Productores de trigo vienen "zafando" de El Niño y le ponen una ficha a la demanda de Brasil
Arrancó la cosecha en el norte del área agrícola, con buenos rindes y por ahora sin impacto de El Niño. Sorprende el clima inusualmente frío para esta altura del año, mientas caen los precios por mayor oferta del Mar Negro.

Mientras en los últimos días los ojos de los analistas de todo el mundo se posaron sobre Brasil por la sorpresa que generó el triunfo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones generales para acceder a un cuarto mandato, los productores y exportadores de trigo de la Argentina ya venían observando con detenimiento lo que ocurría en el gigante sudamericano desde hacía varias semanas.

A las puertas del inicio de la cosecha de trigo de la campaña 2026/27 en los lotes del norte del área agrícola, que abarca el noroeste del país (Santiago del Estero, Tucumán y Salta) y el nordeste (norte de Santa Fe, Chaco y Corrientes), lo que ocurra con la demanda de Brasil, tradicional importador de trigo desde Argentina, es una de las claves que mueve el mercado.

Este año, además, al declararse la llegada de un efecto El Niño especialmente intenso sobre Sudamérica, el monitoreo de los perfiles de humedad de los suelos es determinante para ir llevando adelante una campaña triguera, que ya está empezando la trilla.

El último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) indica que la cosecha tiene un estado de avance del 6,7% a nivel nacional, con un mínimo retraso respecto de campañas anteriores a esta altura del ciclo, debido a las fuertes lluvias de los últimos días.

Según las últimas proyecciones de los analistas la cosecha de trigo alcanzaría a nivel país unos 23,5Mt (millones de toneladas), menos que las 27,8Mt del ciclo 2025/26, que fue récord histórico absoluto, pero que le permitiría a la actual campaña escalar al segundo puesto del podio.

La cosecha de maíz arrancó por abajo de los números de la temporada pasada (Archivo Forbes)

Frío y lluvias

"Octubre fue un mes muy lluvioso, especialmente en el sur del Brasil y en el NEA y la Mesopotamia, con lo que se observa un aumento del almacenaje hídrico en el primer metro de suelo, en algunos casos con exceso de agua", explica Eugenio Irazuegui, analista de mercados agrícolas en la corredora de granos Zeni, desde sus oficinas en Rosario.

Al respecto, considera que las lluvias "afectaron en parte a la cosecha de trigo, retrasando unos días las labores, pero no complica el ciclo del cultivo, que se encuentra muy bien".

"Estábamos esperando un octubre marcado por El Niño, con mucha humedad, muchas lluvias, mucho calor, pero estamos con temperaturas realmente muy bajas, que están sorprendiendo, con mínimas de entre 4 y 6° y heladas hasta el 20 de octubre", sostuvo Cristian Russo, especialista en clima y director de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario. 

Russo advierte que se trata de un "Niño que sigue actuando muy fuerte en el sudeste de Brasil, pero acá nos está sorprendiendo porque está haciendo lo contrario de lo que se espera".

El experto pone la lupa sobre las bajas temperaturas, que son "una buena noticia, porque el clima se está comportando como si estuviésemos en el sudeste de Bs As, la principal zona productiva, aunque el trigo extraña un poco la falta de sol". Pese a ello se espera una campaña "con buenos números, estamos hablando de 43 quintales/ha para la región núcleo", remarca Russo.

Los drivers

Estos primeros pasos de la trilla de trigo estarán en "velocidad crucero" cuando las máquinas entren en escena en la zona núcleo, y especialmente en el área triguera por excelencia -se obtienen los mejores rindes-, que es el sudoeste de Buenos Aires, sur de La Pampa, y sudeste de la provincia de Buenos Aires, algo que ocurrirá a partir de mediados de diciembre.

Mientras tanto, en los últimos días hubo dos fenómenos que generaron expectativas y "movieron la aguja" del mercado de trigo, con incidencia en la exportación del cultivo desde la Argentina.

Por un lado, se observó una baja de los precios internacionales del trigo, producto de noticias algo alentadoras -aún no del todo operativas- del conflicto entre Rusia y Ucrania en la zona del Mar Negro, el mayor polo triguero del mundo. Por el otro, la incidencia del fenómeno El Niño en Brasil y su impacto en la producción de ese país.

El efecto de El Niño preocupa al campo -  Gentileza Magnific

Sólo para tener una dimensión de lo que implica el trigo en el comercio exterior argentino, el complejo triguero es el séptimo en importancia, sólo superado por los complejos sojero; petrolero-petroquímico; maicero; automotriz; oro y plata; y carne y cuero bovinos. En 2025 el trigo exportó por US$3.649 millones y en los primeros seis meses de este año ya acumuló US$2.540, con lo que se encamina a superar al año anterior.

"Los precios bajaron respecto a semanas atrás y el principal desencadenante de esa baja fue el contexto intencional. Hacia mediados de octubre hubo una asimilación de que bajaría la tensión en el Mar Negro, debido a que Rusia habría otorgado permisos para que se pueda despachar trigo ruso y ucraniano desde algunos puertos del Mar Negro, como Odessa (Ucrania) y  Novorossiysk, Rostov del Don y Azov (Rusia).

En la última semana de octubre el trigo con entrega en diciembre cotizaba en Argentina a US$207 la tonelada, cuando en septiembre había llegado a US$243 y entre agosto y principios de octubre "hubo mucho operado entre 225 y 230 dólares la tonelada", señala Irazuegui.

Pero tal vez el aspecto clave para definir una buena campaña para los agroexportadores es lo que tiene que ver con la demanda de Brasil. Tradicional importador de trigo de Argentina, pese a que tiene una importante producción. El Niño está ocasionando importantes lluvias en el sur de ese país, en especial en los estados sureños de Santa Catarina, Rio Grande do Sul y Paraná, los mayores productores de trigo en Brasil.

"Las fuertes lluvias afectaron el volumen y fundamentalmente la calidad del trigo de Brasil", asegura el experto. Podría importar trigo de Estados Unidos, pero éste no tiene un gran saldo exportable, así que ahí aparece Argentina como un proveedor natural.

"Con menos producción y calidades deterioradas en Brasil los análisis nos muestran que puede llegar a importar casi 9 millones de toneladas de trigo", señala Lorena DÁngelo, analista de mercados de AZ Group, cuando años anteriores importaba unos 6 millones de toneladas. 

Según AZ Group, el total de trigo disponible esta campaña ascendería a unos 27,57 millones de toneladas, producto de una cosecha 2026/27 de 23,40Mt, a los que se suma un remanente de la campaña anterior que llega a 4,17Mt. 

De ese total se estima que 7 millones de toneladas irán a la industria molinera, un millón quedaría para semillas y otros usos, dejando un saldo exportable de 16 millones de toneladas, y un stock final remanente -a comercializar durante el año próximo- de 3,57 millones de toneladas.