Desde 2013, LABITCONF reúne a desarrolladores, emprendedores y comunidades alrededor de Bitcoin. Ahora, la conferencia prepara una transformación: a partir de 2027 tendrá una orientación más empresarial e institucional, con nuevos contenidos y una renovación del liderazgo que buscará ampliar su audiencia sin modificar sus principios.
Así lo anticipó Diego Gutiérrez Zaldívar en diálogo con Forbes Argentina durante la edición 2026, que se realiza el 30 y 31 de octubre en Costa Salguero, Buenos Aires. El encuentro marca el cierre de un ciclo para su equipo fundador, que seguirá vinculado, aunque dará espacio a una nueva conducción.
"Es el cierre de una etapa, pero no es el fin de la conferencia", explicó. La intención es incorporar personas que aporten otra impronta y puedan interpretar los cambios que atraviesa el ecosistema. La continuidad de Bitcoin como eje es una condición del proceso, incluso cuando la programación incorpore otros desarrollos tecnológicos y financieros.
El movimiento llega en una edición que ya combina conversaciones sobre autocustodia, privacidad y minería con paneles sobre pagos internacionales, tesorerías corporativas, bancos, regulación e inteligencia artificial. Esa convivencia anticipa parte de la dirección que buscará profundizar la organización.
Una conferencia más orientada a empresas
El cambio previsto alcanza tanto a los destinatarios como a la forma de presentar los contenidos. Según Gutiérrez Zaldívar, la temática se ajustará a una audiencia más vinculada con empresas e instituciones, y habrá una evolución en la estética y el lenguaje del encuentro. "No es un reemplazo para lo anterior, sino que es una evolución y se van a incorporar nuevas audiencias", sostuvo.
El objetivo es que LABITCONF funcione como un instrumento de adopción de Bitcoin con una forma distinta. Los fundadores, en paralelo, continuarán trabajando en iniciativas y proyectos con un componente comunitario.
La transición también supone revisar quiénes participan y qué conversaciones tienen lugar. Gutiérrez Zaldívar reconoce que algunos oradores pueden encontrar menos afinidad con un formato B2B, mientras que otros verán una oportunidad para acercarse. Todavía no hay una programación anunciada para 2027 que permita precisar cómo se traducirá ese ajuste.
El desafío consiste en ampliar el alcance sin perder el vínculo con quienes construyeron la conferencia. El crecimiento ya generó cambios en esa relación: encuentros inicialmente más pequeños y cercanos a los emprendedores dieron paso a una convocatoria más amplia, que incorporó públicos y también modificó la experiencia de sus primeros asistentes.
Para Gutiérrez Zaldívar, esa historia obliga a adaptarse. El apego a los formatos anteriores puede convivir con la necesidad de abrir una etapa distinta.
Nuevo liderazgo, con principios que se mantienen
La búsqueda de una nueva conducción está en marcha, aunque todavía no se anunció quién asumirá ni cómo quedará organizada esa estructura. Gutiérrez Zaldívar confirmó que mantienen conversaciones con candidatos y explicó que el equipo quiso concentrarse primero en completar esta edición. La selección, señaló, deberá contemplar algo más que la capacidad de ejecutar un evento. "Hay ciertos valores y principios que son innegociables".
Bitcoin seguirá en el corazón de la propuesta, con apertura a otros ecosistemas dentro de ese marco. La definición resulta relevante para una conferencia que este año también dedica espacio a stablecoins, finanzas descentralizadas y agentes de inteligencia artificial.
El cambio de liderazgo busca acompañar esa evolución. Los fundadores seguirán presentes, pero abrirán lugar a una mirada capaz de desarrollar nuevas relaciones y formatos.
Los pagos empresariales muestran el nuevo rumbo
Una de las propuestas presentadas en esta edición permite ponerle un ejemplo concreto a esa orientación: Paystand anuncia la llegada de Paystand FX a la Argentina y otros mercados de América Latina, una solución que utiliza stablecoins como infraestructura para pagos internacionales entre empresas.
El caso desplaza la conversación desde la compra y tenencia de activos digitales hacia una necesidad operativa: cómo pagar a proveedores de otros países, conocer el costo de una transferencia y anticipar cuándo estarán disponibles los fondos.
La compañía estadounidense apunta a empresas de manufactura, energía, commodities, logística, retail y otros sectores con operaciones internacionales. Según informó, la expansión de Paystand FX alcanza a 11 mercados latinoamericanos. "Las stablecoins demostraron su utilidad entre profesionales que trabajan para el exterior, pero el siguiente paso es llevar esa tecnología a las empresas, para que puedan operar internacionalmente de manera más rápida y eficiente", señala Jeremy Almond, cofundador y CEO de Paystand.
La presencia de la compañía tiene un espacio específico en la agenda de LABITCONF 2026, que incluye una exposición de Almond sobre Bitcoin, stablecoins y el futuro de los pagos empresariales, además de un encuentro de negocios con Paystand.
De la adopción individual a las decisiones de negocios
El caso muestra el tipo de conversación que puede ganar protagonismo en la próxima etapa de LABITCONF: cómo integrar estas tecnologías en la tesorería de una compañía, qué riesgos y condiciones deben evaluarse y qué ventajas concretas ofrecen frente a los procesos existentes.
La edición actual ya ofrece otros ejemplos. Su agenda incluye debates sobre tesorerías corporativas de Bitcoin, pagos transfronterizos, convivencia entre bancos y finanzas descentralizadas, tokenización y cumplimiento regulatorio. También incorpora inteligencia artificial, con actividades sobre agentes capaces de intervenir en operaciones económicas.
La transformación anunciada buscará darle mayor peso a esa audiencia empresarial e institucional, mientras conserva los principios que dieron origen al encuentro. El formato y la conducción todavía deben definirse.
Después de más de una década de construcción comunitaria, LABITCONF prepara así una nueva manera de promover la adopción. El desafío será llevar esa identidad a las conversaciones en las que empresas e instituciones deciden cómo invertir, pagar y desarrollar sus negocios.