.

"Acá hay una vuelta de tuerca que me gusta remarcar: puertas adentro usamos IA para acelerar nuestro propio desarrollo; reutilizamos código, aplicamos automatización de testing y metodologías ágiles, lo que nos permitió bajar los tiempos de entrega de proyectos a medida de más de un año a entregar un sistema completo en 90 días, por menos de una quinta parte de lo que costaba antes", relata Rancaño.

El impacto positivo hacia afuera es inmediato en la estructura de costos de sus clientes: "Puertas afuera, es literalmente lo que vendemos: IA para predecir demanda, detectar fraude y optimizar rutas para mis clientes. Nos encontramos con pymes de transporte que no dan más con la estructura que tenían y necesitan cortar la informalidad que se les está comiendo entre el 8% y el 15% de lo que facturan. El verdadero rival de esas empresas no es una plataforma extranjera, es un Excel y un grupo de WhatsApp, y ese rival les sale carísimo. Tener tu propio software con IA va a dejar de ser un lujo y va a ser una condición para competir".